José Ignacio Fernández Rubio: “Estamos en una cacería en la que no se hace un juicio crítico antes de iniciar los procedimientos”

El 11 de junio de 2015, José Ignacio Fernández Rubio anunció que renunciaba a recoger su acta de concejal en Las Rozas, lo que facilitaba el acuerdo de investidura entre el Partido Popular y Ciudadanos, que había amenazado con votar en contra si el PP mantenía como candidato a la Alcaldía al que también fuera regidor de Guadarrama. La formación naranja había argumentado su rechazo en las imputaciones que pesaban sobre Fernández Rubio, entre ellas la del caso El Molino, que ahora se ha resuelto con su absolución. ¿Cuál fue la sensación al conocer esa sentencia absolutoria? Obviamente, fue una gran alegría. El juicio se había celebrado aproximadamente un mes antes, el 25 de febrero, y aunque salí con sensaciones favorables, cuando estás en una situación de este tipo no sabes lo que puede pasar, siempre te queda una duda. Fue una satisfacción, sobre todo por la gente que te rodea: tu mujer, los niños, tus padres, porque sabes que cada vez que se publicaba algo de esto lo pasaban mal.

El 11 de junio de 2015, José Ignacio Fernández Rubio anunció que renunciaba a recoger su acta de concejal en Las Rozas, lo que facilitaba el acuerdo de investidura entre el Partido Popular y Ciudadanos, que había amenazado con votar en contra si el PP mantenía como candidato a la Alcaldía al que también fuera regidor de Guadarrama. La formación naranja había argumentado su rechazo en las imputaciones que pesaban sobre Fernández Rubio, entre ellas la del caso El Molino, que ahora se ha resuelto con su absolución.
¿Cuál fue la sensación al conocer esa sentencia absolutoria?
Obviamente, fue una gran alegría. El juicio se había celebrado aproximadamente un mes antes, el 25 de febrero, y aunque salí con sensaciones favorables, cuando estás en una situación de este tipo no sabes lo que puede pasar, siempre te queda una duda. Fue una satisfacción, sobre todo por la gente que te rodea: tu mujer, los niños, tus padres, porque sabes que cada vez que se publicaba algo de esto lo pasaban mal.
Cuando anunciaste vía twitter la resolución, además de felicitarte, uno de los comentarios habituales era que el daño ya estaba hecho. ¿Compartes esa opinión?
Sí, porque cuando te imputan parece que ya estás condenado, y estábamos hablando de un tema puramente administrativo. Es que al final hemos elevado cualquier cosa a la categoría de imputación. Una vez que estás fuera de la política, que sales en parte por esta circunstancia y resulta que no ha habido delito, sí que te preguntas: ¿Y ahora qué?

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¿Te sorprendió esa ‘línea roja’ que puso Ciudadanos para apoyar al PP tras las elecciones?
Me sorprendió mucho, porque en su momento hablé con el portavoz de Ciudadanos y me dijo que sus líneas rojas eran las imputaciones por corrupción. Yo le dije que no tenía ningún inconveniente en enseñarle todos los papeles de mis asuntos, para que viera que no se trataba de ningún caso de corrupción. A pesar de eso dijeron que para ellos no era suficiente. La verdad es que creo que intentan crecer basándose en algo que es absolutamente injusto, y es el hecho de que te puedan imputar porque alguien te haya denunciado, que cuando eres cargo público es lo más normal del mundo. Y puedo decir ahora que después de la sentencia no han tenido la delicadeza de llamar me, de hacerme llegar un mensaje, nada. Siguen erre que erre, porque lamentablemente tengo otros procedimientos en curso, aunque seguro que van a seguir la misma suerte, porque son absolutamente sin sentido. Sí me hubiese gustado escuchar algo de ellos, pero como están articulados sobre una situación injusta, van a tener un recorrido muy corto.
Una de las imputaciones pendientes es la relacionada con el ‘caso Canta’. Una vez que la denuncia contra la actual alcaldesa de Guadarrama fue archivada, ¿crees que la tuya seguirá el mismo camino?
El archivo de la causa en el caso de la alcaldesa está sustentado en los mismos argumentos por los cuales habría que archivar el mío, y es que se firmó con un contrato con una condición suspensiva, que decía que si se aprobaba el Plan General este tema seguiría adelante, y si no se entendía resuelto. Es un tema civil, o administrativo como mucho, pero nunca penal. Pero estamos en una cacería en la que no se hace un juicio crítico antes de iniciar los procedimientos, sino que simplemente los jueces admiten todo y tiran para delante, es muy fácil imputar a alguien.

