Seis concejales abandonan el Ayuntamiento de Collado Villalba en menos de tres años: «Nunca habíamos vivido algo así»
Aún no se han cumplido los tres años de legislatura y la Corporación de Collado Villalba dista mucho de la que inició su andadura a mediados de junio de 2023. De los 25 concejales que tomaron su acta, a día de hoy seis han abandonado el salón de plenos, lo que da la sensación de cierta inestabilidad entre los políticos villalbinos.

El primero en renunciar a su condición de edil fue el representante de MCV Corazón Villabino Roberto Oliver en octubre de 2023. Las disputas internas del partido fueron la causa. Le sustituyó Roberto Ramos.
La siguiente en apartarse de la política municipal fue la edil socialista Magda Moreno en diciembre de 2024. Motivos de salud la alejaron del Ayuntamiento. En su lugar tomó el acta Sara Sánchez.
El concejal de Vox Francisco Sanz Otero también se marchó del Consistorio villalbino en la primavera de 2025. En esta ocasión por motivos laborales. Fue sustituido por José González.
En marzo de 2026, la que fuera responsable de las áreas de Familia, Servicios Sociales, Mujer y CAID en el Ayuntamiento de Collado Villalba, Noelia Díaz, se vio obligada a dimitir de sus funciones y dejar el acta tras subir al escenario para interrumpir este monólogo satírico «Soy Mujer» con el que no estaba de acuerdo y alegó que tenía «todo el derecho del mundo (a interrumpir la obra) cuando hay gente que se ha sentido muy mal». «Lamento mucho las faltas de respeto que se han tenido y me han hecho llegar», logró decir entre los abucheos de los asistentes.
Y de nuevo Vox. Ayer renunciaban a su acta de concejal Esther de las Muelas y Juan Francisco Álvarez, aunque la decisión se hará efectiva en el próximo Pleno del jueves 30 de abril. Eran concejales no adscritos desde el 27 de febrero. La Junta Electoral se pondrá en contacto con los siguientes nombres que conformaban la lista de Vox en mayo de 2023: María Isabel Pérez, actual cargo de confianza del grupo municipal Vox, y Juan Manuel Alonso. Ellos decidirán si se incorporan o no al Ayuntamiento.
Esta situación devuelve al grupo municipal Vox tres representantes (el cuarto, Ana de Dompablo, continua como concejal no adscrita), lo que tiene consecuencias no solo políticas, ya que su apoyo sigue resultado esencial para la minoría en la que se mueve el Partido Popular con 10 concejales, sino económicas. Aumentará la asignación de su grupo municipal (al tener más ediles), así como al cargo del confianza de la formación.
«Es complicado, yo nunca había vivido esto», ha reconocido la alcaldesa, Mariola Vargas, tras la cascada de renuncias. «Es verdad que cada legislatura hemos vivido una situación completamente distinta, pero como esto, que se hayan deshecho partidos así, literalmente (en referencia a MCV Corazón Villalbino y a Vox), es complicado; no lo hemos vivido nunca».
«Yo espero que la que queda renuncie en el futuro al acta de no adscrita, siguiendo el mismo argumento que los otros dos, y bueno, pues a ver qué nos espera», ha dicho la regidora en relación a la situación de Ana de Dompablo.
«Es verdad que la situación de Vox se está reproduciendo en muchos municipios de la Comunidad de Madrid y de toda España, a nivel autonómico y a nivel nacional, hay mucha gente que se está yendo del partido, pero bueno, pues vamos a ver qué es lo que pasa, porque aquí es verdad que la situación es un poco particular», ha continuado.
Sobre la futura relación que tendrá el PP local con Vox, Vargas reconoce que «nuestro modus operandi, es acercar posturas siempre con todo el mundo. Evidentemente nos entendemos mejor con personas de ideología más afín, como es la derecha, a con personas más de izquierda o de ultraizquierda incluso, pero hay veces que nos sorprenden en el pleno porque son los que brindan su voto a favor antes incluso de plantear las cosas, entonces vamos a ver qué ocurre en el futuro».
