La Fuente del Caño de Torrelodones, restaurada y con agua tras más de una década
La Fuente del Caño, también conocida como Fuente Nueva, es una de las fuentes monumentales más antiguas de la Comunidad de Madrid. Data del año 1591 y se construyó en el barrio nuevo, junto al abrevadero, durante el reinado de Felipe II poco tiempo después de que finalizaran las obras del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
La Comunidad de Madrid, a través de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, ha restaurado una de las mayores señas de identidad de Torrelodones: su histórica Fuente del Caño. Esta mañana la alcaldesa, Almudena Negro, acompañada por el director general de Patrimonio Cultural, Bartolomé González, ha inaugurado la nueva fuente tras varios meses en los que se ha estado rehabilitando este monumento. Las obras de restauración han solucionado los principales problemas que presentaba y que se concentraban en la fuente, el vaso, el frontón y la instalación hidráulica.
“Esta intervención es la primera restauración integral documentada con criterios científicos de este monumento a lo largo de su dilatada historia de 435 años”, ha explicado Negro durante el acto, al que también han asistido concejales del Gobierno municipal, oposición y numerosos vecinos. De la fuente destaca el escudo heráldico que lo preside de la Casa Ducal del Infantado y del Condado del Real de Manzanares es Bien de Interés Cultural en virtud de la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español.

El proyecto, que ha sido supervisado por el Área de Conservación y Restauración, se enmarca en las intervenciones del Plan de Jardines y Fuentes Históricas de la Comunidad de Madrid, y ha contado con un presupuesto de 43.000 euros. La empresa adjudicataria ha sido Titanio Estudio y el equipo de restauración ha estado compuesto por Beatriz Burreros, Miriam Arboleya y Marta Fernández, esta última vecina de Torrelodones. Para poder iniciar este expediente, en octubre de 2024, la Concejalía de Urbanismo entregó el Certificado de Titularidad Municipal y permiso de actuación en favor de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Oficina del español.
Patologías
Las patologías de la fuente eran tres principalmente: los ataques producidos por agentes biológicos sobre la superficie de la piedra, el desgaste derivado del agua de la propia fuente y las intervenciones sin control del ser humano a lo largo de su historia como rejuntados, impermeabilizaciones, reparaciones y parcheados inadecuados con morteros de cemento y ladrillo y láminas asfálticas.
El pilón o vaso de la fuente mantendrá un nivel constante de agua mediante un sistema de recirculación que permite la salida permanente de agua desde los nuevos caños de bronce. Por esa razón, el agua que sale de los caños no es potable, pero en contrapartida se instalará una fuente para beber en las inmediaciones.
Una fuente con historia
La Fuente del Caño, también conocida como Fuente Nueva, es una de las fuentes monumentales más antiguas de la Comunidad de Madrid. Data del año 1591 y se construyó en el barrio nuevo, junto al abrevadero, durante el reinado de Felipe II poco tiempo después de que finalizaran las obras del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
La fuente daba respuesta a la solicitud de las autoridades locales para proporcionar un punto de abastecimiento de agua al municipio no solo a los vecinos, sino también al propio monarca que pernoctaba en Torrelodones, situado a 5 leguas de Madrid, durante sus viajes hacia San Lorenzo de El Escorial.
De estilo herreriano, el diseño de la fuente corrió a cargo de Gaspar Rodríguez, pero fue el cantero galapagueño Juan de Vargas el encargado de ejecutar el trabajo, utilizando para ello granito procedente de las canteras vecinas. Por su estilo, la fuente se asemeja a otras fuentes monumentales de la zona como es el caso de la Fuente de San Sebastián en El Escorial, aunque la de Torrelodones destaca por su mayor finura de labra en su ejecución.
Para mantener su legado histórico, la fuente ha sufrido algunas reformas registradas en 1869, 1873 y 1925; además de dos traslados: en la década de los 60 (al construirse las viviendas de Protección Oficial de la calle Carlos Picabea, la fuente se trasladó a la acera de enfrente) y en julio de 1984, cuando la fuente se situó en el emplazamiento actual junto con el proyecto de dos bancadas adosadas a la fuente en forma de exedra y ajardinamiento diseñados por el pintor Manuel López-Villaseñor.
