Las Rozas consolida su programa para llevar música, danza y arte a las residencias de mayores

La Fundación Municipal de Cultura de Las Rozas continúa desarrollando su programa de actividades culturales en residencias de mayores  y centros de día del municipio, una iniciativa que acerca la música, la danza y otras disciplinas artísticas a estos espacios de convivencia,  con el objetivo de mejorar el bienestar de las personas mayores, romper la rutina diaria y generar momentos de emoción compartida.

Una orquesta juvenil con instrumentos de viento actúa frente al público sentado en los bancos de una iglesia moderna.
Alumnos de la Escuela de Música y Danza participan en los conciertos organizados para acercar la cultura fuera de sus espacios habituales.

 

El proyecto, impulsado con la participación de las escuelas municipales y diferentes entidades culturales, se ha ido consolidando en los  últimos meses como una programación estable que busca llevar el arte allí donde más se agradece. No se trata solo de ofrecer actuaciones,  sino de crear encuentros entre generaciones: alumnos, niños, jóvenes, profesores y artistas comparten su aprendizaje y su talento con los  mayores, que disfrutan de propuestas culturales en su propio entorno.

Un grupo de músicos toca instrumentos de viento para un público de personas mayores sentadas en sillas y sillas de ruedas.
Residentes de un centro de mayores atienden a una de las actuaciones musicales grupales programadas dentro de la iniciativa cultural.

Esta línea de trabajo permite que las residencias y centros de día se conviertan en escenarios vivos, abiertos a la música, la danza y la  participación. Para los residentes, supone una oportunidad de disfrutar de experiencias culturales cercanas, alegres y significativas. Para  los participantes, especialmente para los alumnos de las escuelas municipales, representa también una experiencia formativa y humana, en la que la cultura adquiere una dimensión social y comunitaria. 

Una mujer de pie toca un instrumento de viento ante un atril frente a varias personas mayores sentadas en una sala común.
Las actuaciones individuales y de pequeños grupos permiten llevar la música directamente a las salas de convivencia de las residencias de Las Rozas.

La Fundación Municipal de Cultura trabaja con la idea de que, de forma progresiva, cada residencia pueda contar con una actividad  programada al mes, reforzando así una red de colaboración estable entre los centros de mayores, las escuelas municipales y el tejido  cultural de Las Rozas. Aunque el programa se centra principalmente en residencias y centros de día, también se ha abierto de forma puntual al ámbito hospitalario, con una primera experiencia que marca una posible vía de crecimiento para el futuro.

“Queremos que la música, la danza y el arte lleguen a todos los espacios del municipio. Las residencias y centros de día forman parte de la  vida de Las Rozas, y este proyecto nos permite acercarles la actividad de nuestras escuelas municipales de una manera cercana, humana y  muy especial”, ha declarado el alcalde de Las Rozas, José de la Uz. 

Música, danza y encuentros intergeneracionales

En los últimos meses, el programa ha sumado nuevas actuaciones en distintos centros del municipio. El pasado 17 de octubre, la Escuela  Municipal de Danza Pilar López ofreció una actuación en la Residencia Albertia, que recibió una excelente acogida por parte de los  residentes y del personal del centro.

Durante el mes de noviembre, la iniciativa continuó con varias citas protagonizadas por alumnado de la Escuela Municipal de Música  Joaquín Rodrigo, que se ha convertido en el motor de este proyecto. El día 10 se celebró una actuación colectiva de violín en el Centro de  Día Coliseé; el 19 de noviembre, la Banda actuó en la Residencia Bouco Clara Campoamor; el día 21, la Camerata ofreció un concierto en la Residencia Vitalia; y el 27 de noviembre, la Big Band cerró el ciclo con una actuación de gran formato en la Residencia Bouco Punta Galea,  con la participación de 45 músicos.

También en noviembre, la danza volvió a estar presente en la Residencia Reina Sofía, con una actuación de las alumnas que participaron en  la experiencia cultural en China, haciendo vivir a los mayores una experiencia muy emotiva. La programación ha continuado durante  este año con nuevas propuestas musicales. El 18 de febrero, el grupo de arpas actuó en la Residencia Sanitas; el 21 de febrero, el Centro de Día Coliseé acogió una actuación de piano y voz; y el 20 de marzo, la Residencia Reina Sofía recibió un concierto de oboe

Además, el pasado 11 de marzo, la Asociación de Mujeres Chinas de Las Rozas ofreció una actuación de danza tradicional china en la  Residencia de Las Matas, incorporando al programa una dimensión multicultural y reforzando la participación de entidades locales en esta  iniciativa de convivencia y bienestar.

En primavera, el programa ha seguido creciendo con nuevas citas, como el concierto de flauta y guitarra celebrado en la Residencia Bouco  Clara Campoamor.

La próxima actuación tendrá lugar mañana, 9 de junio, a las 18:30 horas, en la Residencia Vitalia, donde el grupo infantil de flautas de la  Escuela Municipal de Música compartirá su música con los residentes. 

Esta actuación resume especialmente bien el espíritu del proyecto: niños, jóvenes y adultos que llevan al escenario lo aprendido en las  aulas, mayores que reciben la música con emoción y una comunidad que se reconoce a través de la cultura. 

 “Este programa demuestra que la cultura también es una forma de cuidar. Para nuestros mayores, cada actuación supone una ocasión para  disfrutar, emocionarse y salir de la rutina; y para los alumnos y profesores, una experiencia que les permite compartir su talento con  un enorme sentido social”, ha señalado por su parte Gloria Fernández, concejal de Cultura. 

Cultura que cuida

Con esta iniciativa, la Fundación Municipal de Cultura de Las Rozas refuerza el papel de la cultura como herramienta de bienestar,  acompañamiento y cohesión social. Las actuaciones permiten acercar la programación cultural municipal a personas que, por edad, salud o circunstancias personales, no siempre pueden desplazarse a teatros, auditorios o centros culturales. 

Al mismo tiempo, el proyecto ofrece a los alumnos de las escuelas municipales una oportunidad para vivir la práctica artística desde una  perspectiva solidaria. La música y la danza dejan de ser únicamente una actividad formativa para convertirse en una experiencia  compartida, capaz de generar vínculos, despertar recuerdos, provocar sonrisas y crear momentos de alegría en la vida cotidiana de los  centros.

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