Luis Javier Sánchez-Arévalo, presidente del UB Collado Villalba: “Somos especialistas en acercar posturas y negociar para sumar”

Luis Javier Sánchez-Arévalo lleva ocho años presidiendo el Unión Baloncesto Collado Villalba, a los que hay que sumar varias temporadas más al frente de lo que fue la Agrupación Deportiva Villablanca, la entidad que dio continuidad al baloncesto de la localidad tras la desaparición en 1992 del histórico Club Baloncesto Collado Villalba, y en la que terminó ayudando a consumar la unificación con el Basket Villalba en 2011, cerrando un cisma de 13 años que no tardó en reeditarse con la escisión de Villalbasket. Ahora, el presidente del Unión es uno de los actores principales en el nuevo proceso de reunificación, anunciado oficialmente poco después de analizar en AQUÍ EN LA SIERRA la situación del mayor club de Collado Villalba en número de deportistas federados, y que con la integración del Villalbasket pasará a ser el que más volumen de jugadores mueva en la comarca del Guadarrama .

El Unión Baloncesto Collado Villalba data de 2011, año de la fusión Villablanca – Basket Villalba, es decir, un club que trabajaba esencialmente con la base y otro que apostaba más por las categorías sénior. Ocho años después, ¿qué balance haces, qué tal se complementaron las dos partes?

La fusión la hicimos en un día muy señalado, fue en San Antonio, tomando unas cañas en la plaza del pueblo. Ahí empezaron las bases de lo que es el Unión Baloncesto Collado Villalba. Muchas veces para hacer cosas conjuntas, cuando aparentemente hay muchas diferencias, lo único que hace falta es sentarse y ver puntos de encuentro. Curiosamente, cuando te sientas, ves muchos puntos en común y muy pocas diferencias, sólo ves lo positivo. Encajamos perfectamente: la parte de los pequeños en los colegios, la base, la tenía Villablanca; y la parte de competición la tenía el Basket Villalba. Lo analizamos y vimos que era un puzzle perfecto. Fueron unos inicios complicados, porque siempre es difícil integrar dos modelos de trabajo, además de las personas y las maneras de hacer las cosas. Pero ha sido un proceso ascendente y fue lo mejor que hicimos. Siempre decimos que ojalá lo hubiéramos hecho antes. Ha sido el mayor acierto que podemos dejar a los que vengan cuando nosotros dejemos este hobby que es el baloncesto.

En un pueblo donde, en según qué deporte, parece haber cierto terror a las fusiones, vosotros parecéis especialistas…

No es que seamos especialistas en fusiones, sino que somos especialistas en negociar para sumar, en acercar posturas. Tenemos acuerdos con clubes vecinos en muchísimas cosas, también colaboramos con clubes de Madrid. Nuestra manera de trabajar es cooperar y no poner palos en las ruedas.

Bajo esa filosofía, en 2016 llegó el acuerdo de colaboración con Los Negrales-92, que no es una fusión, puesto que ambos clubes mantienen su identidad jurídica. ¿En qué consiste ese acuerdo y cómo está funcionando?

La junta directiva anterior de Los Negrales, en vista de que no tenían relevo que viniera a sustituirla, nos confió su proyecto, dentro de la estrecha colaboración y amistad que siempre hemos tenido. El proyecto nace como dos clubes distintos, pero nuestra idea desde el principio era hacer un sentimiento de un solo club, aunque fuera con dos marcas distintas. En eso estamos y creo que ha sido un éxito: cogimos Los Negrales con cinco equipos y ahora tienen 13, con un fuerte crecimiento de las escuelas, tanto de baloncesto como de fútbol sala. Simplemente, tenemos la limitación de los espacios que venimos sufriendo tanto en Collado Villalba como en Los Negrales.

Y el resultado es la mayor entidad deportiva de Collado Villalba, al menos por número de federados…

Numéricamente es la mayor entidad de Collado Villalba, la que mayor puntuación tiene a la hora de otorgarnos la subvención municipal; y, si no me fallan las cuentas, seríamos el segundo o tercer club de todo Madrid, detrás de Estudiantes y no sé si de alguno más, como Alcobendas, Las Rozas o Pozuelo. Estamos seguro en el top 5.

¿La estructura es incluso superior a la de Baloncesto Torrelodones?

Yo creo que es muy similar.

 ¿En qué fase está ahora el club, cuál es su estrategia de futuro?

