Domingo para el recuerdo en Valdemorillo: la Virgen de la Esperanza, coronada en una emotiva ceremonia

Una honda emoción envolvió la misa solemne, concelebrada y presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid.

El viva a la Virgen de la Esperanza más emocionado, seguido de un emotivo y prolongado aplauso, puso el punto y final a una ceremonia inolvidable. Porque este domingo, Valdemorillo, sus vecinos y autoridades, se reencontraron al fin con la venerada talla para acompañarla en una fecha que queda ya para la historia local, al verse coronada este 23 de mayo “con el fervor de su pueblo”.

Todo un “acontecimiento” como resaltó en la homilía el Cardenal Arzobispo de Madrid, Don Carlos Osoro, que presidió esta solemne misa concelebrada, que reunió también en el templo parroquial de Nuestra Señora de la Asunción al vicario episcopal, a los párrocos de la localidad y a varios sacerdotes de la comarca. Desarrollada en medio del profundo respeto y silencio de los asistentes, en ella cobraron así realce las voces de un coro que supo ofrecer una de sus más sentidas y mejores actuaciones, coincidiendo además con la festividad de Pentecostés.

“Desde Valdemorillo se entrega hoy algo importante, se hace un regalo a toda la Iglesia, al lograr que, en momentos como estos que vivimos, en pandemia, se corone esta advocación”. Palabras con las que el Cardenal Arzobispo de Madrid resaltó el papel de “madre y protectora” de la Virgen, cuya imagen coronó a las 19:47 horas, en un rito litúrgico tras el que animó a los valdemorillenses “a no perder la esperanza”, levantado sus corazones “hacia ella”.

El primer gran aplauso retumbó al alcanzarse el momento tan esperado por la Hermandad, que vio así reconocida su labor y devoción desde que se fundara hace más de un siglo, y que durante meses se ha volcado por completo en cuidar cada detalle. De hecho, pocos minutos después de las ocho de la tarde llegó otro de los grandes instantes de esta misa: la consagración del altar que aúna el regalo a la parroquia de las Hermandades de la Esclavitud del Santísimo Sacramento y de Nuestra Señora de la Esperanza, aportando ésta el relieve esculpido que muestra una representación de la dormición de la Virgen.

Agradecimientos

Tarde de sentimientos compartidos, de alegría y de sincero agradecimiento. Como el expresado por Belén Pozuelo, que como presidenta, quiso mostrar públicamente la gratitud de la Hermandad de la Virgen a todos los que contribuyeron a hacer posible, con su colaboración y trabajo, que se alcanzase esta coronación, comenzando por el apoyo de la Diócesis de Madrid y continuando por la labor de los párrocos, por el acompañamiento dado por hermandades vecinas y al coro por todos sus esfuerzos, así como al Ayuntamiento por el respaldo prestado en todos los actos ya celebrados y los que quedan por celebrar entre los programados en torno a la coronación, y al resto de la población que apoya su actividad con donaciones y su presencia en la distintas celebraciones.

Si bien, el más especial de estos agradecimientos fue “para quienes son la sal, la luz y la riqueza de esta Hermandad”, todos sus miembros, desde hace generaciones, mostrando también un recuerdo especial para los enfermos.

Por su parte, el Cardenal Arzobispo de Madrid, se mostró muy agradecido y feliz al haber podido oficiar esta misa, a cuyo término fue saludado por el alcalde, Santiago Villena, y demás corporativos, recibiendo un pequeño obsequio conmemorativo de “un acontecimiento realmente histórico para Valdemorillo, que va quedar para siempre grabado en nuestra memoria colectiva, porque este es un pueblo que sabe honrar su identidad y sus tradiciones”.