¿Cuándo volverá Ferran Torres de su lesión?
Ferran Torres se ha convertido en una pieza clave para Hansi Flick gracias a su movilidad y su capacidad para aparecer en zonas de remate, pero esta semana se ha quedado fuera de juego. El delantero valenciano no se desplazó a Praga por una lesión en el músculo semimembranoso de la pierna derecha y, según el plazo que se ha manejado desde el club, su baja ronda los diez días, siempre supeditados a cómo responda su pierna a la carga de trabajo.

Qué se sabe de la lesión y por qué se mide con tanta cautela
El semimembranoso forma parte de los isquiotibiales, un grupo muscular clave en los sprints, los frenazos y los cambios de dirección. En un atacante de un equipo que presiona alto, es una zona con trampa: volver antes de que la lesión esté totalmente recuperada puede hacer que la recaída sea mucho más larga que la lesión inicial. Por eso, cuando se habla de “diez días”, conviene leerlo más como una referencia que una fecha fija marcada en el calendario.
A día de hoy, el atacante ya ha pisado césped y trabaja de forma individual: señal muy positiva, aunque no significa aún que esté listo para competir. Los rumores sitúan al delantero en el banquillo para recibir al Copenhague en Champions League, sobre todo con la importancia que ha tenido en las apuestas Champions League, pero esto podría ser muy precipitado.
Y es que, en la práctica, el proceso de retorno suele seguir pasos muy claros. Primero, el jugador necesita estar sin dolor en gestos cotidianos y en carrera continua. Después llega el trabajo de fuerza y estabilidad en el gimnasio, la carrera progresiva sobre el césped, los ejercicios con cambios de ritmo y, por último, la integración completa con el grupo. Si en alguna de estas fases aparece una molestia, el plan se reajusta y se vuelve atrás, porque el objetivo es llegar bien, no llegar rápido.
Además, el cuerpo técnico valora el contexto: no es lo mismo estar “apto” para entrar quince minutos con un partido controlado que para sostener una hora de esfuerzos máximos. En estos casos, lo habitual es que el primer día de vuelta sea con minutos limitados, evitando picos de intensidad, y que el jugador vaya sumando carga en dos o tres encuentros.
Copenhague y Elche como puntos de referencia
Como decíamos, con el calendario actual, la primera gran diana es el encuentro contra el Copenhague del miércoles 28 de enero, en la última jornada europea. Llegar a ese partido sería muy al límite del plazo aproximado, así que el escenario más prudente es que Ferran sea duda y solo entre en la convocatoria si puede completar entrenamientos exigentes sin molestias. Con la clasificatoria al playoff conseguida y sin necesidad de forzar, de acuerdo con la casa de apuestas de Betfair, es posible que dispute los últimos minutos.
La segunda referencia es liguera y se acomoda mejor a los márgenes: el partido frente al Elche del 31 de enero. Encaja mejor con los plazos de una readaptación completa: permite acumular varios entrenamientos con el grupo, repetir sesiones de velocidad y comprobar que, al día siguiente, no hay rigidez ni dolor. Si todo va según lo previsto, ese duelo aparece como el punto más realista para volver a verle disponible, aunque no necesariamente como titular.
Aun así, conviene insistir en lo que repiten siempre los servicios médicos: las lesiones musculares no entienden de prisas. Si Ferran nota una mínima señal de alerta, el Barça preferirá perder un partido más antes que convertir una baja corta en un problema de semanas. El regreso, en definitiva, dependerá de sensaciones, carga y respuesta del músculo, no de la ansiedad del calendario.