Los primeros años fueron de sentar las bases del futuro del club, poner la eficiencia operativa, la base organizativa, con todo el tema estructural, informático… Eso nos ha costado mucho. Precisamente el año pasado yo creo que ya conseguimos un poco todo ese engranaje. Llevamos dos años de éxitos deportivos y en éste hemos hecho un plan estratégico en el que nuestro lema es “Queremos más”. Hemos llevado ya a un equipo al Campeonato de España y no queremos parar.

Todo este proceso se puso en jaque cuando se habló de la posibilidad de que desembarcara en Collado Villalba la estructura del Cref Hola! de Liga Femenina. ¿Os asustó mucho aquello?

Sí, pero primero, nos sorprendió. Nosotros tenemos un compromiso con el baloncesto de Collado Villalba y de la zona, y lo ponemos siempre por delante, porque estamos comprometidos con el producto serrano, por así decirlo. Ese año teníamos un equipo de chicas que queríamos potenciar. Le dimos mucho protagonismo, porque creíamos que iba a haber un ascenso cierto. Entonces, si en ese momento te entra un equipo de fuera que, al final, son ídolos con pies de barro, porque se empieza la casa por el tejado, y que incluso te pueden dejar problemas económicos, o el Ayuntamiento realiza para ese equipo inversiones que no hace para nosotros… Pues ¡oye!, vamos a invertir en la casa, vamos a potenciar lo que hay. Y se demostró que llenábamos el Quique Blas para ver Primera Autonómica, cuando hay partidos de Liga Femenina que no se llenan. La verdad, fue un exitazo: no sólo demostramos de palabra que Cref Hola! no debía de venir aquí, sino que lo demostramos con hechos.

De aquel episodio quedó también el debate de los espacios, que ya existía con o sin Cref Hola! En ese sentido, ¿cuál es la situación ahora, y cómo valoráis el proyecto de ampliación del Pabellón Quique Blas? ¿Os gusta?

Estuvimos analizando bastantes días los proyectos, y nos salieron como unos 12 ó 13 que nos gustaban. Sobre ellos estuvimos debatiendo, y nos salieron cinco que propusimos por orden de prioridades, pensando en el ideal para el baloncesto, pero también en otros deportes. Ninguno de ellos ha sido el que se ha seleccionado. Es verdad que hay otros componentes que nosotros no valoramos, como el plan urbanístico, la eficiencia energética… Lo que no nos gusta del proyecto es que en lo que menos se ha pensado es en el espacio útil deportivo. A nosotros nos da igual que haya un hall con una estética muy bonita; lo que nosotros tenemos que velar es por que el nuevo pabellón tenga el espacio útil idóneo y en las mejores condiciones, y eso no va a pasar. Yo ya lo dije en el último Consejo Sectorial: si el nuevo Pabellón no tiene el espacio de pista útil que tiene el actual Quique Blas, y aún así sería pequeño, pues ya no vale. Creemos que es un espacio insuficiente y que va a nacer muy pequeño, no va a cubrir nada de nuestras necesidades. Entonces, va a ser un dinero que sí, que está bien invertirlo, porque se necesitan instalaciones, y como digamos que no se hagan, no se hace ni ese proyecto ni otro, pero que realmente no va a cubrir nuestras necesidades. Necesitamos tres pistas a lo ancho con medidas reglamentarias, para tres partidos simultáneos, y eso nos solucionaría mucho. Pero si vamos a un proyecto con sólo dos pistas y sin las garantías de que ahí se puedan jugar partidos oficiales, pues a mí no me satisface. Tenemos tres pistas y necesitamos otras tres.

 Y ahora llegan las Elecciones. ¿Supondrá un frenazo en el proceso, o por lo menos un obstáculo?

En el Consejo Sectorial pregunté al concejal que, si hay un cambio de personas, o incluso un cambio de partido en el Gobierno, si estaba en riesgo el Pabellón. Y dijeron que bajo ningún concepto, que sólo faltaba que llegara el dinero y que se adjudicara a una empresa, que creo que es el siguiente paso. Y ahí estamos.

Son casi 5 millones de euros de inversión. ¿Con un poco más se podría hacer un Pabellón nuevo?

