Ecologistas denuncian que una reciente plantación en el Parque Regional del Río Guadarrama está seca por falta de riego

En marzo de este año, el Parque Regional del Río Guadarrama ejecutó una plantación forestal en el paraje del Molino de la Hoz, en término municipal de Galapagar. Realizada en zona de máxima protección ambiental, se emplearon varios cientos de ejemplares de madroño y enebro. Según afirma Sole Pacho, portavoz de Ecologistas en Acción, “estas especies no crecen de forma natural en esta zona y se han plantado fuera de la época óptima para asegurar su supervivencia”.

Los trabajos fueron ejecutados por personal del espacio natural protegido. En varias jornadas se retiraron brotes de plantas alóctonas invasoras (Ailanthus altissima), se hicieron los hoyos, se plantaron madroños y enebros de 2-3 años. Se finalizaron los trabajos con la colocación de protectores de plástico, el repaso de alcorques y riego de implantación.

Tres meses después, señalan que el resultado, “aun con una primavera lluviosa, es desolador: el 90% de la plantación está seca“. La portavoz, Sole Pacho, aclara que el personal del Parque Regional ha trabajado durante el Estado de Alarma, por lo tanto, no se explican el motivo de la falta de riego.

Lamentablemente, añaden desde el colectivo conservacionista, “no es el único caso de una plantación realizada por el Parque Regional que se pierde por falta de mantenimiento y riegos”. A poca distancia, en el Área Recreativa Puente del Retamar (Las Rozas), donde se plantaron fresnos con un tamaño considerable, también se están secando. “El verano pasado sí recibieron riegos pero en la previsión de este verano parece que no lo contemplan. Más de la mitad de los árboles están secos”, comenta Sole Pacho.

Falta de planificación

“También se dona planta del vivero de este espacio natural protegido para plantaciones populares a Ayuntamientos o empresas y se pierden enteras por falta de mantenimiento y riegos. El cultivo de estas plantas implica el trabajo de varios años, donde primero hay que recolectar semillas de los ejemplares silvestres, procesar y limpiarlas, conservarlas o hacer un tratamiento pregerminativo para hacer semilleros, siembra directa, repicado, riegos, abonado… Un esfuerzo económico, material y de mano de obra que se echa a perder por la inexistente planificación de los trabajos de mantenimiento y riego. Y todo con dinero público”, asegura. Desde Ecologistas en Acción denuncian esta situación y recuerdan que la gestión de todos los espacios naturales protegidos de la Comunidad de Madrid es privada, recayendo ahora en la empresa Tragsa.

“¿Usted pagaría a la empresa que ajardina su parcela si ésta no se encarga del mantenimiento y riego, dejando que las plantas se sequen? ¿Exigiría usted la devolución del dinero? ¿Se asumirán responsabilidades por parte de la Comunidad de Madrid?”, se pregunta la portavoz ecologista.