Juan Carlos I acude a San Lorenzo de El Escorial y come en «Charolés» dentro de su última visita España
El rey emérito llegó a nuestro país el fin de semana con motivo del funeral de su sobrino Juan Gómez-Acebo, hijo de la infanta Pilar, que falleció el pasado 13 de agosto en Palma de Mallorca.
El rey emérito Juan Carlos I estuvo ayer en San Lorenzo de El Escorial, donde comió en uno de sus salones acompañado de unos amigos en Charolés, según señalaba este miércoles el propietario de este histórico restaurante, Manolo Míguez, a través de las redes sociales. «Como siempre, un gran señor», añadía en su publicación.

Charolés es uno de los grandes restaurantes de la Comunidad de Madrid, conocido por servir uno de los mejores cocidos de España, aunque en esta ocasión el emérito no tomó este contundente plato, que sólo se sirve los lunes, miércoles y viernes. A lo largo de sus casi 50 años de historia, este establecimiento ha recibido a numerosas personalidades de todos los ámbitos.
Juan Carlos I llegó a España el fin de semana con motivo del funeral de su sobrino Juan Gómez-Acebo, hijo de la infanta Pilar, que falleció el pasado 13 de agosto en Palma de Mallorca a causa de un cáncer, a los 54 años, tras la reciente pérdida de su hermano Fernando Gómez-Acebo. En un principio, el funeral estaba planeado para el 15 de agosto, pero fue retrasado para permitir que familiares y allegados pudieran asistir tras sus vacaciones.

Una estrecha relación con San Lorenzo de El Escorial
El funeral ha supuesto una nueva aparición en España de Juan Carlos I en España desde su residencia en Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos. Durante su estancia, se ha alojado en una finca privada cerca de El Pardo, a unos 4 kilómetros de la residencia de los reyes en Zarzuela.
Tras asistir al funeral, el rey aprovechó su estancia en España para regresar al Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, localidad con la que mantiene un estrecho vínculo. De hecho, fue en la Casita del Infante donde pasó sus últimos años de soltero tras pasar por la Academia Militar de Murcia, entre finales de los 50 y principios de los 60, antes de instalarse en el Palacio de la Zarzuela en 1962. La Casita, obra de Juan de Villanueva, conserva aún la habitación y el despacho del monarca. Además, éste fue el lugar donde el monarca, acompañado por doña Sofía, recibió a la reina de Inglaterra, Isabel II y su esposo, Felipe de Edimburgo, en 1988.
El Panteón de Reyes
Por otra parte, en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial se encuentran los restos de la mayoría de los Reyes de España. En las urnas reposan –tras haberse consumido previamente, durante años, en una habitación inmediata conocida como el “Pudridero”- los restos de los monarcas y de sus esposas, pero éstas solo en caso de haber sido madres de Rey; los Reyes al lado derecho del altar y las Reinas al izquierdo, colocados por orden cronológico desde Carlos V a Alfonso XIII, un periodo de cuatro siglos en la Monarquía española; están ausentes sólo los cuerpos de Felipe V y de su hijo Fernando VI, así como sus esposas, pues desearon ser enterrados en sus respectivas fundaciones de La Granja de San Ildefonso y del Monasterio de las Salesas Reales en Madrid.
Aquí se encuentran de hecho los restos de los padres de Juan Carlos I, Juan de Borbón y Battenberg -enterrado en 1993 con honores de jefe de Estado, aunque nunca llegó a reinar- y María de las Mercedes de Borbón y Orleans, que falleció en el año 2000.
La incógnita sobre el lugar en el que será enterrado
Precisamente una de las grandes incógnitas es dónde será enterrado Juan Carlos I cuando fallezca, dado que todas las urnas están ocupadas. Las últimas, por decisión expresa del emérito, fueron destinadas a los condes de Barcelona, abuelos de Felipe VI. Antes de que saltaran los escándalos que han rodeado a Juan Carlos I en los últimos años se especuló con la posibilidad de construir una nueva cripta subterránea en el Monasterio, algo que el propio monarca habría comentado con sus allegados. De hecho, al parecer Patrimonio Nacional cuenta con unos planos preliminares sobre esta obra.
En cualquier caso, para proceder a un enterramiento definitivo en El Escorial, su cuerpo tendría que permanecer unos 25 años en el “Pudridero”, la estancia donde son depositados los cadáveres antes de ser trasladados a su destino definitivo. Aquí se encuentra aún el cuerpo del Conde Barcelona, Juan de Borbón y Battenberg,cuyo cuerpo quedó depositado en esta sala el 7 de abril de 1993.
