La Asamblea de Vivienda de Collado Villalba convoca protestas contra dos desahucios en los edificios ocupados de la calle Real 13-15
Los próximos miércoles 4 y jueves 5 de febrero, a las 10.00 horas, está previsto que se produzcan desahucios en cuatro viviendas ocupadas de la calle Real 13-15 de Collado Villalba. La respuesta de la Asamblea de Vivienda del municipio es la convocatoria de dos concentraciones de protesta – el día 4 a favor de Nassim y el día 5 para apoyar a Gustavo- frente a este bloque tras denunciar que esta orden se produce «en plena negociación por un alquiler social».
Este colectivo ha subrayado como «especialmente grave» que la notificación del desalojo se ha hecho con sólo un par de semanas de antelación. Además, según la Asamblea de Vivienda, los avisos han llegado cuando los vecinos siguen en el proceso de negociación de sus alquileres sociales.

Algunos de los afectados aseguran que tras llevar cinco años viviendo en el inmueble habían enviado toda la documentación para acceder a un alquiler social e incluso uno contaba con un compromiso de reubicación por escrito por parte de la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria), empresa creada en 2012 para absorber los activos inmobiliarios tóxicos que generaron la crisis de 2008 con un crédito de 50.000 millones de euros avalado por el Estado.

«La política de la Sareb de odio al pobre, de racismo y de indiferencia al dejar a personas sin recursos en la calle en pleno invierno se mantiene a pesar del fallecimiento de Montse en diciembre, tras haber sido desalojada dos meses antes de otro bloque de Sareb en la calle Trinidad«, dicen a través de la redes sociales.
También ha recalcado que la Sareb «mantiene desde septiembre su política de no negociar con personas sin papeles». «Esta decisión llegó cuando las personas ahora rechazadas ya le habían enviado a la entidad toda la ingente cantidad de documentación que les exigió, y la notificación de esta decisión no vino acompañada de ninguna explicación», han criticado.
Abandonados a su suerte
De esta forma, desde la Asamblea de Vivienda han acusado a la empresa pública de «abandonar a su suerte» a las personas más vulnerables y siguiendo una línea política «abiertamente racista».

