El CUC Villalba aprueba sin oposición 10 años de filialidad con el Atlético de Madrid

La Asamblea Ordinaria de este martes consumó el giro histórico del club villalbino con 13 votos a favor y ninguno en contra.

El CUC Villalba consumó este martes un giro histórico: su primer equipo de Tercera RFEF será el segundo filial del Atlético de Madrid, club que recupera una década después su equipo C para dar salida a los juveniles que no tengan cabida en su segundo equipo de Primera RFEF, y que este año son dobles campeones de España en Liga y Copa.

El acuerdo tendrá una vigencia de diez años y será cerrado en los próximos días por las dos partes, representadas mayormente por Emilio Gutiérrez, director de la Academia del Atlético de Madrid, además de su máximo responsable en el apartado de Desarrollo Internacional, y Miguel Ángel Jiménez, director general del CUC Villalba.

El acuerdo supone la nueva condición del CUC Villalba de segundo filial del Atlético de Madrid y garantiza, al menos durante la próxima temporada, que seguirá jugando en Collado Villalba con su nombre, escudo y colores

Jiménez, principal promotor de la operación desde la parte del Villalba, expuso a los socios que el convenio de filialidad sólo está pendiente de “afinar unos flecos”, antes de su firma definitiva. El presidente, Piero Capponi, calificó la gestión de su director general de “extraordinaria”, porque el Villalba entra a trabajar “con el octavo mejor equipo del mundo y con la mejor cantera de España, como han demostrado con los títulos de este año”.

Piero Capponi y Miguel Ángel Jiménez, en la Asamblea celebrada en la tarde del martes 11 de junio / Fotografías: Jaime Fresno

Como se esperaba, la Asamblea Ordinaria de Socios no deparó apenas sorpresas, más allá de la duración del contrato, que a diferencia del suscrito la temporada pasada con el Rayo Majadahonda, será de larga duración y aún más beneficioso en lo económico, puesto que el Atlético de Madrid se hará cargo de todos los gastos del primer equipo villalbino, no sólo del 55% como hizo la entidad majariega, según se precisó en la reunión. Miguel Ángel Jiménez presentó así un nuevo presupuesto para la temporada 2024/2025 reducido a 340.000 euros, sin gastos relativos a la primera plantilla.

Miguel Ángel Jiménez, director general del Villalba y cabeza visible de la negociación con el Atlético Madrid, presentó unas cuentas con 268.000 euros de aportación en dos años de la empresa gestora MadFootballGroup, el dato que sustenta la aseveración de que “el club no se sostiene sin filialidad

Unanimidad absoluta

Piero Capponi y Miguel Ángel Jiménez supeditaron la aprobación de ese presupuesto al visto bueno de la filialidad, y ambas cosas fueron aprobadas por absoluta unanimidad en el mismo turno de votación, con 13 socios a favor y ninguno en contra. Por pocos que parezcan, en realidad votó una amplia mayoría, puesto que el censo actualizado sólo tiene 18 socios, después de la desbandada general propiciada por el aumento exponencial de las cuotas, que pasaron de 80 a 500 euros en dos temporadas.

Por la reunión no apareció ni un solo socio de larga trayectoria en el club, ni siquiera Roberto Redondo, en principio el único en renovar el carnet para dar continuidad a su ya histórica trayectoria como colaborador del club, en facetas como las de directivo y patrocinador. La votación fue, por tanto, un rodillo en la que socios de nuevo cuño dieron el visto bueno y sin formular preguntas a una iniciativa histórica, cuya vigencia y connotaciones no sólo afectan al club, sino también al propio municipio.

‘Incendio’ en las redes

La representación más local fue limitada y restringida al exterior de la sala de Prensa de la Ciudad Deportiva, donde un grupo de miembros de la peña Grada 12, con abono para los partidos, pero sin carnet de socios con derecho a voto, intercambió impresiones de forma más bien cordial con la directiva antes y después de la reunión, asumiendo la imposibilidad de participar en ella.

Entre tanto, en el mundo de internet, las redes sociales echaban y echan humo, entre duras críticas a la decisión del CUC Villalba, al que no pocos dan por muertocomo club, en medio de un gran debate de fondo a caballo entre la pérdida de identidad, mayoritariamente señalada como peaje a pagar, y la viabilidad como club, el argumento que sostiene las razones de la directiva. Miguel Ángel Jiménez se mostró categórico en ese sentido y, apoyado en las cuentas, sentenció que “el CUC Villalba no se sostiene sin filialidad”.

Corrección a la baja del presupuesto

El director general expuso que la empresa gestora de Piero Capponi, Mad FootballGroup, ha inyectado 268.000 euros en el club desde la fusión con el Atlético Villalba, con el fin de atajar una situación de quiebra técnica, resumida en la pantalla de la sala en varios puntos: “Gestión anterior inexistente, ausencia de organización interna, una deuda inabarcable de 190.000 euros y actas de asambleas no presentadas ante la Comunidad de Madrid. En ese sentido, se informó a la sala de que uno de los presidentes anteriores, Jesús Mena, no constaba como tal en el registro correspondiente del organismo regional.

La exposición del caos directivo y económico del pasado, sin debate posibleentre los socios presentes, ajenos en su totalidad a aquellas cuitas, se sumó a las críticas hacia la falta de apoyo del Ayuntamiento, del que se dijo que “no ha cumplido nada de lo que dijeron cuando se hizo la fusión, después de colgarse esa medalla”, y cuya subvención de 10.000 euros fue tachada de “falta de respeto hacia el club”.

