El Galapagar se gusta en el campo 2 y castiga las concesiones del Rayo Alcobendas (4-1)

El Galapagar no pisaba el Campo 2 de El Chopo desde la liga de la pandemia, la del histórico ascenso a Tercera, y seis años después empleó su regreso en partido oficial a ese escenario para sacarse la espina de no ganar en casa. Lo hizo con suficiencia, despachando al Rayo Ciudad de Alcobendas con un elocuente 4-1, explicado casi a partes iguales por sus propios méritos y por las concesiones atrás de un rival inmerso en una espiral de fragilidad que le persigue desde que ganó la Copa Ibérica al Sousense portugués.

El grupo entrenado por Chema Hidalgo salió a por el partido, con hasta cuatro jugadores emparejándose con los defensores galapagueños, pero todo quedó en una declaración de intenciones, resumida en un par de disparos desde fuera del área, sin mayor peligro para Pascu, titular en lugar de Marcos Rubio. Poco a poco, el Galapagar fue mostrando su mayor adaptación a las estrecheces del Campo 2, con un ancho inferior a los 60 metros, y su fútbol directo se fue imponiendo, por anticipación y superioridad en los duelos.

Echarri y Amaya disputan un balón aéreo
Echarri y Amaya disputan un balón aéreo / Fotografía: Vidal Fraguas

Tres novedades en el once

Javi Zamorano, que volvía al banquillo tras pagar sus dos partidos de sanción, introdujo tres novedades de partida en el once, con la entrada de César Valero en el lateral derecho y de Mike y Marc Echarri en el frente de ataque, y una cuarta obligada por la lesión de Sergio Pliego en el calentamiento, que provocó la entrada del canterano Trilli en el eje de la zaga junto a Greci.

Todo le funcionó al entrenador arlequinado, y a los 15 minutos una gran maniobra de Echarri en el costado izquierdo desembocó en un centro medido sobre la llegada de César Valero a boca de remate. El central reconvertido en lateral hizo de nueve y cabeceó a la red el 1-0 anticipándose a la acción de los defensas. Su gol acabó con los escarceos atacantes del Rayo, que lo venía probando con la movilidad de Adrián Esperalta y Nacho Pujol, pero sin remates claros, y dio paso a una sucesión de ocasiones locales que pudieron dar mayor ventaja al Galapagar.

Mike dribla a Borja Pascual y a Gonzalo
Mike dribla a Borja Pascual y a Gonzalo / Fotografía: Vidal Fraguas

Mike probó al guardameta Rodrigo con un durísimo disparo, More tuvo el  2-0 en el rechace, y Ferre avisó de su peligro con dos remates, uno que conjuró el portero visitante con muchos apuros, y un disparo a la media vuelta que se le fue cerca del palo. El joven goleador, muy liberado por los movimientos de un Marc Echarri que, por lo visto, ya anda muy cerca de su mejor forma, se movió con soltura y terminó de amargar la mañana a los centrales visitantes con su gol en el arranque del segundo tiempo, producto de un tiro aparentemente asequible para el portero que se fue a la red tras pegar en un defensa.

El 2-0 acabó definitivamente con el Rayo, y el Galapagar ya fue cuesta abajo. Poco después, More destrozó en conducción todas sus líneas y acabó su jugadón con un  disparo que repelió el palo, y el meta Rodrigo contestó con un paradón a un cabezazo espectacular de Echarri.

Buceta supera por alto a Rodrigo
Buceta supera por alto a Rodrigo / Fotografía: Vidal Fraguas

Viendo el curso de los acontecimientos, Chema Hidalgo reaccionó quitando a sus dos organizadores, el ex del CUC Villalba, Mario Hernando, y el ex del Galapagar, Álex Ciria, pero la apuesta por Nepo y Carlos Gómez se vino abajo casi de inmediato, con el gol para el 3-0 de Álvaro Escolano. El centrocampista, pleno de picardía, sorprendió a Rodrigo desde 35 metros, en una falta escorada, y minutos después, Pablo Buceta, terminó de retratar la aciaga mañana defensiva del Rayo Alcobendas robándole la cartera al portero para establecer el 4-0.

Los visitantes maquillaron la goleada con un penalti transformado por Nabil, pero ya fue a beneficio de inventario de un resultado balsámico para el Galapagar, que llegaba a la cita dándole vueltas al 3-0 de la primera parte de Móstoles. Con los tres puntos, la escuadra arlequinada vuelve a la zona de playoff, metiéndose en una quinta plaza que tratará de defender o mejorar en La Canaleja, donde el domingo le espera el Trival Valderas (11:30 horas).                        

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