Se abre al tráfico la calle de Nuestra Señora del Rosario, en Hoyo, tras la finalización de las obras
Tras la finalización de las obras de remodelación, la instalación de la señalización correspondiente y la obtención de los certificados técnicos preceptivos, la calle de Nuestra Señora del Rosario, en Hoyo de Manzanares, vuelve a abrirse al tránsito peatonal y rodado.
Desde este viernes 20 de febrero, los vecinos de Hoyo de Manzanares pueden volver a transitar por ambas aceras de la vía. A partir del sábado 21 de febrero, se restablece también el tráfico rodado y el recorrido habitual del autobús interurbano de la línea 611.

Con la reapertura, queda sin efecto el plan especial de movilidad establecido durante las obras y se recupera la circulación habitual.
Tráfico y estacionamiento
- Desde el sábado se recupera el estacionamiento en las calles Erillas, La Cruz, Corchero, José María Ruiz Heras y en la Avenida de los Cantazos (números 1, 3 y 5).
- La calle Corchero y el tramo inicial de la Avenida de los Cantazos vuelven a ser de doble sentido.
- La Plaza de la Caldereta permanecerá cerrada al tráfico rodado durante los fines de semana, como venía siendo habitual.
- Además, se mantiene el aparcamiento gratuito de Camino de Villalba (zona Plaza de Toros) y el de la calle Sobrante, N.º 5, ampliando así la disponibilidad de plazas de cara a la temporada de primavera.
Recorrido de la línea 611
- La línea 611 retoma su itinerario habitual a partir del primer autobús de la mañana del sábado, tanto en sentido Madrid–Hoyo de Manzanares como Hoyo de Manzanares–Madrid, efectuando parada nuevamente en la Avenida de la Paloma y en la calle de Nuestra Señora del Rosario.
- Queda suprimida la parada provisional habilitada en la Plaza de la Cruz.
El Ayuntamiento agradece la comprensión y colaboración de los vecinos durante el desarrollo de las obras, que han permitido mejorar de forma significativa uno de los ejes principales del municipio.
Objetivos del proyecto
- Mejora de la accesibilidad. Se ha ampliado la acera situada frente a la iglesia, que pasa de 1 metro a 2,15 metros de anchura, permitiendo crear un itinerario peatonal accesible y seguro para todas las personas, incluidas aquellas con movilidad reducida, carritos infantiles o personas mayores.
- Mejora de la calidad ambiental e integración urbana. El asfaltado ha sido sustituido por adoquines y las antiguas baldosas hidráulicas de cemento se han reemplazado por pavimento de granito. Esta intervención no solo mejora la durabilidad de los materiales, sino que reduce el impacto visual y favorece una mayor integración de la calle en el entorno del casco antiguo.
El proyecto ha contado con una inversión de 136.218,78 euros (IVA incluido) y ha sido financiado íntegramente por el programa NextGenerationEU de la Unión Europea.

