Diez años juntos (y que sean muchos más)
Hay una frase de Gabriel García Márquez que sostiene que el periodismo es el oficio más bonito del mundo. Pero lo que no siempre se dice es que el periodismo local es, probablemente, el más necesario y, a la vez, el más complejo. Hace 10 años, recogíamos el testigo de anteriores experiencias y poníamos en marcha nuestro propio proyecto, con una notable dosis de incertidumbre y la única certeza de que nos dejaríamos todo para que saliese adelante. En marzo de 2016 poníamos en marcha nuestra web y apenas un mes después, el 15 de abril, se publicaba el primer número de la edición impresa de Aquí en la Sierra. El panorama mediático se debatía entonces, como lo sigue haciendo hoy, entre la digitalización vertiginosa y la búsqueda de una identidad propia en un mundo globalizado. Una década después, celebrar este décimo aniversario no es solo un ejercicio de nostalgia; es una reafirmación de compromiso con los pueblos que dan vida a la Sierra de Guadarrama.
Desde Collado Villalba hasta San Lorenzo, pasando por Galapagar, Guadarrama, Alpedrete, El Escorial, Las Rozas, Collado Mediano, Becerril de la Sierra, El Boalo, Cercedilla, Navacerrada, Los Molinos, Robledo de Chavela, Colmenarejo, Valdemorillo, Torrelodones, Hoyo de Manzanares y Moralzarzal, Aquí en la Sierra entendió desde su nacimiento que nuestra misión era ser el espejo de una comarca con una personalidad única en la Comunidad de Madrid, marcada como no puede ser de otra forma por su entorno natural, pero también por su tejido social y por un patrimonio histórico y cultural de primer orden.
Compromiso con la información local
Hemos estado ahí en los momentos de celebración -fiestas patronales, logros deportivos locales, festivales- y también en los episodios más duros, demostrando que cuando las luces de la actualidad nacional se apagan, el periodismo local es el único que permanece para contar las consecuencias reales de lo que sucede en nuestro entorno más cercano. Podemos decir con orgullo que, incluso en los momentos más complicados, no hemos faltado a nuestro compromiso con la información. No hemos dejado de publicar ningún número, alcanzando ahora el 122 (a 12 por año, más dos especiales con motivo de las elecciones municipales y autonómicas de 2019 y 2023), salvando dificultades esperadas y otras con las que nadie contaba.
Como todos, nos encontramos de golpe con el Covid, redoblando esfuerzos para mantener activa nuestra web, aquienlasierra.es, que durante aquellas semanas batió récords de audiencia, consolidándose como la página de referencia dentro de la Sierra Noroeste. Vivimos también la histórica borrasca ‘Filomena’ y un cierre de locos en medio del apagón del pasado 28 de abril de 2025. Han sido, a nuestra manera, los años que vivimos peligrosamente: a los desafíos diarios se han unido circunstancias sobrevenidas de todo tipo. La guerra de Ucrania -como ocurre ahora con la de Irán- derivó en un incremento de los costes de la energía que se tradujo en un importante aumento de los precios del papel, obligándonos a hacer malabares para mantenernos a flote sin que se viera mermada la calidad ni la tirada: 16.000 ejemplares que cada mes se reparten en más de 500 puntos de distribución de los 19 municipios de nuestro ámbito de cobertura.

Nos hemos enfrentado también a los vaivenes que sufre la prensa física frente a la creciente digitalización, de la que a la vez también formamos parte. Aquí en la Sierra ha intentado navegar esa tormenta con una idea clara pese a las dificultades: nuestra edición impresa no aspira a ser una simple sucesión de noticias, sino un objeto tangible que vertebra la identidad serrana. Cada mes, decenas de lectores nos recuerdan que el papel sigue presente. Pese a todos los cambios (y los que están por venir), lo que queda escrito negro sobre blanco sigue teniendo una fuerza innegable que va más allá del algoritmo. Paralelamente, nuestra plataforma digital ha crecido hasta convertirse en el punto de encuentro inmediato para miles de lectores que necesitan saber cada día, y casi cada hora, qué ocurre en su entorno.
Periodistas, comerciales… y, sobre todo, vecinos
Esta dualidad nos ha convertido en un servicio público y, modestamente, en un elemento vertebrador de la sociedad serrana. Porque periodismo local es explicar cómo afecta una nueva ordenanza de movilidad a tu calle, en qué se traduce la tasa de basuras, qué proyectos incluyen los presupuestos (y qué pasa cuando no se aprueban) o las consecuencias de las guerras internas en uno u otro partido. Pero también es poner en valor la labor de esa asociación vecinal que ayuda a los más vulnerables, entrevistar a un artista local que acaba de publicar su primera obra, celebrar los triunfos de nuestros deportistas o poner en valor el trabajo que desarrollan los estudiantes de colegios e institutos de la comarca. Nuestra ventaja es que no sólo somos periodistas, maquetadores o comerciales; también somos vecinos, y por eso creemos de manera firme en lo que hacemos.
Nada de esto habría sido posible sin un ingrediente fundamental: la confianza. En una era de desinformación y fake news, Aquí en la Sierra es una cabecera de referencia, con el añadido del diario digital y también de nuestro hermano pequeño, deportesenlasierra.es, la única página web de la Sierra Noroeste dedicada en exclusiva al deporte local. Estos diez años no hubiesen sido posible sin el apoyo constante de nuestros lectores y, muy especialmente, de nuestros anunciantes. Aquellos que, desde 2016, entendieron que apostar por este proyecto era apostar por el desarrollo de su propia comunidad. Sin ese apoyo mutuo -incluido el de las instituciones-, el tejido informativo local se deshilacha, dejando a la ciudadanía huérfana de una voz que defienda sus intereses específicos.
¿Qué nos espera en los próximos años? La tecnología seguirá cambiando la forma en que consumimos información, pero la esencia de lo que hacemos permanecerá inalterable. Nuestro compromiso sigue siendo el mismo, con independencia, pluralidad y rigor. Cumplir diez años es un hito, pero mal haríamos quedándonos solo en la celebración. Como hemos podido comprobar en este tiempo, la actualidad va cada vez más rápido, así que cortamos la tarta y volvemos a poner desde ya un pie en la calle y otro en la Redacción. Gracias por dejarnos entrar en vuestras vidas durante esta década. Seguimos.