Jiménez recordó que antes de la fusión los dos clubes sumaban más de 16.000 euros, y que incluso en el siglo pasado la cantidad fue muy superior. En el recuerdo, los ya famosos cinco millones de pesetas de la temporada 1992/1993, el 50% del presupuesto de esa temporada, más de 100.000 euros en la actualidad, si se tiene en cuenta la inflación desde entonces.

El CUC Villalba manejará un presupuesto de 340.000 euros en la próxima temporada, ya sin gastos del primer equipo, que correrán íntegramente a cargo en del Atlético de Madrid

El director general sacó adelante un cierre del ejercicio 2023/2024 con 459.500 euros de ingresos y 519.500 de gastos, un déficit que ha necesitado de una inyección de 60.000 euros por parte de Mad FootballGroup para ser equilibrado. En ese sentido, la aportación del 55% de los gastos de la primera plantilla del Rayo Majadahonda, vía convenio de filialidad, ha resultado esencial para mantener a flote al CUC Villalba. Ahora, con el Atlético de Madrid asumiendo la totalidad de los gastos del primer equipo, esa partida no queda reflejada en el nuevo presupuesto aprobado, reducido a los 340.000 euros que la directiva prevé gastar en el resto de su estructura.

El capítulo de cuentas ofreció otros puntos relevantes, como el de la situación de la deuda, que la directiva cifra ahora en el entorno de los 33.000 euros, con lo que “el próximo año esperamos amortizarla”, y problemas sobrevenidos como el pago de hasta 6.000 euros en concepto de descubiertos con los bancos. Los números relativos a taquilla y abonados también fueron especialmente llamativos, puesto que denotan el fracaso del club en términos de implantación social: descontando el drástico descenso del número de socios, con sólo 14 al corriente de pago y 7.000 euros de beneficio, el CUC Villalba sólo ingresó por taquilla unos 1.500 euros en toda la temporada pasada, y únicamente pudo captar a 113 abonados, de los cuales 67 se beneficiaron de un abono a mitad de precio. “El fútbol no interesa en Collado Villalba. Era buscar soluciones o salir corriendo. El acuerdo con el Atlético de Madrid nos permite no sólo seguir, sino que hará que veamos fútbol de calidad en Collado Villalba”.

Certezas y dudas de la filialidad

La exposición realizada de las líneas maestras del convenio con el Atlético de Madrid no despejó las dudas que suscita entre los aficionados, en cuanto a si supondrá la integración total del CUC Villalba en el club colchonero en un futuro a medio plazo, es decir, a partir de la temporada 2025/2026. En la mayoría de las opiniones vertidas por los aficionados en los foros del Atlético de Madrid se da prácticamente por sentado que el equipo pasará a denominarse Atlético de Madrid C, una vez se complete la temporada de transición bajo la denominación del CUC Villalba. Piero Capponi, sondeado al respecto por AQUÍ EN LA SIERRA, dijo que “ni yo mismo lo sé”. “Vamos a firmar por diez años, porque buscamos una estabilidad. Sí puedo decir que esta temporada jugaremos en Collado Villalba, con el nombre, el escudo y los colores del CUC Villalba”, añadió.

El nuevo convenio no incluye el control de la cantera villalbina por parte del Atlético de Madrid, aunque el club rojiblanco sí podría poner a disposición recursos para potenciarla en el apartado de Metodología

La ‘mano’ del Atlético

El nuevo equipo filial será gestionado económica y deportivamente por el Atlético de Madrid, que confeccionará la totalidad de la plantilla y elegirá su entrenador y cuerpo técnico, con el objetivo innegociable de ascender a Segunda RFEF para apuntalar el peldaño clave de la escalera de formación, el que da salida a sus juveniles hacia el fútbol semiprofesional de categoría absoluta. Seguirá así los pasos dados por el Real Madrid con la recuperación de un segundo filial, consumada de forma definitiva este año tras la temporada de transición bajo la denominación del club que ejerció de plataforma, el RSC International.

Esa operación es la que los aficionados del CUC Villalba temen que se lleve a cabo, paralelismo que Piero Capponirechaza de entrada en base a las características del acuerdo con el Atlético de Madrid. El presidente ya ha explicado en diversos medios que no es posible vender la plaza en Tercera de un equipo, por la normativa encaminada a evitar un mercadeo, sino que el procedimiento es el de utilizar la fórmula de fusión por absorción, que fue la llevada a cabo por el CUC Villalba con el Atlético Villalba. Es decir, el club interesado en la plaza debe integrar toda la estructura de la entidad absorbida. En ese sentido, ningún indicio apunta a que la estructura de base del CUC Villalba pasará a ser integrada en el Atlético de Madrid, ni siquiera en términos de gestión deportiva. El acuerdo que se va a firmar se circunscribe, en principio, sólo al equipo de Tercera RFEF, con lo que el CUC Villalba conservará el organigrama técnico que encabeza Javier Marinas, presente en la Asamblea como director deportivo.

Preguntado por el particular, Piero Capponi sí admitió que el Atlético de Madrid podría contribuir a la potenciación del fútbol base del CUC Villalba aportando recursos que tienen que ver con la metodología, clave para dar uniformidad al trabajo con una masa futbolística que, la próxima temporada, podría superar los 600 jugadores, según la proyección de las inscripciones que maneja el club.

Jaime Fresno   

Send this to a friend