El Supremo responde a la familia Franco que la sentencia “es clara” y añade que no es necesario el permiso del prior para la exhumación

Por su parte, el prior de la abadía del Valle de los Caídos, Santiago Cantera, ha comunicado al Gobierno que "no autoriza" el acceso a la Basílica para que se lleve a cabo la exhumación

La sala del Tribunal Supremo que ha avalado la decisión del Gobierno de exhumar los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos ha contestado este miércoles a la familia Franco, que le había solicitado que aclarara un aspecto concreto de su resolución, que no procede explicar nada porque “la sentencia es clara”.

valle de los caídos
Acceso a la Basílica del Valle de los Caídos el pasado sábado 5 de octubre / Fotografía: Rafa Herrero

Afirma también que es el único órgano que puede revisar decisiones del Consejo de Ministros, lo que puede interpretarse en relación con el litigio que mantiene abierto el juez de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Madrid, José Yusty Bastarreche, por la supuesta ilegalidad del proyecto de obra presentado por Patrimonio Nacional para sacar los restos del dictador.

Igualmente, el auto indica que no se requiere la autorización del prior de la comunidad benedictina, el padre Santiago Cantera, encargada de gestionar el conjunto monumental donde se ubica la Basílica de Cuelgamuros.

El prior comunica al Gobierno que “no autoriza” el acceso a la Basílica

Por su parte, el prior de la abadía benedictina del Valle de los Caídos, Santiago Cantera, ha comunicado al Gobierno que “no autoriza” el acceso a la Basílica para que se lleve a cabo la exhumación de los restos de Franco, argumentando que persiste el motivo que justificó su primera denegación -la oposición de los nietos del dictador-. Cantera responde de este modo al requerimiento que el pasado miércoles le hizo la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo.

Asimismo, los benedictinos han anunciado que solicitarán el amparo del Tribunal Constitucional por la vulneración del derecho a la libertad religiosa y a la no intromisión de los poderes civiles en los lugares de culto.