El Galapagar vota por emprender la escalada ante un Atlético Villalba sin mordiente (3-0)

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Marcos Gil, en el momento de lanzar el penalti que acabó suponiendo el primer gol del Galapagar tras aprovechar el rechace del portero del Atlético Villalba / Fotografías: Rafa Herrero

El Galapagar volvió a responder a la presión en un partido con empaque. Si dos semanas atrás pudo con el líder, esta vez desactivó la amenaza del visitante más peligroso de la Liga, el Atlético Villalba, y utilizó el domingo electoral para votar por seguir en la lucha  por su objetivo del ascenso, aunque sea de lejos. El grupo de Álvaro Gómez-Rey se adjudicó la victoria en el derbi por 3-0, marcador que fue excesivo para lo visto en El Chopo, y mostró por momentos las hechuras de autoridad que se le presuponen a un candidato que se precie: fue un equipo sólido atrás, sin apenas concesiones, e insistente arriba, con la concentración e intensidad necesarias para marcar una buena línea durante los noventa minutos. Por si fuera poco, los detalles jugaron a su favor: una mano de Juanito significó el penalti transformado por Marcos Gil en el 1-0, y una genialidad combinativa entre Nacho y Casado acabó en la pena máxima del segundo gol, justo cuando mejor jugaba el Atlético Villalba. Ese tanto ya fue demasiado para los de David Muñoz, faltos de mordiente y sin encontrar vías claras hacia la portería de Gonzalo .      

Dos penaltis desequilibran

El derbi fue muy áspero en cuanto a juego, en un primer tiempo marcado por el respeto y el buen rendimiento defensivo de los dos equipos. Ante la ausencia de Gabri, Álvaro Gómez-Rey rescató a Keko, pero como lateral derecho, para dejar el izquierdo a Hugo y llevar a Sergio Reviejo al eje de la zaga con Jaime Cid. El objetivo del técnico de adelantar a Greci a su puesto natural de ancla en el medio campo dio más presencia en la medular al Galapagar, aun a costa de volcar a la derecha a Nacho Martín para insertar a Marcos Gil en punta con Abel Tena. Para que todo cupiese, Kiki se quedó en el banquillo y Casado ocupó su puesto en la izquierda, donde suele mostrar mejor sus cualidades combinativas. A los seis minutos, el interior habilitó en su banda la carrera de Abel Tena, cuyo centro al corazón del área no encontró por poco a Marcos Gil. Fue una de esas triangulaciones rápidas y verticales que tanto paladea El Chopo, un campo al que hay que darle emociones por una pura cuestión de diseño general.

En no pocas ocasiones, el Galapagar insistió en buscar en largo a Abel Tena, un delantero con un motor espectacular, como advirtió David Muñoz en la víspera. El ex juvenil de División de Honor del Rayo Majadahonda fue el principal destinatario de los envíos largos del Galapagar, un recurso que exigió lo mejor de los centrales del Atlético, Elo y Cani. El ecuatoguineano mostró velocidad al cruce y cuajo para contener las embestidas de Able Tena, confirmando lo que parece otro descubrimiento de su entrenador, mientras el veterano defensor cuajó un muy buen partido en su regreso a El Chopo. Ambos jugadores se sumaron a una línea defensiva que David Muñoz ordenó fijar no muy lejos de la medular y ello, unido a la presencia de Fabio, Álvaro y Juanito por las zonas interiores, hizo jugar al Atlético bastantes minutos en campo contrario, generando situaciones de balón parado y centros laterales. En una de ésas, un centro desde la izquierda encontró a Javi Pérez libre de marca y en boca de gol, pero el cabezazo a bocajarro del lateral atlético se fue arriba por poco. La acción, pese a ser invalidada por fuera de juego, acentuó la sensación de que los visitantes ganaban enteros en el partido. Sin embargo, y ya muy cerca del descanso, un centro desde la izquierda del ataque arlequinado terminó en la mano de Juanito y dio paso al primer penalti del choque. Javi Álvarez aguantó la paradiña de Marcos Gil, cuyo tiro salió blando y no muy ajustado, pero el rechace del portero quedó franco para que el punta galapagueño remachase el 1-0.   

