Óscar Palma y Damián: adiós a dos referentes del fútbol serrano
El mes de octubre acaba de terminar con el balance más trágico del fútbol serrano: Óscar Palma, recordado central canterano del CUC Villalba, falleció de forma súbita a los 50 años el pasado 9 de octubre, y Damián, delantero del Atlético Cercedilla que logró el ascenso a Tercera División, murió con 57 años el pasado jueves día 22, tras más de dos años de pelea contra el cáncer. Los dos jugadores están en el imaginario colectivo de la afición serrana, como partícipes de dos épocas doradas en ambos clubes, y por hacer gala de una personalidad afable que les mantenía unidos a sus antiguos compañeros, pese al paso de los años.
Su adiós ha causado una gran conmoción en el fútbol serrano, por las relaciones de profunda amistad, y por el legado futbolístico desarrollado en unos momentos en los que sus respectivos clubes vivían sus años más felices, tocando la categoría nacional. Muchos compañeros y gente del fútbol de la comarca quisieron arropar a las familias en la despedida de los dos jugadores, cuyos velatorios tuvieron lugar en el tanatorio de Tres Cantos, en el caso de Óscar Palma, y en el Enalta Parque Cementerio de Leganés, donde fue trasladado Damián.
La conmoción se inició el 9 de octubre, con el fallecimiento de Óscar Palma, uno de los mejores centrales surgidos de la cantera villalbina, poseedor de un estilo transgresor para la época, pues era capaz de sacar el balón jugado desde atrás con una calidad prácticamente desconocida. En unos años donde primaba lo expeditivo, con defensas aplicados al despeje en largo, Palma caló en la grada del viejo Municipal por su elegancia, hasta el punto de que no pocos aficionados lo demandaban como organizador en el medio campo. Un estilo en el que resultó fundamental Chuchi Bermejo: el mítico centrocampista del CUC Villalba de los años ochenta, que llegó a jugar en el Real Mallorca, fue el entrenador que más estuvo con Palma en su época en la Escuela Municipal, y quien debió de guiar al futbolista hacia una manera distinta de jugar su posición, según recuerda Paco Revesado, entrenador de la base villalbina en aquella época, en la que todavía los clubes no tenían configurada una estructura de categorías inferiores, más allá de la edad juvenil.

Desde ese escalón, Palma saltó al primer equipo del CUC Villalba, con el que jugó varios partidos, pero sin la continuidad que cabía esperar dado su nivel. Para Revesado, que además fue durante años su vecino en la urbanización del Parque de la Coruña, su talón de Aquiles fue la dedicación: “Era muy buen jugador, daba gusto verle jugar, pero le gustaba reservarse para él los veranos. O no trabajaba la pretemporada, o hacía muy poco. Yo le decía que si se lo tomara en serio llegaría lejos, pero no cambió”. El técnico recuerda también a su hermano, Marcos Palma, que dejó el fútbol cuando apuntaba buenas maneras como delantero, y a la saga de canteranos coetáneos de Óscar que sí encontraron más continuidad, en el CUC Villalba y en el fútbol serrano, como Casero, Nacho ‘Buce’, Javi Manzano o Alberto Díaz, ‘Tito’, un año menor pero uno de los compañeros más unidos a Palma, autor de uno de los mensajes más conmovedores tras la fatal noticia: “Allí donde estés siempre te llevaremos con nosotros, fue un placer disfrutar de la vida contigo, amigo. ¡Siempre grande!”.
Las muestras de condolencia se extendieron en el seno de la plantilla del histórico ascenso a Tercera División de El Álamo, en 1996, todos ellos compañeros en la época en la que Palma era un canterano que apuntaba a ser uno de los líderes del relevo generacional. No llegó a ello, pero a cambio su recuerdo humano permanecerá imborrable en el imaginario colectivo del fútbol serrano.
Adiós a ‘Bigotito’
La conmoción se extendió el pasado jueves a la familia del Atlético Cercedilla, con el adiós de Damián, al que Paco Revesado también conoció de primera mano. Como miembro del cuerpo técnico del club parrao, al que llegó procedente del CUC Villalba, el entrenador recuerda cómo llegó a supervisar las cualidades del delantero antes de su firma, siguiendo la orden de la directiva de Luis Romero y Antonio Sánchez, y del técnico del primer equipo, Antonio Gómez ‘Cala’, ávidos por disipar cualquier duda sobre un jugador absolutamente diferencial en Madrid, pero especialmente costoso para una economía como la del Cercedilla, precisamente por esa condición. Tras perder el ascenso a Tercera División en la temporada anterior, primero ante el Aravaca en la liga regular de Preferente y después en la promoción frente al Villaviciosa, el club buscó apuntalar el nuevo proyecto con un goleador que pusiese la guinda al fenomenal ataque en el que ya destacaban Miguel Colón y Juan Nieto, y echó el resto en su objetivo.
Las circunstancias del fichaje de Damián, desveladas en su día por Antonio Sánchez en la entrevista publicada en AQUÍ EN LA SIERRA en octubre de 2019, así lo atestiguan: “En el contrato de fichaje de Damián entraba que él, después de jugar, tenía que fumar, echarse un Fortuna. Luchamos mucho por él. No olvidaré que yo estaba de vacaciones en Fuengirola, me llamó Cala hablándome de Damián, y me vine para conseguir el fichaje junto a Luis Romero -el presidente-. Y conseguimos el acuerdo económico. Este hombre venía resentido con las cosas del fútbol, de las cosas que se hacían de no pagar, que era a lo que yo no quería llegar. Según decían, en Cercedilla éramos formales, pagábamos todos los días 1”.

