Cartas de los lectores.- «Manifestación antitaurina en Galapagar»
El sábado vivimos una jornada que demuestra que cada vez somos más quienes queremos un Galapagar diferente, donde las fiestas puedan disfrutarse sin maltrato animal y donde el respeto esté por encima de cualquier diferencia. También demostró que muchos galapagueños están en contra de la construcción del museo taurino y de una posible plaza permanente en el futuro. Fuimos muchísimas personas. La manifestación estuvo llena de pancartas, consignas y mensajes de unión, respeto y convivencia.
Una manifestación bonita, diversa y reivindicativa que recorrió las calles desde el Ayuntamiento nuevo hasta la plaza del pueblo. Durante buena parte del recorrido recibimos aplausos y muestras de apoyo de vecinos y vecinas, algo que nos dio todavía más fuerza para seguir adelante. Pero al acercarnos al final del recorrido, el ambiente cambió. Comenzaron los pitos, los gritos y los insultos. Al llegar a la plaza, donde se encontraban la charanga y varias peñas taurinas, se intentó impedir la lectura de nuestros manifiestos mediante ruido constante. Incluso llegaron a activarse los altavoces del escenario principal y a ponerse música mientras hablábamos, haciendo prácticamente imposible que se nos pudiera escuchar. Se intentó dialogar para poder terminar el acto con normalidad, pero no fue posible.

Libertad de expresión
No estábamos pidiendo que nadie compartiera nuestras ideas. Estábamos ejerciendo pacíficamente nuestro derecho a expresarlas en una manifestación autorizada por la Delegación del Gobierno. Intentar silenciar a quien piensa diferente mediante insultos, ruido e intimidación es una falta de respeto intolerable hacia la libertad de expresión.
Ante la imposibilidad de continuar en la plaza, tuvimos que desplazarnos hasta la zona de la iglesia para poder terminar la lectura de los manifiestos. Y durante ese desplazamiento ocurrió lo más grave: una de nuestras compañeras fue agredida. A pesar de todo, hay algo de lo que podemos sentirnos profundamente orgullosos: no entramos en provocaciones. Mantuvimos la calma, permanecimos unidos y defendimos nuestras ideas con educación y respeto incluso en los momentos más difíciles.
Quienes pretendían silenciarnos terminaron mostrando por sí mismos hasta dónde puede llegar la intolerancia hacia quienes cuestionan la tauromaquia. Y nosotros demostramos exactamente lo contrario. Demostramos que se puede luchar con firmeza sin perder el respeto. Que se puede protestar sin violencia. Y qué otra forma de entender nuestras fiestas es posible. Por eso lo ocurrido ayer no debe desanimarnos. Debe hacer que seamos todavía más. Que quienes comparten esta lucha pero todavía la observan desde fuera entiendan que necesitamos su voz, su presencia y su apoyo. Porque cuando intentan que no se nos escuche, la respuesta no puede ser callarnos. La respuesta es unirnos. La próxima vez, tenemos que ser muchos más. Gracias a todas las personas que estuvisteis allí. Seguimos.
Ignacio Otegui / Asociación Galapagar Antitaurina (AGA) / GST (Galapagar Sin Tortura)
