Galapagar recupera la tradición del «mayo» gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento y La Casina
Galapagar vuelve a mirar a sus raíces con la recuperación de una de sus tradiciones más emblemáticas: la plantación del “mayo”. Una costumbre ancestral que, tras más de tres décadas desaparecida, regresa este mes de mayo a la Plaza de la Constitución gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento y la Peña La Casina.
Esta tradición, profundamente arraigada en numerosos municipios españoles, consistía en plantar un árbol —generalmente un pino, chopo o álamo— en un lugar destacado del pueblo como símbolo del renacer de la naturaleza tras el invierno y como augurio de buenas cosechas. Como en muchas otras localidades, en Galapagar, durante siglos, esta tarea recaía en los “quintos”, los jóvenes que estaban a punto de incorporarse al servicio militar, acompañados por las generaciones siguientes, garantizando así la transmisión de este legado cultural.

La plantación se realizaba en la madrugada del 30 de abril al 1 de mayo, en un esfuerzo colectivo que culminaba con la colocación del árbol, cuidadosamente preparado y adornado —en el caso de los álamos, incluso decorado con naranjas como símbolo del fruto y la fertilidad—. El resultado era mucho más que un acto simbólico: se convertía en el epicentro de la vida social, dando paso a celebraciones populares.
Aunque esta tradición se recuperó de forma puntual con motivo del V Centenario, en 2026 Galapagar da un paso más para consolidar su vuelta definitiva. Este año, el “mayo” ha vuelto a alzarse en la Plaza de la Constitución, devolviendo a este espacio su papel como punto de encuentro intergeneracional y reforzando el vínculo de los vecinos con sus costumbres.
Recuperar las tradiciones
Desde el Ayuntamiento destacan que “recuperar nuestras tradiciones es también preservar nuestra identidad como pueblo”. En este sentido, señalan fuentes municipales, la implicación de asociaciones como la Peña La Casina resulta clave para mantener vivo el patrimonio cultural y acercarlo especialmente a los más jóvenes, con la esperanza de que las tradiciones locales sigan pasando de generación en generación.
«Con iniciativas como esta, Galapagar reafirma su compromiso con la conservación de sus señas de identidad, apostando por tradiciones que forman parte de su historia y que, gracias al esfuerzo conjunto de vecinos y entidades, vuelven a ocupar el lugar que merecen en la vida del municipio», añaden desde el Consistorio.
