Cartas de los Lectores.- «Una ratonera entre la Cruz Verde, El Escorial, Zarzalejo y Robledo»

Que un evento deportivo pase por nuestros pueblos siempre es motivo de satisfacción, pero a veces no basta con organizar las cosas. También hay que saber cómo hacerlo. Y en eso, la Federación Madrileña de Ciclismo, la Delegación del Gobierno o la Guardia Civil de Tráfico -cada uno va derivando responsabilidades unos a otros (y la casa sin barrer, como suele pasar) parece que no han tomado nota de los problemas que ya se han registrado en estas ocasiones en esta misma zona, convertida esta tarde en una ratonera de la que es difícil salir.

Creo que todos asumimos que hay eventos que causan molestias, pero eso no significa que las cosas no se puedan hacer mejor. Esta tarde, con la Vuelta a Madrid sub-23 nos hemos encontrado con el que las carreteras en el entorno de San Lorenzo, El Escorial, Robledo, Zarzalejo y Fresnedillas se han convertido en una trampa sin posibilidad de escapatoria.

¿De qué sirve el rutómetro?

Y no, no vale eso de que “estaba anunciado hace días”. Claro que estaba anunciado hace días, y por eso la gran mayoría de vecinos que vivimos en esta zona hacemos nuestros cálculos para salir o llegar a casa. Lo que no tiene ningún sentido (NINGUNO) es que si la carrera sale a las 15:00 horas de Galapagar, se corte en El Escorial 40 minutos antes de que llegue el pelotón. Más si se trata de una carretera, la M-505, que es la única salida posible hacia Valdemorillo, Robledo, Fresnedillas, Santa Maria de la Alameda o Zarzalejo.

Corte de tráfico a las 14:50 horas de este miércoles en el enlace de la carretera de Robledo con la M-505 (subida al Puerto de la Cruz Verde)
Corte de tráfico a las 14:50 horas de este miércoles en el enlace de la carretera de Robledo con la M-505 (subida al Puerto de la Cruz Verde)

Por si fuera poco, la alternativa de subir por San Lorenzo y atravesar la Avenida Juan de Borbón tampoco sirve porque, en contra de lo que se había anunciado estos días, el tráfico permanecía cortado desde antes de las 15:00, cuando se había dicho que únicamente se haría minutos antes de que pasase la carrera, algo que no estaba previsto (en el mejor de los casos) hasta las 17:24 horas. Es decir, dos horas y media después. ¿Si va a ser así, de qué sirve el rutómetro?

Pero es que después de callejear para salir de San Lorenzo por la carretera de Robledo, resulta que desde las 14:45 ya estaba cortado el acceso para enlazar con la subida a la Cruz Verde (M-505). Es que en ese momento ni siquiera había salido la carrera de Galapagar, a 20 kilómetros. A esto se une que la alternativa de haber esperado en El Escorial para llegar a Zarzalejo, Santa María o Robledo tampoco valían, porque el puente sobre las vías del tren en la M-533 lleva cortado por obras desde el lunes.

¿De verdad nadie en Delegación de Gobierno ha pensado en esto? ¿O es que como tampoco vive tanta gente en estos pueblos, pues que se aguanten? ¿De verdad alguien cree que es buena idea meter una carrera (amateur, no nos volvamos locos), con varios pasos por la Cruz Verde, la tarde del viernes, cuando mayor intensidad de tráfico hay en la zona? ¿Nadie repara en todo esto?

Un absurdo bucle de cortes

Pero es que además, como el recorrido se plantea una vez más en forma de circuito por la Sierra Oeste, cuando quieren abrir para dar paso, resulta que los ciclistas ya están a punto de llegar para pasar de nuevo, entrando en un absurdo bucle de cortes. Ha pasado otras veces, ha vuelto a pasar hoy (escribo estas líneas recién llegado a casa, tras más de una hora y media para recorrer 25 kilómetros) y parece que seguirá pasando porque nadie está dispuesto a pensar en cómo afecta esta situación a los vecinos de la zona. Si alguien lo lee antes de que termine la etapa, previsto sobre las 18:45, se puede hacer una idea de lo que le espera si tiene que pasar por aquí.

Y ojo, nada de esto tiene que ver con los chavales de la organización que ponen las cintas para cortar o con la pareja de guardias civiles que tenían que lidiar como podían con los conductores metidos de lleno en el atasco tres cuartos de hora antes de que pasase el primer ciclista. Sí con quienes dicen que la carrera ha pasado otros días por Parla o Móstoles y no ha habido problemas. Pero es que en esas ciudades las infraestructuras viarias son otras (con muchas más alternativas) y nada tienen que ver con las de esta parte de la Sierra, donde la M-505 articula el tráfico de toda la zona, y ademas con una dependencia mucho mayor del vehículo privado.

Por otra parte, que la carrera coincida con la época de extremo riesgo de incendios es una absoluta temeridad. ¿Qué hubiese pasado si se declara un fuego como el de ayer por la tarde en Zarzalejo y los servicios de emergencias se encuentran colas kilométricas en la carretera? En fin, sirva esto como desahogo, porque está claro que nadie quiere asumir que otra manera de organizar las carreras ciclistas es posible y que no hace falta cortar el tráfico tres cuartos de hora antes de que pase el pelotón.

Miguel. A. M.

No puedes copiar el contenido de esta página

Send this to a friend