Sí. Es posible. Pero yo ya no voy a decir nada. Tuvimos aquel episodio del pabelloncito del Parque de la Coruña y nosotros ya dijimos que, para gastar un millón en una cosa que no cubre ni de lejos las necesidades, pues vamos a gastar más en algo más grande. Pero yo ya no me atrevo a decirlo. Prefiero que hagan el anexo al Quique Blas y, luego, ya veremos cuándo hacemos lo siguiente. Pero creo que aquí merecemos un pabellón como Dios manda, incluso hay ubicaciones municipales que pueden albergarlo, pero eso no depende de nosotros. Ahora que estamos en período electoral, esta entrevista puede ser una llamada de las necesidades que tenemos y que lanzamos en el Consejo Sectorial. Y son: un pabellón en condiciones, que nos vale este anexo con tres pistas; el pabellón futuro que se haga cuando se pueda hacer, pero ahora mismo, si el tema presupuestario es importante, nos conformamos con ese anexo, pero que se haga como Dios manda; y luego, con una simple nave industrial, tipo las del Polígono, que valen dos duros, y más teniendo terreno municipal y con los tipos de construcciones que existen, se podrían crear más espacios para entrenamientos, porque ahora tenemos equipos entrenando en la calle, en el Instituto María Guerrero, en el Mariano Benlliure…

Otro caballo de batalla que viene de años es el Miguel de Cervantes, cuyos problemas venís denunciando. ¿Se ha hecho algo? 

Sí, se ha hecho. Llevamos muchos años con muchos problemas, pero se ha solucionado el tema de la calefacción y el agua caliente, porque antes no funcionaban los aerotermos. Veremos el invierno que viene. Y luego, sobre los accesos, tenemos noticias buenas: parece que hay 200.000 euros para arreglar la calle y, simplemente, tienen que pasar los trámites de adjudicación, algo más sencillo que lo del pabellón, porque es una cosa más interna, del Ayuntamiento. Nos han dicho que puede estar para septiembre.

Hablemos de lo deportivo: ¿por qué el club ha tenido tantos problemas en situar a sus dos equipos sénior en Primera Nacional, categoría que todos entendemos como lo mínimo de lo mínimo que debe tener una ciudad con el pasado que tiene en ACB?

Ha costado porque todo tiene un proceso. El club ha tenido un proceso de maduración, y dentro de él es verdad que hemos tenido dificultades para montar equipos competitivos. Ahora yo creo que estamos recogiendo el fruto del buen trabajo de cantera hecho en estos años, y apostamos mucho en nuestros primeros equipos por los jugadores de la casa. Creo que ahora estamos en condiciones de consolidarnos en Nacional, y en adelante será más fácil avanzar.

¿Nunca os habéis planteado hacer un equipo a golpe de talonario para subir, aun habiendo margen de maniobra económico en determinados momentos? 

Nosotros tenemos claro que hay que ir con los pies en el suelo. Nuestra filosofía es llegar lo más arriba posible y, cuando lleguemos, entonces buscaremos los medios para económicamente poder abordar ese reto. Pero por intentar llegar a retos imposibles no vamos a poner en juego toda la labor que se está haciendo en formación, no vamos a poner en riesgo a todos nuestros equipos y que el club pase penurias.

Tal y como está el club, ¿son posibles la Liga EBA o la Liga Femenina 2? 

Creo que es posible, aunque es verdad que es un salto muy importante. Pero por supuesto que vamos a trabajar para ello, y si lo conseguimos, iremos a que nos cuadren las cuentas y a trabajar en la misma línea que hasta ahora para no tener deudas, ser eficientes en los pagos y tener una economía saneada.

La fusión con el Villalbasket unifica el baloncesto villalbino por vez primera desde 1991 

El Unión Baloncesto Collado Villalba y el Villalbasket anunciaron su acuerdo de fusión apenas unas horas después de la entrevista mantenida por AQUÍ EN LA SIERRA con Luis Javier Sánchez-Arévalo. Lo hicieron a través de sus redes sociales bajo el epígrafe “Triplazo en Villalba: por fin los tres juntos”, adornado con el escudo de ambos clubes más el de la AD Los Negrales-92, con el que el Unión Baloncesto tiene un acuerdo de colaboración desde 2016, y acompañado de un escueto comunicado: “Tras varias reuniones en las que hemos analizado el punto en el que nos encontramos y los proyectos de futuro de los tres clubes, hemos concluido que son más las cosas que nos unen que las que nos separan. Por eso hemos decidido continuar de la mano con un proyecto común por el bien del Baloncesto en nuestra localidad. Esta es una decisión basada en la responsabilidad de todas las partes que nos va a permitir disfrutar de la gran oportunidad de un proyecto integrado, ilusionante y coherente, que unifica el Baloncesto por primera vez en Villalba desde 1991, cuando existía un solo club. En este proyecto cabemos todos y se cuenta con todos. Por lo tanto, a partir de la próxima temporada, todos nuestros equipos federados competirán como un sólo club bajo el nombre de Villalba. Porque juntos somos más fuertes”.

