Valdemorillo lleva a cabo nuevas labores de limpieza en los parajes de Las Aguas y La Tenería

Cuando aún no ha transcurrido un año desde la anterior actuación que se llevó a cabo en estas zonas, completada en junio de 2020 con la puesta en funcionamiento del viejo caño que suministra agua a las tres enormes piletas que conforman los lavaderos públicos que Valdemorillo sigue ‘atesorando’ en perfecto estado, tanto este paraje, conocido como Las Aguas, como la muy cercana Tenería, otro espacio emblemático del municipio, vuelven a ser objeto estos días de nuevos trabajos destinados a su recuperación y puesta a punto para poder ser disfrutados por la población y por todos aquellos que se animen a visitar esta villa ahora que precisamente llega la época en la que el ocio al aire libre resulta una buena alternativa, especialmente recomendable ante la situación generada por la pandemia.

Así, y tal como ha comprobado de primera mano con su supervisión de las tareas realizadas, el concejal de Limpieza y Medio Ambiente, Carlos Isidro López, confirma que ya está prácticamente ultimada esta nueva intervención sobre el terreno en unos lugares que han de mantenerse en las mejores condiciones “porque con ello se contribuye a preservar y dar a conocer estos importantes elementos del patrimonio local”.

De hecho, ya se ha ejecutado el desbroce en ambos enclaves, muy próximos también al casco urbano, y se han retirado los restos vegetales, efectuándose igualmente las oportunas comprobaciones para constatar el estado real en que se mantiene la fontanería de estas pilas, que siguen llamando la atención por sus dimensiones y disposición en un espacio natural situado junto al trazado de una de las vías pecuarias que surcan el término, de lo que da testimonio el gran pilón que se localiza allí mismo. Además, dista pocos metros de La Tenería, otro de los interesantes vestigios que, una vez suprimida la maleza y acondicionado, vuelve a lucir en óptimo estado de conservación y de modo accesible para poder observarse toda su estructura, al completo y en detalle, como un testimonio en piedra de cómo se trabajó el curtido de pieles en estas estructuras o talleres que tomaban su nombre de la corteza de la encina empleada a tal efecto. 

Colaboración de los vecinos

El punto y seguido a todas estas labores de  adecuación, realizadas en su totalidad por los operarios municipales siguiendo los criterios ya fijados el año anterior, queda ahora, como explica el edil, en manos de los propios vecinos, “porque confiamos en su buen juicio para poder sumar su colaboración, de modo que también ellos, con una conducta responsable, se impliquen en el cuidado de estas zonas tan emblemáticas y eviten la proliferación de vertidos u otros actos que resten validez a estas tareas, porque el verdadero objetivo es garantizar que esta parte del patrimonio local sea disfrutado por todos”.