«Lata cósmica» prepara su despegue: nuevo equipo del IES El Escorial para el Desafío CanSat
A menos de una semana para el lanzamiento de los mini satélites de una nueva edición del proyecto CanSat (en Madrid tendrá lugar el martes 17 de marzo desde el aeródromo de Villanueva del Pardillo), los distintos grupos del IES El Escorial que un año más participan en esta iniciativa educativa de la Agencia Espacial Europea. Como en ediciones anteriores, estudiantes de entre 14 y 19 años de toda Europa asumen el reto de construir un pequeño satélite del tamaño de una lata de refresco que integre todos los sistemas esenciales: energía, sensores y comunicación, además de un paracaídas para un aterrizaje seguro.
Entre estos grupos está el denominado “Lata Cósmica”, formado por Alejandro, Isaac, Gorka, Saúl y Samuel, cinco alumnos de 3º de ESO que se estrenan en este proyecto bajo las directrices de Lourdes del Rey y con el apoyo también de otros profesores del departamento de Tecnología, como José Ignacio Macías y Pepe Astiaso.
Terminadas las clases, este lunes se quedaron en el instituto escurialense para grabar el vídeo de presentación, al que acompañará un informe que después será evaluado en la fase regional del Desafío CanSat 2026.

Misión principal y secundaria
“La misión principal consiste en recoger durante el descenso de la lata datos de presión, humedad y temperatura, y añadiremos el sensor de luminosidad”, explicaban. A esta tarea, común a todos los participantes, se une otra secundaria, que en este caso pasa por “utilizar una Inteligencia Artificial a través de una cámara para sacar fotos del terreno y reconocer qué tipo de suelo es”. Para ello, Alejandro, que actúa como coordinador, visitó el Aula de Agrarias de este propio IES para conocer más detalles sobre aplicaciones que pudieran servirles en este cometido.
“Esta semana tenemos que hacer las últimas pruebas, pero creemos que va a salir bien; tenemos un buen equipo”, señalaban. Será el momento culminante, al menos por ahora, de un proyecto en el que llevan semanas trabajando, después de haberse encargado de todas las partes del proceso: desde el diseño de la carcasa del mini satélite (es decir, la lata) con una impresora 3D al lenguaje de programación, pasando por la alimentación de energía de la placa Arduino (bases de hardware libre a las que sus creadores pueden dar múltiples usos) o el propio paracaídas, que han cosido ellos mismos.
Trabajo en equipo
Como en cualquier otro ámbito, han ido avanzando mediante “prueba y error”, coordinándose a través de una plataforma denominada JIRA, especialmente pensada para la gestión de proyectos y seguimiento de incidencias. Alejandro y Samuel, más centrados en la programación de la misión principal y en la preparación del informe; Isaac, trabajando con la IA para la misión secundaria; Gorka, con el diseño de la carcasa; y Saúl, apoyando al resto del equipo en todo aquello que fuese necesario. A todo esto hay que sumar la parte relacionada con la comunicación, el diseño del logo y los patrocinios.
Un trabajo en equipo que el año pasado ya tuvo premio con la clasificación para la fase nacional del equipo RASA-JC, cuya andadura continúa este curso, participando el pasado 25 de febrero en el Congreso STEAM de la Comunidad de Madrid celebrado en el Campus de Leganés de la Universidad Carlos III, donde fue seleccionado entre los ocho finalistas, “demostrando una vez más su talento, esfuerzo, creatividad y compromiso con la ciencia y la innovación”, tal como han subrayado desde el instituto escurialense.
