Enrique López, consejero de Justicia: «Si la Comunidad de Madrid tuviera plena potestad sobre las vacunas, lo haríamos mucho mejor»
El consejero de Justicia, Interior y Víctimas, Enrique López, ha visitado la sede principal de los juzgados de Collado Villalba, que será ampliada y reformada en los próximos meses, y ha aprovechado para reunirse con un grupo de militantes pocas horas del inicio de la campaña electoral, que comenzará la noche de mañana sábado. De una precampaña muy judicializada, una campaña que se prevé entretenida y de la situación de la pandemia en la Comunidad de Madrid el número 4 de la candidatura del Partido Popular habla en exclusiva con Aquí en la Sierra.
¿Cómo se plantea la campaña electoral que empieza el domingo?
Esperamos que sea una campaña ordenada, que es la que quieren los madrileños en la que todos expongamos nuestros proyectos y tratemos de convencer a los ciudadanos de que somos la mejor opción, que eso es la política sin demonizar, sin deslegitimar, sin insultar. Una llamada a la concordia hay que hacer a todas las fuerzas políticas, especialmente a esa izquierda radical que tan mal se comporta en campaña. En nuestro caso, lo tenemos claro, es ofrecer nuestra gestión, nuestros proyectos, ilusión y compromiso y pedirle a los ciudadanos ese apoyo mayoritario que nos permita seguir implementando las políticas de libertad del Partido Popular en la Comunidad de Madrid.

Las últimas encuestas les dan empate técnico.
Las encuestas son lo que son y nosotros vamos a trabajar para tener una mayoría amplia del PP que nos permita formar un gobierno que siga manteniendo este marco de libertad, prosperidad, progreso… Las ideologías no tienen carácter, se basan en principios y valores. El progresismo, la concordia, la tolerancia dependen del carácter, y se puede ser muy de izquierdas y nada progresista, o muy de derechas y muy progresista, o muy de izquierdas y nada tolerante. Por eso hay que distinguir ideología de carácter y nosotros queremos transmitirle al pueblo de Madrid, además de nuestra gestión, que nuestro carácter es el de la tolerancia, el del respeto al adversario.
La precampaña ha estado muy judicializada…
El PSOE con la complicidad de Ciudadanos se volcó para impedir estas elecciones, recurrieron la decisión de la presidenta e hicieron todo lo posible para que no hubiera elecciones. Luego han impugnado las listas. La obsesión del Partido Socialista con esta judicialización pone de manifiesto que tienen muy pocas esperanzas en un resultado electoral satisfactorio y como los malos equipos de fútbol quieren ganar los partidos en los despachos.

Un posible escenario es que el PP logre tantos votos que borre del escenario político a Ciudadanos y Vox y no logre gobernar al no obtener mayoría absoluta.
No nos planeamos ese escenario y estamos convencidos de que vamos a poder gobernar en la Comunidad de Madrid. Nosotros, como los buenos equipos de fútbol, salimos a ganar y no a especular resultados. Pedimos el apoyo mayoritario a los ciudadanos madrileños, que confíen en nosotros, en nuestro proyecto, que firmen nuestro proyecto con su voto. Queremos obtener un resultado mayoritario que nos permita gobernar, eso sí, para todos, lo que no supone renunciar a aquellos principios y compromisos de la campaña, pero sí pensando que todos los ciudadanos, hayan votado lo que hayan votado, se merecen que un gobierno gobierne pensando en todos.
¿Le ha comentado Isabel Díaz Ayuso si cuenta con usted en el futuro Gobierno que pueda salir del 4M?
No, en estos momentos estamos en el puente de ganar las elecciones. Ahora especular no es lo más adecuado. La presidenta se está volcando como todos los consejeros y todo el partido en estas elecciones poniendo en valor nuestra gestión y nuestro programa.

