Nueva generación de ganaderos en Collado Villalba: la Comunidad de Madrid presenta ayudas para garantizar el relevo en el sector

Francisco Javier Cuesta es uno de los pocos ganaderos de la Sierra que verá cómo sus tres hijos – Javier (27 años), Pablo (23) y Víctor (21)- toman el relevo de una profesión que su familia ha mantenido durante cinco generaciones. Sus cerca de 90 ejemplares de ganado vacuno pastan libremente en la Dehesa Boyal -que debe su nombre a los bueyes que se empleaban para tirar de las carretas y que andaban por la zona-, propiedad municipal cedida gratuitamente para su explotación ganadera. 

La alcaldesa, Mariola Vargas, el consejero, Carlos Novillo, y uno de los dos ganaderos de Collado Villalba, Francisco Javier Cuesta, en su visita hoy a la Dehesa /Fotografías Comunidad de Madrid

Francisco Javier recuerda que siendo niño en Collado Villalba había cerca de 90 ganaderos. Ahora, solo él y Antonio Leal guardan este testigo, que en unos meses quedará en exclusiva para estos tres jóvenes, pues los 76 años de Antonio le llevan a plantarse desde hace tiempo su retirada, algo que ha retrasado porque «no sé que voy a hacer cuando me jubile». «Yo acabo aquí y ya me llevo pasados 11 años; las venderé. Será en poco tiempo». Antonio tiene más de una treintena de vacas en la Dehesa, que se suman a otros 40 chotos que tiene en una finca. «Es donde me entretengo», apunta. 

Imagen de la visita del consejero Carlos Novillo a Collado Villalba /Fotografías Comunidad de Madrid

«Antes las ganaderías era más cortas y había vacas de leche y bueyes. Teníamos ovejas, que hubo que quitar porque no había pastores; también teníamos vacas de leche, pero no podía ser», lamenta Francisco Javier, que asegura que la ganadería es una actividad económica que «no deja dinero, por eso no hay relevo. Yo por suerte tengo a mis tres hijos que se van a querer meter aquí, pero no sé. Por un lado estoy muy orgulloso, pero por otro me da pena porque no hay dinero. Se dice que la comida está muy cara, pero está regalada. Si supieran lo que hay detrás cuando consumimos carne, fruta…». Quizás por eso las vacas de leche han ido desapareciendo poco a poco del paisaje serrano. Actualmente solo se pueden encontrar vaquerías en Guadarrama y El Boalo. 

La alcaldesa, Mariola Vargas, el consejero, Carlos Novillo, hoy, en Collado Villalba /Fotografías Comunidad de Madrid

Su día comienza a las 7.30 h., cuando llegan a la Dehesa para revisar a las vacas, «por si tienen algún problema o alguna tiene que parir, luego las echamos de comer y arreglando los problemas que vayan surgiendo». Las vacas son inquilinas de este espacio municipal de abril a mayo, «luego salen un mes a otras fincas que tenemos, después de mayo a diciembre, y de diciembre a abril en otras fincas».

«Es lo que llevamos haciendo toda la vida y lo que nos gusta», señala Pablo acerca de su decisión y la de sus hermanos de continuar con la tradición familiar, una excepción si tenemos en cuenta que en los municipios vecinos tan solo otro joven en Moralzarzal también apuesta por un futuro en este sector. 

Imagen de la visita del consejero Carlos Novillo a Collado Villalba /Fotografías Comunidad de Madrid

Ayudas para el relevo generacional

Por ello, para facilitar y garantizar el relevo generacional, el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha visitado Collado Villalba para anunciar el aumento en más de un 56 por ciento en las ayudas a jóvenes agricultores y ganaderos de la Comunidad de Madrid, una iniciativa que en palabras de estos jóvenes «ayuda algo, pero lo que más necesitamos es que quiten burocracia porque después de estar todo el día en el campo no te puedes poner a hacer 20.000 papeles que obligan las administraciones, tanto el Estado como la Comunidad».

«Estos espacios son muy importantes porque aquí se genera biodiversidad, se previenen incendios forestales y se mantiene la vida rural, tan fundamental en Madrid y en toda España con este ganado en extensivo que es un lujo tener tan cerca de Madrid», ha apuntado el consejero, que ha cifrado en 97.000 cabezas de ganado en el total de explotaciones ganaderas de la región. «La mitad del territorio de la Comunidad de Madrid es terreno forestal y un tercio se dedica a explotaciones agrícolas. Tenemos dos denominaciones de origen, la del vino y la del aceite, y en materia de ganadería, la Carne Sierra de Guadarrama, que es muy apreciada por los consumidores». 

El Ejecutivo autonómico va a invertir 2,5 millones de euros para la puesta en marcha de nuevos proyectos en 2024, de los que se podrán beneficiar personas que se incorporen por primera vez como titulares de una explotación. Deberán tener entre 18 y 40 años y disponer de una cualificación profesional o comprometerse a completarla en un máximo de 36 meses. 

Otro requisito para acogerse a estas subvenciones es que más del 50% de la superficie de trabajo deberá pertenecer a la comunidad autónoma madrileña, además de acreditar no haber obtenido ingresos superiores a 8.000 euros en cualquiera de los últimos tres años, mantenerse en activo un mínimo de cinco y obtener el 25 por ciento de sus ingresos totales de esta actividad.

El plazo de solicitud comenzó el lunes y permanecerá abierto hasta el próximo 10 de julio. Los requisitos y documentación necesarios están publicados en la web Ayudas jóvenes 2024. Las cuantías, también publicadas en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, consistirán en una prima básica de 30.000 euros, mejorada respecto a la de 17.400 euros de 2022, y que se puede completar hasta los 80.000. Serán de 20.000 euros en el caso de combinar la  labranza con una ganadería de herbívoros, granívoros o mixta. Las otras tres, de 10.000 cada una, serán para las fincas que se sitúen en determinadas zonas de montaña o espacios protegidos pertenecientes a la Red Natura 2000, los profesionales que creen empleo con al menos un trabajador a tiempo completo o realicen cultivos ecológicos en sus terrenos.

El Ejecutivo regional aporta casi el 60 por ciento de las ayudas, que están cofinanciadas por el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural y el Gobierno central. Novillo ha destacado otras ayudas, como las que hacen frente a la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica, con más de 700.000 euros aprobados recientemente por el Consejo de Gobierno, o las dedicadas a superar la escasez de lluvias en la campaña 2022/2023, que han sido entregadas a más de 1.700 profesionales.