De basura del comedor a fertilizante: el colegio Lourdes de Torrelodones colabora con el IMIDRA en un proyecto medioambiental

Primero fueron los centros escolares de Coslada, luego los de Torrejón y ahora le ha tocado el turno al colegio Nuestra Señora de Lourdes de Torrelodones, donde sus alumnos, junto con el personal del comedor, participarán activamente en un proyecto para separar los residuos orgánicos generados y enviarlos a la planta de compostaje que el IMIDRA (Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario) tiene en la finca El Encín, en Alcalá de Henares, donde serán analizados para determinar cuales son los más idóneos para ser empleados como fertilizantes.

Así, esta mañana, la alcaldesa de Torrelodones, Almudena Negro, y la directora gerente del IMIDRA, Mónica Martínez, han materializado un acuerdo en un acto donde también han estado presentes los ediles de Educación y Medio Ambiente, Lorena Fernández y Javier Tato, respectivamente, y responsables de la empresa Urbaser, concesionaria de la recogida de basura y limpieza viaria del municipio, además de Sonia García, la directora del colegio, quien ha recordado la apuesta sostenible del centro desde hace años.

“Lo que hasta hace poco se consideraba simplemente basura, hoy se convierte en una segunda oportunidad”, ha dicho la regidora, quien ha subrayado el componente educativo de la iniciativa. «Cada gesto cuenta; se trata de generar nuevos hábitos y conciencia. Queremos avanzar hacía modelos más sostenibles. Hoy se cierra el círculo. Los restos no tienen que acabar en un vertedero».

Por su parte, Mónica Martínez ha explicado que gracias a este convenio de colaboración entre administraciones los restos orgánicos procedentes de los comedores escolares serán recogidos de forma selectiva, trasladados a la planta piloto de compostaje de El Encín, en Alcalá de Henares, y transformados mediante procesos de investigación y compostaje en un recurso útil para la agricultura y para la mejora de los suelos.

En este sentido, Álvaro, uno de los investigadores principales de proyecto, ha apuntado que «lo más importante es la separación en origen», destacando el trabajo de los escolares. Además, ha indicado que entre un 80 y 90 por ciento del peso de los residuos del comedor es compostable, cantidad que baja hasta el 40 por ciento en el caso de la basura de un domicilio particular. 

«Hemos visto cómo los precios de los fertilizantes son muy grandes y como se han quejado los agricultores. Necesitamos que la materia orgánica vuelva al suelo para tener mejores cosechas», ha apuntado Martínez quien ha puesto en valor el trabajo investigador del IMIDRA. 

A través del proyecto REALIMENTA2, el IMIDRA podrá seguir investigando y perfeccionando sistemas innovadores de tratamiento de biorresiduos, evaluando sus beneficios ambientales y agronómicos y contribuyendo a que la Comunidad de Madrid siga avanzando en materia de economía circular.

 “El Instituto tiene una trayectoria muy larga en investigación y ese conocimiento queremos ponerlo al servicio de la sociedad”. “Necesitamos que estos proyectos se implementen con la realidad de lo que es el día a día: separar la materia prima para que vuelva y alimenten los suelos y permita tener una fertilización más económica”, ha concluido la directora gerente del IMIDRA.

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