Si ganan, ¿continuarán con la política que han llevado hasta ahora?
Nosotros somos serios, responsables y, sobre todo, previsibles. Votar a Díaz Ayuso es votar al Partido Popular, no es votar a nadie más ni a otras políticas que no se conocen. Votar a Gabilondo no sabemos si es votar a Pablo Iglesias, subida de impuestos o no. Queremos seguir con nuestra gestión bajo la premisa de la libertad, en un sentido amplio de la palabra; libertad de educación, de elección de médico, de horarios, económica…, que los ciudadanos se sientan libres para poder desarrollar sus proyectos personales y que nadie les esté diciendo permanentemente lo que tienen que hacer y pensar, algo muy propio de la izquierda. Somos el partido que más nos parecemos a los ciudadanos de Madrid, al que le gusta la libertad, el emprendimiento, al que le gusta trabajar, y lo que tenemos es que seguir manteniendo las condiciones que permitan el desarrollo de los emprendedores, las empresas, los negocios… eso da lugar a que haya muchos trabajadores percibiendo sueldos y generando riqueza, que lo que va a determinar nuestra política de impuestos bajos. Cuanta más gente contribuya menos hay que pagar de forma individual. Vamos a pelear por el mantenimiento del empleo en la Comunidad de Madrid, que es lo que da libertad y no vivir del apoyo subvencionado de nadie. Lo hemos demostrado gestionando la pandemia con criterios que han permitido proteger la salud pública como los que mejor se han protegido en España, pero a la vez hemos mantenido el empleo en los comercios, los servicios, la hostelería… Es la comunidad autonómica que menos ha sufrido en términos de pérdida de empleo.
Una gestión que le ha valido el enfrentamiento constante con Moncloa, tomando esa libertad de la que hacen gala como una laxitud en las normas.
Y hemos demostrado que seguimos protegiendo la salud pública como los que mejor, con un sistema sanitario potente. En estos momentos, Madrid es una de las comunidades autónomas con el índice de mortalidad más bajo de toda España, lo cual es gracias a una buena política de salud pública contra la pandemia, y a la vez hemos permitido el mantenimiento de la actividad económica. La izquierda ha tratado de demonizar a la hostelería y al comercio como la habitual causa de los contagios cuando no es así; la principal causa de los contagios se produce en los ámbitos familiares. El comercio genera un número de contagios muy bajos, no tiene sentido reducir la actividad comercial con horarios como otras comunidades autónomas, que han perjudicado mucho la actividad y a los propios ciudadanos. Aquí hemos entendido que aquellas actividades que no tienen un gran riesgo de contagios hay que mantenerlas abiertas.

Entonces, ¿no está de acuerdo con la dicotomía que se ha planteado de salud o economía?
Es una dicotomía falsa que ha planteado un Gobierno que ha adoptado y sigue adoptando medidas muy torpes. Aquello que depende del Gobierno, como la adquisición de materiales de protección, que luego tuvimos que hacerlo nosotros por nuestra cuenta, o las vacunas ahora, que estamos viendo que es una gestión muy torpe y sobre todo, ideologizada en un ámbito donde no tenía que haber ideologías como es el ámbito de la salud pública y del mantenimiento de la economía. El problema es que el Gobierno está conformado por un partido radical, comunista, y un partido radicalizado, que es el Partido Socialista, que ha abandonado la socialdemocracia europea.
¿Le gustaría a la Comunidad de Madrid tener plena potestad para gestionar las vacunas?
Lo haríamos mucho mejor, que a nadie le quepa la menor duda. Lo hicimos ya con el material de protección en la primera fase tan dura de la pandemia. Cuando el ministro Illa era incapaz de traer material de protección, nosotros trajimos más de 2.000 toneladas en 24 aviones por nuestra cuenta. Si estamos esperando como nos propusieron al principio y que teníamos que depender de lo que el Gobierno comprara, habríamos estado meses sin material de protección. Y con las vacunas está ocurriendo exactamente lo mismo.

Su compañero y consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha enviado una carta a la ministra de Sanidad solicitando que los madrileños que voluntariamente quieran recibir la vacuna de Astra Zeneca y Jassen puedan hacerlo…
La política que se ha seguido en España y en Europa en cuanto a la gestión de los riesgos de la vacuna no ha sido muy acertada. La población española y europea es responsable y sabe que estamos en una emergencia sanitaria mundial y que le hemos exigido a las farmacéuticas que hayan elaborado vacunas en un tiempo que no es el ordinario. Todas las aprobaciones que se hacen de las vacunas son provisionales porque estamos en un periodo de emergencia y están supeditadas a controles posteriores, pero tenemos que medir los resultados. Hoy, en Madrid, España y Europa está muriendo mucha gente que si hubiera sido vacunada con Astra Zeneca hace tres meses no hubiera muerto, eso es lo que tenemos que plantearnos.
