El Ayuntamiento de Collado Villalba asegura que las obras del Quique Blas finalizarán en verano de 2027, seis años después de lo previsto

Verano de 2027. Esa es la fecha en la que se pondrá fin a las obras de remodelación y ampliación de pabellón Quique Blas de Collado Villalba, unos trabajos que se iniciaron en julio de 2020 con la visita de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y que deberían haberse concluido un año después.

El presupuesto inicial total era de 4.277.970 millones de euros, de los que 3.643.396 euros (el 80 por ciento), procedían del PIR 2019-2021, y el resto (636.574 euros) de la arcas municipales -lo que permitió al Ayuntamiento la licitación de los trabajos- y un plazo de ejecución de 14 meses, divididos en tres fases para compatibilizar los usos de ambos edificios.  

Sin embargo, la necesidad de un nuevo centro de transformación que permitiese el funcionamiento de los equipos electrógenos del recinto suponía un incremento en el coste, que al estar financiado en su mayor parte con fondos regionales requerían de los permisos de la Comunidad de Madrid, lo que ha retrasado el proyecto cerca de seis años.

Ahora, con un presupuesto de 4,9 millones de euros, la empresa Ejuca es la encargada de finalizar unas obras que han sido visitadas esta mañana por la alcaldesa de Collado Villalba, Mariola Vargas, el concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Adan Martínez, y el responsable de Deportes, Ricardo Bodega. Después de tres meses de obras, el proyecto avanza según el ritmo previsto, habiéndose ejecutado hasta el momento el 15 por ciento de los trabajos pendientes.

«Estamos en una de las fases en las que ya se van desarrollando los suministros y la implantación de todos los sistemas necesarios, que es lo que se desarrolla en la parte de dentro», ha explicado el concejal de Urbanismo, Adan Martínez. «Ya se está fusionando la parte antigua del Quique Blas con la nueva, a partir de verano, que es cuando se para la actividad deportiva, es cuando ya se harán todos los trabajos necesarios que tengan como componente el Quique Blas antiguo para que no tengamos los mayores problemas para los deportistas que lo utilizan, y posteriormente se seguirá ejecutando la ampliación nueva».

En cuanto al Complejo Multipistas, el propio edil ha cifrado en un 20 por ciento los trabajos realizados hasta el momento, lo que supondría que estarían finalizados en la primavera de 2027. «Se ha desarrollado toda la parte más complicada, que es el hormigón. Ya se ven perfectamente las dos pistas polideportivas independientes y ahora queda desarrollar los suministros y todo lo interior, que eso tendrá mucha más facilidad «.

El proyecto

El complejo, con una superficie de actuación de 6.980 metros cuadrados, se organiza en torno a un amplio vestíbulo de doble altura, que sirve como acceso general a la instalación. Incluye dos pistas polideportivas: la actual y una nueva que permitirá la práctica reglamentaria de balonmano, fútbol sala, hockey-sala, baloncesto, minibasket, bádminton, tenis y voleibol en el sentido longitudinal, y la práctica reglamentaria de bádminton, voleibol, baloncesto y minibasket en sentido transversal, en dos pistas.

Se contempla la eliminación del viario que rodea el polideportivo actual, que se sustituirá por una calle lateral. La liberación de espacio frente al polideportivo permitirá construir una amplia plaza y la creación de hasta 171 plazas de aparcamiento.

Sobre el estacionamiento, el responsable de Urbanismo ha señalado que «de cara a corto o medio plazo, habrá que estudiar la posibilidad, como ya hemos comentado, de albergar más aparcamiento en la Ciudad Deportiva».

El nuevo proyecto incluye los trabajos de finalización y puesta en servicio de la instalación deportiva, y define técnicamente todas las actuaciones pendientes para completar la instalación deportiva, incluyendo la correspondiente actualización y adecuación normativa.

¿Qué ha pasado en estos siete años?

En este tiempo, el Ayuntamiento convocó un concurso de ideas del que resultó ganador «Trasluciente», del arquitecto Juan Fernández del Campo. El complejo ampliaría las superficies útiles existentes actualmente, formadas por una pista polideportiva de 1.440 metros cuadrados, y un gimnasio de 200 metros. El ámbito total de superficie de actuación era de 10.095 metros cuadrados.

La UTE Gestión y Ejecución de Obra Civil. S.A – EJA Instalaciones. S.A, era la empresa que en un principio iba a ejecutar los trabajos tras su adjudicación en abril de 2020. Sin embargo, en diciembre de 2020, todos los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Collado Villalba rechazaron la propuesta de suplemento de crédito por valor de 713.012,87 euros con cargo al remanente de tesorería para subsanar una serie de carencias que se habían detectado en el proyecto de ejecución. Estos cambios suponían un incremento del 19,55 por ciento sobre el coste total de la obra. 

Estas carencias, reflejadas en dos informes (el de la Dirección Facultativa de la obra y el del ingeniero municipal), hacían referencia a la necesidad de un nuevo centro de transformación que permita el funcionamiento de los equipos electrógenos del recinto. Este centro de transformación, imprescindible al triplicarse la demanda actual hasta los 314 kilovatios, estaba incluido en el proyecto inicial, pero el equipo de Gobierno lo retiró. Iberdrola no se pronunció sobre su necesidad y finalmente la Comunidad de Madrid lo aprobó sin que apareciese. El informe de la compañía eléctrica llegó con posterioridad, ya con el proyecto licitado.

Tras producirse la resolución del contrato tanto con la UTE (Unión Temporal de Empresas) como con el arquitecto el verano de 2024, el Ayuntamiento tenía que redactar un nuevo proyecto para concluir la obra. La modificación del alta aprobada por parte de la Dirección General de Inversiones, era uno de los requisitos imprescindibles para la financiación de las obras del pabellón Quique Blas. 

La Dirección General de Inversiones y Desarrollo Local de la Comunidad de Madrid dio el pasado mes de septiembre el visto bueno a un proyecto con cargo al Programa de Inversión Regional (PIR).

Los años de paralización en las obras han ocasionado problemas añadidos, como las goteras por fuertes lluvias, que han provocado abombamientos en el parqué, la ausencia de calefacción en un edificio mal aislado y con ventanas rotas, el traslado de actividades deportivas a otros espacios no adecuados, o la falta de vestuarios para que los deportistas puedan prepararse. Esta última situación ha derivado en multas para los equipos locales por no poder proporcionar a los equipos visitantes un vestuario acondicionado.

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