El texto se limita a avanzar el acuerdo pero no el nombre ni el modelo organizativo del nuevo club, algo que las partes implicadas desean dejar cerrado antes de que acabe la presente temporada. En lo primero se ha acordado que el nombre incluya Collado Villalba, a falta de envolverlo con una denominación que no cree controversias con el Club Baloncesto Collado Villalba, desaparecido en 1992. Sobre lo segundo, se trata de afinar todos los detalles para crear lo que será la mayor entidad deportiva de la comarca del Guadarrama, con 42 equipos federados (22 del Unión, 13 de Los Negrales y siete del Villalbasket), que suman más de 800 jugadores, a los que hay que añadir nueve equipos más de las escuelas municipales de baloncesto de Collado Villalba y Los Negrales, y toda lo relativo a la formación que se lleva a cabo en al menos siete colegios del área de influencia de los clubes. Una gran entidad sobre la que se viene trabajando desde hace tiempo, según Sánchez-Arévalo: “Llevamos hablando desde el año pasado. Nuestra idea siempre es la de integrar y hacer un proyecto común, creo que es la fórmula. En un pueblo con las carencias de espacios y los límites que tenemos, un proyecto único siempre es más fuerte que el ir cada uno por su lado. Creo que tenemos muchos puntos en común”

Siete equipos del Villalbasket

En parecidos términos se pronunció el homólogo de Luis Javier Sánchez-Arévalo en el Villalbasket, Juan Antonio Concepción, que confirmó el acuerdo a este periódico. “Pusimos como condiciones que Collado Villalba estuviese en el nuevo nombre y en el mantenimiento de los grupos con los que llevamos seis años trabajando. Tenemos el borrador para firmar”. Los grupos a los que se refiere Concepción son siete: dos equipos sénior masculinos y uno femenino; y un sub-21, un júnior y dos conjuntos cadetes. Jugadores aparte, la fusión deberá integrar además a un total de diez entrenadores, un preparador físico y un coordinador, tarea que el propio Concepción compagina con la de presidente. “Hemos hablado ya de ello y han aceptado que estemos en la Junta, la Dirección Deportiva y en las Escuelas”, señala Concepción, cuya continuidad en el nuevo proyecto está supeditada a su posible elección como concejal dentro de la lista del PSOE local.

El presidente ya ha confirmado que, de producirse, dejaría el baloncesto “por conflicto de intereses”, aunque en principio seguirá en las negociaciones encaminadas a sentar las bases del nuevo club con la inntención de entrar en la directiva unificada, junto a los tres directivos que completan el actual organigrama del Villalbasket: Luis Hernández, Esteban Novillo y Jesús Torralba. Los dos últimos, entrenadores del club desde hace varias temporadas, se incorporaron a la directiva el pasado mes de mayo y están considerados como los principales promotores de la fusión, tras decantar la votación interna hacia el acuerdo con el UB Collado Villalba.

El Villalbasket, al margen de lo referente a la estructura deportiva, técnica y directiva, aportará al nuevo club otros aspectos de orden organizativo e institucional, como el Torneo Élite U-18, que ya ha reunido en Collado Villalba a varios de los mejores equipos júnior de España, y el acuerdo suscrito con Aldeas Infantiles, en virtud del cual, el club organiza talleres y dirige un equipo de Liga Municipal, aportando un entrenador y un educador social. Sobre el Torneo Élite, Juan Antonio Concepción admitió que hay que “darle una vuelta, porque no vamos a tener un júnior capaz de pelear con los equipos de primerísimo nivel que hemos traído. A lo mejor es conveniente bajarlo a categoría cadete, porque ahí sí que el UB Collado Villalba tiene un equipo que ya ha estado en Campeonato de España y que también este año está compitiendo muy bien. Es una cosa que todavía tenemos que analizar bien”.

Jaime Fresno