El Partido Socialista de Torrelodones denuncia el retraso de las obras de la nueva biblioteca de La Colonia

El Partido Socialista de Torrelodones ha denunciado que «al enorme retraso que acumula la construcción del nuevo equipamiento cultural previsto en la antigua Villa Fabriciano se viene a sumar una sorpresiva segunda fase de esta obra que, en el mejor de los casos, supondrá que hasta mediados de 2021 no entrará en servicio una infraestructura que fue una reivindicación histórica del PSOE».

«Ya en julio de 2019 formulamos una pregunta al concejal de Urbanismo acerca de los importantes retrasos que acumulaba la obra de la nueva Biblioteca de la Colonia, que tenía que haberse finalizado a mediados de febrero de 2019.  A estas alturas ya se acumulan más de dos años de retraso en una obra que consideramos absolutamente prioritaria para Torrelodones, dados los problemas de espacio que se padecen en la actual Biblioteca de la calle Real”, recuerda nuestro portavoz municipal, Rodrigo Bernal. “Al retraso en la ejecución material de esta obra se vienen a sumar las idas y venidas que sufrió esta inversión en la pasada legislatura, que entró y salió del Plan de Inversión Regional, con la consiguiente paralización administrativa causada por las decisiones erráticas de Vecinos por Torrelodones”.

Falta de previsión

«Por si fuera poco», continúan los socialistas en una nota, «la Junta de Gobierno Local aprobó en septiembre de 2020 la contratación de una serie de trabajos necesarios para poder abrir la Biblioteca de La Colonia ya que, según los informes municipales, aunque se dio luz verde en 2017 al proyecto de construcción de esta nueva infraestructura ‘por razones de índole económica no se incluyeron algunas partidas, por lo que es necesario acometer la Fase II de este proyecto’.

«Esta falta de previsión de Vecinos va a significar que, con los cinco meses de plazo para acometer la obra y la tramitación del correspondiente concurso público “hasta bien entrado 2021 no se va a poder abrir al público la nueva Biblioteca -apunta Rodrigo Bernal- además de que no encontramos justificación alguna al hecho de dejar fuera del presupuesto inicial los más de 260.000 euros que van a ser necesarios ahora  cuando el equipo de Gobierno lleva años alardeando de reiterados superávit que, al finalizar 2020, suponían más 8 millones de euros  que no han sido capaces de ejecutar”.

Además del retraso de dos años que ya acumulan las obras y la inversión complementaria que se va a acometer, y que supone el 50% del presupuesto inicial, “todavía queda por comprar las mesas, las sillas, las papeleras y, lo más importante, los libros y dilucidar quién va a atender esta instalación municipal que lleva un retraso  que, si finalmente se cumplen los plazos, va a abrirse casi tres años después de las previsiones iniciales”, asegura  Rodrigo Bernal.

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