La muerte de un pato en El Carrizal enfrenta a la Asociación La Laguna con el Club de Pesca Río Guadarrama de Collado Villalba
Hace unos días uno de los patos que vive en la Laguna del Carrizal, en Collado Villalba, ingirió un anzuelo de gran tamaño y sufrió cortes en el cuello al enredarse un sedal, lo que le ocasionó la muerte. Además, otra ave tuvo que ser rescatada por lesiones graves en una pata; ahora permanece bajo supervisión veterinaria mientras se evalúa su recuperación. No es la primera vez que los patos de La Laguna sufren amputaciones o son intoxicadas por plomo.
El suceso ha sido el detonante para que la Asociación La Laguna de Villalba haya reclamado formalmente al Ayuntamiento la prohibición definitiva de la pesca en este enclave. El colectivo, a través de redes sociales, pide a los vecinos que presenten reclamaciones en el Registro del Consistorio para exigir medidas de protección ambiental más rigurosas en este parque.
Desde la Asociación La Laguna de Villalba se cuestiona la compatibilidad de la pesca y las embarcaciones de recreo con la conservación del humedal, que debido a su reducida superficie y escasa profundidad lo convierten en un ecosistema vulnerable, refugio de especies locales y migratorias, especialmente en épocas de escasez de agua, y piden que debería destinarse a la protección de la fauna.

Además, denuncian la carencia de señalización visible en el perímetro del parque y la falta de vigilancia en los puntos donde ya existen restricciones para la pesca. La entidad considera que ambas carencias han facilitado la acumulación de aparejos sin retirada, con consecuencias letales para la fauna. Según afirman, siguen encontrando personas pescando en un área próxima a la caseta de los patos en la que esta actividad está prohibida.
Pesca sin muerte y pesca furtiva
Por su parte, el Club de Pesca Río de Guadarrama, en Collado Villalba, a través de su presidente, Joseba Iraurgui, ha lamentado el suceso pero se defienden explicando que la pesca que se practica en esta ubicación es sin muerte (se suelta posteriormente a los peces) y que para ello se emplean anzuelos de menor tamaño. «Los grandes son los que utilizan los furtivos, que sí pescan las carpas y luego se las llevan para comérselas. Además, nosotros, si hubiera un accidente con los patos, los desanzuelamos y no les pasa nada. No les dejamos allí, con el anzuelo en la garganta».

El presidente del Club de Pesca Río de Guadarrama señala que en alguna ocasión han llamado a la Policía Local al detectar furtivos en las inmediaciones de la Laguna y que recientemente se han reunido con el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento para trasladarles este problema. «Esperamos que ellos hablen también con la Policía».
En su defensa, este organismo deportivo señala que, aunque tienen vía libre para pescar todos los días -la Laguna es Escenario Municipal de Pesca-, solo se practica los domingos, de 9.00 a 13.00 horas, y por aficionados federados.
«Hay zonas prohibidas para la pesca, donde hay más patos. La Laguna está llena de patos porque les dan de comer y eso está prohibido», lo que puede acarrear multas de hasta 750 euros. «Nosotros cumplimos todas las leyes y estamos autorizados por el Ayuntamiento», asegura Joseba Iraurgui.
El Club de Pesca Río de Guadarrama está formado por unos 170 socios, de los que medio centenar son menores, dos de los cuales han participado recientemtente en los mundiales de pesca celebrados en Italia y Serbia, donde se ha logrado una cuarta posición. Además, colaboran con actividades municipales, como la jornada abierta que realizan durante las fiestas patronales, o actividades solidarias, como la que realizaron recientemente con la Fundación Apascovi, a la que donaron 1.200 euros.
«No todos los vecinos que quieren que desaparezca la pesca de la Laguna, solo un colectivo que apoya a los patos», lamenta Joseba Iraurgui.
