El pabellón Quique Blas de Collado Villalba retomará su actividad el próximo lunes 7 de septiembre
Según ha asegurado el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Collado Villalba, Adan Martínez, la actividad volverá al pabellón Quique Blas el próximo lunes 7 de septiembre. Tras visitar las obras de remodelación y ampliación de esta instalación deportiva, el edil ha garantizado que «el día 7 de septiembre volverá la normalidad, como estaba en la temporada pasada. Habrá limitaciones en las gradas hasta que no acaben las obras, pero, como se dijo antes del verano, se podrá volver a entrenar en septiembre». También ha confirmado que «las obras marchan a buen ritmo. No ha habido ningún incidente en verano que suponga un retraso. Se están cumpliendo todos los plazos».

Según lo previsto en el Plan de Actuación, el Quique Blas ha permanecido cerrado del 1 de junio hasta el 7 de septiembre. Se ha aprovechado el parón de la mayoría de las competiciones deportivas de los clubes villalbinos para realizar los trabajos que requieren un mayor desalojo de la instalación, como la ampliación de la fachada o el vestíbulo de entrada.

Fin de las obras en verano de 2027
Está previsto que las obras de remodelación y ampliación finalicen en verano de 2027, unos trabajos que se iniciaron en julio de 2020 con la visita de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y que deberían haberse concluido un año después.

El presupuesto inicial total era de 4.277.970 millones de euros, de los que 3.643.396 euros (el 80 por ciento), procedían del PIR 2019-2021, y el resto (636.574 euros) de la arcas municipales -lo que permitió al Ayuntamiento la licitación de los trabajos- y un plazo de ejecución de 14 meses, divididos en tres fases para compatibilizar los usos de ambos edificios.

Sin embargo, la necesidad de un nuevo centro de transformación que permitiese el funcionamiento de los equipos electrógenos del recinto suponía un incremento en el coste, que al estar financiado en su mayor parte con fondos regionales requerían de los permisos de la Comunidad de Madrid, lo que ha retrasado el proyecto cerca de seis años.
Ahora, con un presupuesto de 4,9 millones de euros, la empresa Ejuca es la encargada de finalizar las obras.
