Los talleres del Centro Cultural de Moralzarzal se retomarán a finales de marzo cuando finalicen las conversaciones entre las nuevas adjudicatarias y los profesores

El pasado domingo más de doscientos vecinos se congregaron a las puertas del Ayuntamiento de Moralzarzal para protestar por la situación que desde enero se está viviendo con los talleres del Centro Cultural. Los usuarios denuncian que desde que comenzó 2026 no se realiza ninguna de las actividades que se ofertan; por su parte, los profesores desconocen si van a continuar en sus puestos de trabajo. Un asunto que afecta a cientos de alumnos de teatro, patchwork, restauración de muebles, idiomas o los más de 200 alumnos de las distintas disciplinas de baile. 

Imagen de la concentración celebrada el pasado domingo en Moralzarzal

El origen se remonta a la finalización del contrato vigente con las empresas y autónomos que hasta ahora impartían las clases, lo que ha obligado al equipo de Gobierno, concretamente a la Concejalía de Cultura, a iniciar un nuevo procedimiento de contratación conforme a la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público, que regula la contratación de servicios por parte de las administraciones públicas.

Nunca se presentaban otras empresas

Esta situación se repetía cada cierto tiempo en el Ayuntamiento (los contratos eran de dos años más las prórrogas) desde hace 20 años, sin embargo, según ha explicado el nuevo edil de Cultura, Carlos Hernando, -hasta el pasado diciembre este cargo lo ostentaba el concejal Juan José Cámara-, «hasta ahora no se presentaba ninguna empresa, nadie más que los que estaban dando las clases y ahora se han presentado grandes empresas de servicios con experiencia en este tipo de licitaciones y han ganado. Para nosotros también está siendo algo muy duro porque algunos profesores llevan aquí décadas, hay un componente emocional, familiar… Nadie quería esta situación, es algo sobrevenido».

Por ello, desde el equipo de Gobierno, a través de un comunicado, subraya que «el cambio de profesorado no responde a una decisión discrecional ni a una valoración negativa del trabajo realizado, sino que es consecuencia directa de la finalización del contrato vigente y de la obligación legal de iniciar un nuevo procedimiento de contratación».

«Dicha normativa establece, entre otros principios, los de igualdad de trato, libre concurrencia, transparencia y no discriminación, lo que implica que, una vez finalizado un contrato, la Administración no puede prorrogarlo ni adjudicarlo directamente a las mismas personas o entidades sin seguir el procedimiento legalmente establecido», continúa el escrito.

«Es más, el artículo 40b) de la Ley establece claramente como causa de anulabilidad cualquier cláusula que otorgue, de forma directa o indirecta, ventajas a las empresas que hayan contratado previamente con cualquier Administración. El nuevo contrato debe adjudicarse a la oferta que, tras un proceso de valoración, resulte más ventajosa conforme a los criterios fijados en los pliegos (Art. 1 de la LCSP)». 

Puntúa más el precio más bajo que la calidad o la experiencia

Sin embargo, los alumnos de los talleres denuncian que en los pliegos se ha primado «más el precio más bajo que la calidad técnica o la experiencia», lamenta una de las 60 participantes del taller de teatro. «Yo llevo 10 años aquí y mi profesor, Nacho, 19», explica mientras duda de cuándo y con quién se retomarán las clases.

«Recibimos un SMS el 5 de enero diciendo que por problemas administrativos no íbamos a tener clase en el mes de enero. Y el 27 de enero otro SMS que tampoco habría en febrero, pero no sabemos más, no tenemos ninguna información», dice añadiendo que se ha iniciado también una recogida de firmas. 

«Estamos preocupados porque no se trata solo se trata de hacer actividades, sino que el Centro Cultural es un lugar de reunión, de hacer comunidad. Nos preocupan las personas, somos un grupo cohesionado, una familia y no se está teniendo en cuanta esto», concluye esta alumna. 

«Queremos agradecer a todos los usuarios que nos hayan trasladado su opinión y expresarles que comprendemos el malestar que puede generar un cambio en el profesorado de los talleres culturales, especialmente cuando se ha creado un vínculo con las personas docentes anteriores», ha respondido el Ayuntamiento.

«Somos conscientes de que estos procesos pueden conllevar cambios que afectan a la continuidad del profesorado, aunque el contenido y los objetivos de los talleres se mantienen, así como el compromiso con la calidad de la oferta cultural. Desde la Concejalía de Cultura se realizará un riguroso seguimiento del desarrollo de los talleres para garantizar que cumplen con los estándares previstos y atender cualquier incidencia que pudiera surgir».

¿Cuándo se retomarán las clases?

Según ha explicado el responsable de Cultura, Carlos Hernando, hasta finales de marzo es posible que no se retomen las clases y talleres del Centro Cultural de Moralzarzal. 

Una vez finalizada la licitación, las empresas ganadoras tienen 10 días hábiles para presentar la documentación que acredite su solvencia técnica y profesional conforme a los requisitos mínimos exigidos. Del mismo modo, el Ayuntamiento verificará, antes del inicio del contrato, que todo el personal cumple con las titulaciones y cualificaciones exigidas para cada disciplina, pudiendo aplicar penalidades o incluso resolver el contrato, en caso de detectar algún incumplimiento (Art. 192 y ss. de la LCSP).

Algunos de los profesores (que formaban parte de las antiguas empresas) podrán subrogarse a las nuevas adjudicatarias, pero otros son autónomos. «Están en conversaciones para ver si aceptan las condiciones», ha indicado Hernando. 

Una vez que se resuelva, las adjudicatarias dispondrán de otros 15 días hasta el inicio de las clases. 

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