El Club Voleibol Collado Villalba sube a Superliga 2 Femenina y completa una histórica doble presencia en la categoría de plata nacional

El Club Voleibol Collado Villalba ha terminado por conquistar el mayor logro global jamás alcanzado por un club de la localidad, al ascender con su primer equipo femenino a Superliga 2 y alcanzar el nivel logrado una década atrás por su conjunto masculino, un ‘doblete de Plata’ que permitirá ver voleibol de la segunda división nacional en las dos categorías. Finalmente, el éxito ha tenido que llegar en diferido, dos meses después de que el cuadro dirigido por Dani Guardado acabase la competición de Primera Nacional proclamándose campeón de su grupo en Primera Nacional y firmando la octava posición en la Fase de Ascenso de La Coruña, aprovechando la renuncia de uno de los equipos.

En principio, la fase final decidía seis plazas para Superliga 2, pero entre esa renuncia y la imposibilidad de ascender del San Just, por tener ya un equipo en la división superior, la última plaza para subir corrió hasta el octavo puesto de las villalbinas. El club ya sabía de esa posibilidad, y nada más acabar la competición pagó la fianza para reservar la plaza, 5.000 euros en concepto de inscripción y otros 2.000 de fianza. A partir de ahí, y tras varias semanas marcadas por las continuas llamadas a la Real Federación Española de Voleibol, el Collado Villalba recibió la buena nueva de que tenía su plaza el pasado 24 de junio, entre la enorme alegría de la plantilla, plagada de jugadoras de la casa.

Club Voleibol Collado Villalba femenino

Como recuerda Ramón Guardado, el director deportivo, la no consecución del ascenso sobre la pista no resta ningún mérito al éxito, puesto que hace doce temporadas se produjo la misma situación, pero a la inversa: hubo que renunciar a subir por razones económicas. “Es un homenaje a aquellas jugadoras, y también para todas las que han aportado en todos estos años en Primera Nacional, que es una división durísima, en la que la gente se paga los viajes, que además son muy desagradecidos, porque se hacen en el día para que te salga barato. Nos sentimos muy orgullosos por todas esas jugadoras que han estado aportando su granito de arena para ir intentándolo, hasta que se ha podido conseguir”.

El Club Voleibol Collado Villalba llevaba años persiguiendo el objetivo, como demuestra el hecho de que se ha ido preparando también en lo económico para poder abordarlo, teniendo en cuenta que ahora serán dos los conjuntos que maneje en Superliga 2: “Cuadrar nos cuadra, porque si no, no lo haríamos”, dice Ramón Guardado, que desvela que “llevábamos años ahorrando para poder afrontar estos costes. Es verdad que hace tres años tuvimos un problema con la marca de ropa que nos costó 30.000 euros, pero hemos podido ir ahorrando y tenemos un colchón gracias a varias acciones, como que nuestro patrocinador principal nos va a apoyar un poco más, y tras varios años sin tocarlas, vamos a subir un poco las cuotas. Y luego hay una subvención importante de la Comunidad de Madrid, que se tarda dos años en cobrar. Vamos a intentar aguantar estos dos años, que creo que lo lograremos, y a partir de ahí no sufrir tanto y consolidarnos”.

Renovaciones

El primer proyecto de la historia en la Superliga 2 Femenina estará dirigido por Dani Guardado, cuya renovación fue anunciada oficialmente la semana pasada, tras llevar al equipo hasta el título de la liga regular y consolidar un bloque plagado de jugadoras canteranas. Prácticamente el 90% de ellas seguirán, tras las semanas de incertidumbre de no saber en qué categoría jugarían.

El bloque está compuesto por las receptoras Maren López, Carla Álvarez, Alejandra Rodríguez-Solano y Lucía Cirilo; las líberos Ruth Carbonero y Patricia Soriano; las opuestas Natalia Pizarro e Isa Wegmann; las colocadoras Vera Álvarez y Paula Carrillo; y las centrales Ane Sáez, Sofía Rueda, Paula Galindo y Carla Prada.

Todas ellas saldrán en Superliga 2 con el objetivo de la permanencia y seguir creciendo en la nueva categoría, además de ayudar en la progresiva integración de las jóvenes valores que vienen empujando desde abajo, como Elena Castro, jugadora cadete utilizada por la selección de Madrid en la consecución del subcampeonato de España de la categoría logrado hace unos días en Lugo. 

Jaime Fresno

No puedes copiar el contenido de esta página