Y después de renunciar, ¿cómo es el día después?
He estado veinte años ocupando cargos de cierta responsabilidad: alcalde de Guadarrama, diputado, viceconsejero de Empleo, alcalde de Las Rozas… Y siempre que pude compatibilicé mi dedicación política con mi actividad profesional, porque la política no tiene que ser necesariamente algo en lo que te encapsules y ya no sepas nada del mundo. El día después es de sentimientos encontrados, porque por un lado te da pena que se pueda interpretar que te has ido porque se ha puesto en duda tu honor, pero por otro sientes cierta sensación de descanso. Igual que entras, sales, y no pasa nada. En mi familia se sintieron muy aliviados, y yo también muy feliz por ellos.
¿Te plantearías volver a la política?
No, francamente no. Vamos a ver, no sé si mañana cambian las circunstancias, pero desde luego no tengo ese deseo. Creo que ya he cumplido.

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Has vivido gobiernos relativamente tranquilos, otros más inestables, una moción de censura en Guadarrama…
Tengo la satisfacción de decir que me he presentado seis veces a unas elecciones, siete si contamos una anterior cuando tenía 22 años en la que me iba como concejal en la lista que en aquel momento encabezaba Miguel Aláez. Y todas las he ganado, cuatro con mayoría absoluta. Cuando me hicieron la moción de censura pasé a ser portavoz de la oposición, intentando contribuir al gobierno municipal de aquel entonces, porque al fin y al cabo la gente nos pone para resolver los problemas, no para hacer una oposición a cuchillo.
¿La renuncia en Las Rozas fue el peor momento de estos años?
No fue agradable, desde luego, pero tenía que valorar qué era lo mejor, para el proyecto político y también para mí. Gracias a que en un momento determinado me retiré, el proyecto político que defendía es el que está gobernando en el municipio de Las Rozas.
Y de Guadarrama, ¿has seguido pendiente?
Sigo pendiente, pero también con distancia, especialmente del tema municipal. Al fin y al cabo mi familia vive en Guadarrama, yo soy de allí, tengo muchos amigos y voy con frecuencia, pero el día a día municipal no lo sigo con cercanía. Sé cómo están las cosas, pero poco más.
¿Cómo viviste el enfrentamiento con la actual alcaldesa, Carmen María Pérez del Molino? ¿Te dolieron algunas de las cosas que se dijeron entonces?
Sí, pero igual que supongo que a ella le dolerían algunas de las cosas que hice yo. El tiempo ayuda a superar esas cosas, y respeto muchísimo a Carmen Mari como persona y como alcaldesa. Tiene un mérito enorme lo que ha hecho, y desde luego desde el punto de vista personal hemos restañado todo aquello, eso es lo importante.
Si tuvieras que elegir entre una de las tres etapas de tu vida política -alcalde de Guadarrama, viceconsejero y regidor de Las Rozas-, ¿con cuál te quedarías?
La de viceconsejero está bien, pero creo que eso está como muy lejos. Mi forma de ser y de trabajar es de estar más pegado al terreno. Lo de Guadarrama estuvo muy bien, pero en Las Rozas también me he sentido muy aceptado y respetado. Desde luego la política municipal sí que la destaco con respecto a la autonómica.

8Antes de terminar, ¿cuál es tu visión de la actual situación política?
Vamos necesariamente a unas nuevas elecciones. No se va a llegar a ningún acuerdo, porque Ciudadanos y Podemos son incompatibles. Ninguno de los dos va a ceder, están en el tacticismo. Y el PSOE igual. Pedro Sánchez está intentando todo esto porque es la única salvación que tiene. El Partido Popular va a salir bien de una repetición de elecciones, porque es verdad que el país se ha paralizado durante seis meses, pero también hemos conocido realmente quiénes son todos los actores políticos y qué es lo que quiere cada uno. Y si vamos a una repetición de elecciones, sabremos perfectamente a quién votamos y para qué le votamos.
Dices que al PP le irá bien en unos nuevos comicios. ¿Le iría aún mejor con otro candidato?
He defendido siempre que sería razonable tener un candidato nuevo, porque de alguna manera también pensé que Ciudadanos venía a ser la renovación del PP, pero por fuera, porque dentro no se podía hacer, no se facilitaba esa renovación, y por tanto tuvieron que hacer el partido fuera. Yo aposté por una fórmula que puede ser un poco peregrina, pero como ya estoy fuera de la política me da exactamente igual decirla, y era que a esas nuevas elecciones el PP debería ir en coalición con Ciudadanos, e incluso con Albert Rivera como cabeza de lista. No porque me caiga mejor, además de que la gente de Ciudadanos que conozco francamente deja mucho que desear, aunque habrá bueno y malo, como en todas partes. Pero creo que la gente que les vota está esperando de alguna manera que renueven al Partido Popular, que el PP pueda coger impulso y dejar atrás la corrupción y presentarse con un nuevo líder ante la sociedad. Pero como eso no va a ocurrir, Mariano Rajoy será de nuevo el candidato, y yo creo le saldrá bien. Es un hombre de largo recorrido.