El resto de la historia es que Damián pidió tres meses por adelantado y que el Cercedilla sólo pudo hacer frente a la contratación con un esfuerzo ímprobo: un mes lo adelantó el club, y los otros dos se cubrieron con el esfuerzo personal del entrenador, Antonio Cala, y los directivos. Lo que vino después fue un espectáculo que pocos olvidan: Damián aportó más de una veintena de goles de los 56 que hizo en total el famoso tridente atacante que completaban Colón y Nieto, y el Cercedilla se proclamó campeón de Preferente con un 5-1 al Santa Eugenia, con Damián haciendo un doblete y firmando un show en ataque. Ya en Tercera División, el eléctrico delantero también marcó en la primera victoria del equipo en categoría nacional, un 2-1 al Getafe B.
“Para mí fue el mejor delantero que he visto en la Sierra y en el Cercedilla, tenía más gol que Nieto, y además atraía a gente a verlo, eso se veía en casi todos los campos”, sigue rememorando Revesado. Pero lo verdaderamente sorprendente era el choque de ver las actuaciones estelares en el campo y, acto seguido, tras el pitido final, observar a Damián de corto y sin pasar por la ducha fumando el cigarro que constaba en su contrato, una estampa de un fútbol que, sin embargo, todavía no era entonces la excepción, y a la que el aspecto del jugador otorgaba un plus de misticismo, con el bigote que le daba apariencia de ser más mayor, su cuerpo menudo y su mirada de determinación bajo un pelo negro y rizado típico de los ochenta.

Pocos imaginaron entonces que aquel futbolista trotamundos, que había pasado por el fútbol manchego, o por equipos como el Vallecas, el Orcasitas o el Fortuna, se quedaría para siempre ya ligado a Cercedilla, a través del grupo de jugadores que hicieron grande a la entidad parrá, y que aún hoy siguen jugando en el equipo de veteranos que hace unas temporadas se proclamó campeón de España en Castellón. Juan Cortés, fundador de la sección y con el que Damián ya había compartido vestuario en el Fortuna y en el Vallecas, recuerda el origen de una vinculación que ya se ha hecho eterna: “Damián contestó a la primera llamada cuando fundé el equipo de veteranos, y acudió como un loco de cabeza. No nos falló en ninguna convocatoria… Ni un viaje a ningún torneo. Era asiduo. Un enamorado de Cercedilla y del grupo que tenemos, en el que lo más maravilloso es que no se baja nadie del burro, somos treinta y tantos”.
Sólo la crueldad de la enfermedad pudo cortar la asistencia de Damián, al principio de forma ocasional, y ya en esta temporada de forma definitiva, dejando un vacío irreparable en un grupo de amigos que, 27 años después de aquel histórico ascenso, siguen jugando al fútbol exactamente con el mismo esquema de juego que les dio la gloria. En él faltará Damián como guinda del ataque, pero no el espíritu ni el recuerdo de un futbolista memorable.
Los veteranos del Atlético Cercedilla homenajearán a Damián el 8 de noviembre
El equipo de veteranos del Atlético Cercedilla, al que Damián pertenece desde su fundación, homenajeará al delantero a título póstumo el próximo domingo 8 de noviembre, en el partido de Liga que les enfrentará al Valdemoro en el campo Luis Romero de la Dehesilla y Rodeo. Juan Cortés, responsable de la sección y jugador, confirmó a este periódico que “hemos hecho unas camisetas conmemorativas para hacernos una foto y tener un recuerdo de ‘Dami’, para que lo tengamos nosotros y para mandárselo a la familia, y también hemos preparado brazaletes. Ya somos 25 en la convocatoria. Quieren venir todos, aunque sea sólo para hacerse la foto con la camiseta de Damián. Impresionante”. Esa conmovedora respuesta al homenaje va en consonancia a la del propio Damián, que no le fallaba nunca al equipo. “Desde que le llamé por primera vez no ha fallado a nada, hasta para jugar al pádel, aunque no hubiera fútbol. Se venía sólo por echar un rato, unas cervecitas y unos cigarritos. Por eso le tenemos tanto cariño”, reconoce Cortés.
Jaime Fresno