Ya en la segunda parte, el partido empezó a abrirse más y a proporcionar al Galapagar los espacios necesarios para hacer daño. Javi Álvarez, espléndido, le sacó a los siete minutos a Hugo un disparo durísimo a media altura que pudo suponer el 2-0. Viendo la deriva y con el marcador en contra, David Muñoz no esperó mucho más antes de renovar su ataque, obligado por las cartulinas amarillas que habían visto en el primer tiempo Dani y Sergio Martínez. Las entradas sucesivas de Jaime Hoyos y Raúl Alonso, unidas a la necesidad de marcar, volcaron el partido a campo del Galapagar. Fueron los mejores minutos del Atlético Villalba, jugados con personalidad y ambición, aunque faltos de profundidad y, sobre todo, de ocasiones. Firme atrás, el Galapagar aguardó su momento y lo encontró una vez más en las botas de Nacho Martín que, tras sortear con clase a un defensor cerca del área, habilitó al espacio a Casado para dejarlo solo ante Javi Álvarez. El atacante fue derribado en el intento de regate y se encargó de transformar el segundo penalti de la tarde, con un disparo muy duro para no dar opción a la intuición del guardameta atlético, que también en esta ocasión adivinó el lugar del disparo.

Demasiado castigo

El 2-0 dejó el partido prácticamente visto para sentencia, pese a que el Atlético tenía aún por delante media hora para reaccionar. En ese tiempo, suya fue la iniciativa, pero el Galapagar ya era un equipo muy seguro en todas sus acciones, sobre todo cuando Álvaro Gómez-Rey echó el cerrojo al partido quitando casi de inmediato a Nacho para asegurar el centro del campo con Chele Cabrera. En ese escenario, el dominio del Atlético Villalba resultó estéril, y sólo contó como ocasión un disparo de Ismail que fue desviado por un defensor cerca del larguero. Del posible 2-1 se pasó al tercer gol, que fue el primero de Víctor Cacho con la camiseta gualdinegra. El robledano empujó bajo palos un servicio de Chele Cabrera desde la derecha que retrató el infortunio villalbino, puesto que el balón golpeó en Elo para despistar a Javi Álvarez y dejar el gol hecho al ariete local. 

El 3-0 fue demasiado castigo para el Atlético Villalba, que cedió en el derbi su primera derrota fuera de casa, y un bálsamo para un Galapagar que necesita enganchar resultados positivos. Los villalbinos, que ahora son sextos con 16 puntos, recibirán el domingo al Complutense con la posibilidad de igualar al actual segundo clasificado en caso de victoria, mientras que los galapagueños visitarán al Alcobendas Levitt para intentar lo que todavía no han podido lograr: una segunda victoria consecutiva.

CD GALAPAGAR: Gonzalo; Keko, Sergio Reviejo, Jaime Cid, Hugo; Nacho Martín (Chele Cabrera, 62’), Íñigo Teijeiro, Greci, Quique Casado; Marcos Gil (Kiki, 78’) y Abel Saúl Tena (Víctor Cacho, 64’).   

CLUB ATLÉTICO VILLALBA: Javi Álvarez; Javi Pérez (Raúl, 84’), Cani, Elo, Mario Alin; Juanito, Fabio (Bilal, 87’); Dani (Hoyos, 62’), Álvaro, Ismail; y Sergio Martínez (Raúl Alonso, 60’).

ÁRBITRO: Enrique Bustos Pereira (3). Muy buena actuación general.

GOLES: 1-0, Marcos Gil (43’); 2-0, Quique Casado de penalti (59’); 3-0, Víctor Cacho (84’)

INCIDENCIAS: Algo más de 500 espectadores en el Municipal de El Chopo en tarde muy fría y lluviosa. El Galapagar donó la recaudación a la Fundación de Investigación Biomédica del Hospital Puerta de Hierro.  

Jaime Fresno

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Más de 500 espectadores acudieron el domingo al campo de El Chopo para asistir al derbi serrano de Preferente / Fotografías: Rafa Herrero