El Gobierno convertirá el Valle de los Caídos en un “verdadero cementerio civil” y los benedictinos saldrán “automáticamente”

El Gobierno planea “resignificar el Valle de los Caídos” para convertirlo en un cementerio civil protegido por Patrimonio Nacional y en el que las “30.000 víctimas de los dos bancos tengan paz y respeto”, ha avanzado la vicepresidenta primera, Carmen Calvo. También ha anunciado que la fundación de los benedictinos presente en el Valle “se extinguirá automáticamente”.

Calvo, que ha presentado el anteproyecto de Ley de Memoria Democrática que ha aprobado este martes el Consejo de Ministros, ha dicho que esa “resignificación” se hará en el futuro y está aún por estudiar. Entre las novedades de la ley, destinada fundamentalmente a exhumar, identificar y reparar a las víctimas, está la futura conmemoración de dos fechas: el 31 de octubre, fecha en que se aprobó el proyecto de Constitución española de 1978 en el Congreso de los Diputados y el 8 de mayo como efeméride para recordar a quienes lucharon contra el nazismo y el fascismo.

“La fundación de los benedictinos se extinguirá automáticamente, no está en el objetivo de los fines en los que va a estar el Valle de los Caídos y, entre tanto, hasta que se produce la extinción, habrá un régimen transitorio que regularemos mediante decreto y llevaremos al paraguas de protección y decisión del Consejo de Administración de Patrimonio Nacional, el responsable del Valle de los Caídos”, indicó Calvo.

Según ha señalado, con posterioridad, irán “avanzando en la resignificación” pero ha precisado que, “de momento, se convertirá en un verdadero cementerio civil, de respeto y de paz de todas las víctimas que son de los dos bandos”.

La vicepresidenta ha insistido en que la presencia de los benedictinos en el Valle de los Caídos es “incompatible” con la resignificación de este lugar, y ha agregado que tanto las fundaciones públicas como las privadas que tengan una repercusión pública “no pueden enaltecer las dictaduras ni los totalitarismos ni las figuras correspondientes”.

Ley de Memoria Democrática

El anteproyecto de Ley de Memoria Democrática contempla, entre otras cuestiones, la extinción de fundaciones que hagan apología del franquismo; la creación de una Fiscalía de Memoria Democrática y Derechos Humanos; la exhumación de víctimas del franquismo de fosas comunes sufragada por fondos públicos; o que los descendientes de los brigadistas internacionales puedan acceder a la nacionalidad español.