El equipo de Gobierno de El Boalo aprueba un presupuesto de «responsabilidad y rigor» para sanear las cuentas municipales
El nuevo equipo de Gobierno de El Boalo, Cerceda y Matalepino ha sacado adelante «unas cuentas marcadas por la prudencia financiera ante la bajada de ingresos heredada». El Pleno aprobó ayer de manera inicial el Presupuesto General para el ejercicio 2026, el primero tras la reciente moción de censura, un proyecto que la Alcaldía ha definido como «el presupuesto de la responsabilidad», diseñadas para estabilizar la salud financiera del municipio ante una coyuntura de reducción de ingresos de 1,7 millones, por lo que se han tenido que ajustar todas las partidas de gastos a los ingresos reales, pero asegurando las esenciales».

«Venimos de 2 años con un presupuesto inflado, que no se ajustaba a los ingresos reales, poniendo en peligro la estabilidad financiera del Ayuntamiento. Unos presupuestos en los que se han asumido con responsabilidad los retos de hacer frente a pagos que el anterior Gobierno “mantenía en el cajón”.
Prioridad: Servicios Públicos y Acción Social
A pesar de contar con un presupuesto más ajustado que en años anteriores, el nuevo Ejecutivo ha marcado una hoja de ruta clara: «las personas y el día a día del municipio son innegociables». El presupuesto garantiza la financiación íntegra de los servicios de limpieza, seguridad y mantenimiento urbano, además de blindar las partidas destinadas a Servicios Sociales para proteger a los colectivos más vulnerables.

Uno de los puntos clave de este presupuesto es la regularización de la situación jurídica del Ayuntamiento. El Gobierno municipal ha tenido que afrontar el pago de sentencias judiciales de mandatos anteriores que ascienden a 1,5 millones de euros. Para evitar el bloqueo de la tesorería, se ha formalizado una operación de crédito que permitirá abonar estas deudas de forma ordenada.
«No estamos ante un gasto perdido, sino ante una inversión de futuro», han explicado fuentes municipales, ya que contablemente este pago se traduce en la incorporación de terrenos al inventario y patrimonio de todos los vecinos, cerrando así capítulos de incertidumbre legal.
El nuevo presupuesto introduce criterios de eficiencia en el gasto corriente . Áreas como Festejos han experimentado una ligera reducción, apostando por un modelo de gestión directa sin intermediarios, más optimizado y eliminando gastos superfluos.
«Nuestra prioridad es que el Ayuntamiento funcione con rigor. Antes de las grandes promesas, debemos asegurar que las facturas se pagan y que los servicios básicos son de calidad», subraya el equipo de Gobierno.
Respecto al Capítulo I (Personal), el presupuesto apuesta por la estabilidad de la plantilla municipal y la reorganización interna para mejorar la atención al ciudadano sin aumentar la presión fiscal sobre la vecindad.
«Este es el presupuesto que nuestros pueblos necesitan hoy: honesto, realista y transparente. Hemos venido a poner orden, a dar la cara ante las deudas heredadas y a asegurar que ningún vecino se quede atrás por falta de gestión. Es el primer paso para construir el futuro sólido que nuestro pueblo merece», ha declarado la alcaldesa Soledad Ávila.
