Claves para recuperar la rutina de sueño de cara a la vuelta al cole

A la hora de la vuelta al cole, una de las cosas más difíciles para los más pequeños de la casa puede ser recuperar la rutina de sueño. Sin embargo, es de sobra conocido que la calidad de sueño es esencial para el éxito de los niños en el colegio.
Mediante un descanso de calidad, los niños mejoran su estado de ánimo y su capacidad de concentración. Por otro lado, el descanso es esencial para retener y formar nuevos recuerdos, lo que a su vez es una parte clave del aprendizaje. Recuperar el hábito de acostar pronto a los niños resulta fundamental, aunque después de las largas vacaciones de verano, en las que los horarios son mucho más flexibles y alteramos la dieta, no es una tarea sencilla.
Redirigir la rutina del sueño
Como padres, puede resultar complicado saber cómo redirigir la rutina de sueño infantil para la vuelta al cole. El caso es que, tanto para los niños como para los adultos, un buen horario de sueño ayuda a prevenir la fatiga, la somnolencia diurna y el agotamiento. Algunas de las claves para conseguirlo, como técnicas de relajación, las podemos encontrar en esta web sobre el descanso.
Es normal que los horarios de sueño cambien durante las vacaciones escolares. Los niños suelen usar este tiempo para descansar y recargar energías. Sin embargo, resulta recomendable, siempre que sea posible, tratar de ayudar a los pequeños a mantener una rutina de sueño consistente de acostarse y despertarse a la misma hora todos los días. Así, incluso cuando llegue la vuelta al cole, ya tendrán las horas de sueño programadas.

Un ajuste progresivo
El proceso de ajuste de la rutina de sueño debe ser progresivo. En las semanas previas a la vuelta al cole, podemos hacer que el pequeño se despierte 15 minutos antes y se vaya a dormir también 15 minutos antes de lo normal.
También es importante evitar, especialmente en las últimas horas del día, el consumo de bebidas o alimentos estimulantes, como chocolate, dulces, café o determinados refrescos. Y, por supuesto, debemos minimizar la exposición de los niños a las pantallas, puesto que puede dificultar la conciliación del sueño, y evitar el uso de dispositivos móviles en la cama, de manera que los niños se concentren en lo único importante en ese momento: descansar.
Igualmente, en el caso de los niños más pequeños es importante que encuentren el momento de irse a dormir como algo divertido. Para ello, podremos incluir algún pequeño juego, preferiblemente que no suponga actividad física, o leer algún cuento antes de dar las “buenas noches”.
Técnicas de relajación para niños
- Control de la respiración. Enseñarles a respirar es una de las maneras más sencillas de lograr su relajación.
- Masaje. Escoge una música suave, un ambiente tranquilo, con una iluminación tenue y temperatura agradable. Con suavidad, empieza a masajear al niño, utilizando un poco de aceite para bebé. Recorre los pies, las piernas, los brazos, las manos, la zona del estómago, el pecho y la espalda.
- Mindfullness. Utiliza una música relajante y usa algún audio o vídeo de meditación guiada.
- Mandalas. Un buen ejercicio antes de dormir puede ser el de pintar mandalas. Estas ayudan a fomentar la concentración, disminuir sus niveles de estrés y ansiedad e incluso desarrollar la paciencia.
- Técnica del globo. Consiste en hacer pensar al pequeño que es un globo. La idea es que inspire muy profundo hasta llenar sus pulmones completamente. A continuación, tendrá que exhalar el aire muy despacio y repetir el ejercicio varias veces.
