Vox Torrelodones denuncia la expulsión de dos de sus concejales del Pleno y la imposición de una multa de 1.500 euros
El grupo municipal Vox en el Ayuntamiento de Torrelodones ha denunciado la «deriva autoritaria» de la alcaldesa, Almudena Negro, tras la expulsión arbitraria de dos de sus concejales en el Pleno del pasado 16 de abril y la posterior imposición de multas de 750 euros a cada una de ellas. Según han explicado fuentes municipales, esta sanción aparece recogida en el Reglamento Orgánico Municipal y ha sido interpuesta desde Secretaría.

La portavoz de Vox en Torrelodones y concejal de Servicios Sociales, Familia y Mayores, Sonsoles Palacios, y la edil de Actividades Culturales, Cristina Grueso, «actuaron en todo momento con respeto institucional, limitándose a ejercer derechos básicos recogidos en el Reglamento Orgánico Municipal, como pedir la palabra por alusiones o hacer uso del turno de réplica», asegura la formación en un comunicado.
A pesar de ello, la alcaldesa decidió impedirles intervenir, incumpliendo de forma consciente los artículos 83 y 93 del ROM, para culminar con su expulsión en una «actuación arbitraria, desproporcionada y profundamente antidemocrática».
Para V0x estos hechos no son aislados, sino que «evidencian una forma de gobernar basada en el abuso de poder, la manipulación del reglamento y el intento de silenciar a la oposición democrática».

Al no asistir otro de sus concejales, Luis Muller, el Pleno ha finalizado con la presencia de un solo edil de este partido, Felipe Pinto, responsable del área de Turismo, que ha tenido que intervenir él solo en el turno de ruegos y preguntas.
Una multa de 750 euros a cada edil
V0x considera «especialmente grave» que, además, se haya procedido a imponer sanciones económicas de 750 euros a cada concejal, en lo que califican como «un castigo político con el objetivo de intimidar, amedrentar y expulsar del debate público a quienes no se someten al discurso del Gobierno municipal».
Asimismo, Vox denuncia que «la alcaldesa ha utilizado información falsa para justificar sus decisiones, al afirmar que el grupo se niega a negociar presupuestos, cuando existen registros oficiales que acreditan lo contrario».
“Estamos ante un intento deliberado de convertir el Pleno en un espacio sin oposición real, donde solo se permite hablar a quien piensa como el equipo de Gobierno”, señalan desde esta formación. El grupo municipal advierte de que lo sucedido constituye «un ataque frontal a la democracia local y a los derechos fundamentales de representación política, y exige responsabilidades inmediatas».
Por todo ello, Vox exige la retirada inmediata de las multas de 750 euros, el archivo definitivo del expediente sancionador y el cese de las prácticas autoritarias en el funcionamiento del Pleno.
Vox anuncia que no se dejará intimidar y que llevará este asunto hasta las últimas consecuencias en el ámbito político y judicial, en defensa de la libertad, la legalidad y el derecho de los vecinos a una representación plural.
No es la primera vez
“En el pasado Pleno extraordinario, la concejal Cristina Grueso ya fue apercibida por dos veces de expulsión. Parece que están provocando para victimizarse”, ha afirmado la portavoz del grupo popular, Concha Pastor. “Durante toda la legislatura están haciendo una labor obstruccionista, hemos tenido que pedir a los servicios municipales que intervengan los micrófonos porque se dedicaban acortar a los demás participantes durante sus intervenciones”.
“Voy a pedir a la alcaldesa que convoque una Junta Extraordinaria de Portavoces para tratar de reconducir esta actitud, pero si no cambian seguirán siendo expulsados de los Plenos. Forzar su expulsión no parece la mejor forma de defender a quienes les han votado”, ha continuado explicando Pastor.
