Un grupo de vecinos de Parquelagos, contra el proyecto del campo de fútbol impulsado por el Ayuntamiento de Galapagar
Un grupo de vecinos de la urbanización Parquelagos ha presentado más de 350 alegaciones contra el proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Galapagar para la instalación de un campo de fútbol en la Avenida de Portugal, al considerar que se trata de una actuación «mal comunicada, insuficientemente evaluada y alejada de la realidad del entorno residencial donde se pretende implantar».
Estos vecinos afirman que el proyecto «plantea un uso intensivo del suelo con gestión privada en una zona de carácter eminentemente residencial y próxima a un espacio protegido, combinación que no se ajusta al planeamiento urbanístico vigente ni al equilibrio territorial de la zona».
Por otra parte, en sus alegaciones hablan de la «falta de estudios técnicos esenciales», como los de impacto ambiental y acústico, además de la ausencia de un análisis de tráfico y movilidad y de los informes de seguridad y prevención de incendios. «La ausencia de estos informes resulta especialmente preocupante para los residentes, dada la proximidad inmediata de viviendas, el carácter tranquilo del entorno y la sensibilidad ambiental del área afectada», mantienen.
Aseguran igualmente que el Ayuntamiento ha impulsado el proyecto «sin informar ni consultar previamente a los residentes, repitiendo una dinámica de falta de comunicación y escasa atención a las demandas vecinales acumulada durante años». «Un proyecto de esta envergadura no puede desarrollarse de espaldas a quienes viven en la zona y se verán directamente afectados», señalan.
Sobredimensionado
En la petición que han abierto en Change.org indican que se trata de un proyecto «sobredimensionado», al incluir dos campos de fútbol, pistas de pádel, gradas y torres de iluminación nocturna. En este sentido, indican que el área prevista para este espacio polideportivo «es ahora una superficie abierta que cuenta ya con instalaciones gratuitas», como una pista de baloncesto, un campo de fútbol (en tierra) y un parque infantil.

«Estas instalaciones actualmente tienen un impacto mínimo en el entorno natural que lo rodea, con encinas, enebros, diversa vegetación y rica avifauna, incluyendo especies protegidas como la oropéndola europea, el milano real o el rabilargo ibérico. Se trata además de un espacio seguro para el recreo y la interacción entre familias, niños y adolescentes desde hace muchos años», subrayan. «El proyecto no está pensado para los niños de Parquelagos, sino para ligas externas y uso intensivo, lo que alteraría este espacio comunitario», mantienen.
«No existe oposición al deporte ni a la mejora de las infraestructuras, sino a la manera en que se está tramitando esta iniciativa, sin garantías suficientes ni participación ciudadana», continúan, reclamando «transparencia y diálogo con los ciudadanos». Así, las alegaciones presentadas solicitan la revisión del proyecto y la paralización de su tramitación hasta que se aclaren todos los aspectos urbanísticos, ambientales y de seguridad, y se abra un proceso real de información y consulta con los afectados. Finalmente, este grupo de vecinos hace un llamamiento al Ayuntamiento de Galapagar «para que rectifique su enfoque, escuche a los residentes y trabaje el proyecto con rigor y participación, evitando imponer una actuación que, tal y como está planteada actualmente, genera un amplio rechazo social».
Frente a estas críticas, Aquí en la Sierra ha podido conocer la postura de otros vecinos de Parquelagos -la urbanización cuenta con unos 2.500 residentes- que sí están a favor del proyecto para mejorar las instalaciones deportivas de esta zona, considerando que se trata de una actuación demandada especialmente por niños y jóvenes. En cuanto a las firmas, estas mismas fuentes apuntaban que «muchas son de gente que ni siquiera vive aquí». «La mayoría estamos encantados de que se mejore esta zona», añadían.
La respuesta del Ayuntamiento
Por su parte, el Ayuntamiento de Galapagar señala ante estas alegaciones que «el proyecto no plantea la creación de una infraestructura nueva, sino la remodelación integral de unas instalaciones que ya existían en esa ubicación». «Dichas pistas se encuentran en un estado de deterioro absoluto y su abandono es tal que su uso se había limitado residualmente al paseo de mascotas, suponiendo incluso un riesgo para la seguridad de los usuarios», explican.
Además, fuentes municipales desmienten «categóricamente» que se vaya a realizar una gestión privada. «La parcela es de titularidad municipal desde hace más de 30 años y su gestión será, en todo momento, 100% pública. El objetivo es que cualquier vecino, sin distinción, pueda disfrutar de un espacio deportivo de calidad», afirman.
Al tratarse de una parcela catalogada históricamente para uso deportivo, continúan, «la ley no exige informes preceptivos adicionales para su remodelación». De hecho, aseguran que este proyecto «nace precisamente de la escucha de los vecinos», incluyendo los propios niños que, «mediante cartas a la Alcaldía, han solicitado espacios dignos donde poder jugar al fútbol». «Asimismo los pocos vecinos que siguen usando las pistas de pádel han reiterado en distintas ocasiones la necesidad de una mejora para poder practicar este deporte en unas condiciones mínimas de seguridad», señalan desde el Consistorio galapagueño.
«Al igual que este equipo de Gobierno actúa de oficio en el asfaltado de calles, la mejora del alumbrado o la renovación de parques infantiles para ofrecer los mejores servicios a los vecinos, la actualización de estas pistas responde a la responsabilidad de mantener las infraestructuras municipales en condiciones óptimas», manifiestan estas mismas fuentes, lamentando que «un proyecto diseñado para revalorizar la zona y fomentar el deporte esté siendo utilizado con fines de oposición política por un grupo minoritario».
