El Día del Libro… y el de la primera piedra del Monasterio: El Escorial, en 15 obras

El 23 de abril se celebra el Día del Libro, pero también el día en el que, en 1563, se colocó la primera piedra del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, bajo la actual silla prioral del refectorio, con los nombres del rey, Felipe II, y del arquitecto, Juan Bautista de Toledo. Una buena excusa para repasar varios libros en los que el Monasterio, y por extensión El Escorial, es protagonista, desde los más históricos a los que se centran en las anécdotas; de las claves ocultas a la vida en el siglo XVI; de las aproximaciones filosóficas de Ortega y Gasset a una novela autobiográfica de Manuel Azaña o la revista -mezcla de cultura y propaganda- editada tras la Guerra Civil con el nombre de “Escorial”.

El Escorial, en 15 obras

“El Escorial en las letras españolas”, Saturnino Álvarez Turienzo (Ed. Patrimonio Nacional, 1963).- El filósofo y religioso agustino Saturnino Álvarez Turienzo, prior del Monasterio entre 1964 y 1967, publicó en 1963 este libro en el que hace un extenso repaso por la importancia y el simbolismo del Escorial en la literatura española, empezando por la crónica escurialense y los escritos del Padre SiGüenza, para continuar por el Barroco, el periodo romántico, la poesía, las guías escurialenses o la influencia en la obra de Ortega y Gasset. Incluye también un anexo sobre las interpretaciones de El Escorial y la personalidad de Felipe II. Se reeditó en 1985.

“El Monasterio de El Escorial: curiosidades, anécdotas y misterios” (Ed. La Librería, 2018). ¿Cómo se gestionaron sus largas obras? ¿A qué se debe su ubicación y la forma de su planta? ¿A dónde llevan sus pasadizos secretos? ¿Cuáles fueron sus habitantes más extraños y exóticos? ¿Qué reliquias protege? A modo de guía, este libro aborda diversos aspectos del Monasterio de forma amena y divulgativa pero rigurosa, a partir de un trabajo exhaustivo en diferentes fuentes documentales de primera mano. Del propio Gustavo Sánchez, director de la Escolanía entre 2002 y 2016, encontramos también “La música en el Monasterio del Escorial: los niños del Seminario de los Jerónimos (1567-1837)”.

“Anécdotas de El Escorial,” Carlos Vicuña (Ediciones Escurialenses, 1975).- Reeditado en varias ocasiones, el libro del agustino Carlos Vicuña es un imprescindible para acercarse al vasto anecdotario relacionado con el Monasterio. Desde la leyenda del perro negro al ladrillo de oro, pasando por los doblones de San Lorenzo, la sala de los secretos, las más de 7.000 reliquias, la bóveda plana o la trágica historia del niño Pedrín. La obra del padre Vicuña incluye también otros trabajos como “Juan Bautista de Toledo, principal arquitecto del Monasterio de El Escorial” o “Mártires agustinos de El Escorial”.

“Historia primitiva y exacta del Monasterio del Escorial”, Fray José de Sigüenza (Ed. Maxtor, 2003).- No podía faltar en esta selección la que pasa por ser la historia más rica en detalles de cuantas se han publicado. Escrita en el siglo XVI por el padre Fray José de Sigüenza, bibliotecario del Monasterio y primer historiador de Felipe II. “Arreglada” por Miguel Sánchez y Pinillos, se publicó inicialmente en 1881, aunque más recientemente, se puso a la venta una edición facsímil por la editorial Maxtor, recogiendo los textos del monje jerónimo que “desde el principio hasta su terminación presenció los trabajos de tan colosal Monasterio”.

“Vivir en El Escorial”, Carlos Carnicer (La Esfera de los Libros, 2010).- Este libro propone un viaje en el tiempo al siglo XVI y a la construcción del Real Monasterio de la orden jerónima. En sus páginas descubriremos la razón del lugar elegido, cómo se vivía allí durante los años que duró su construcción, cómo trabajaban arquitectos, artesanos y artistas, cuánto costó la magna obra, cómo vestían nobles y plebeyos, qué comían, cómo se divertían y cómo vivió y murió allí el monarca más poderoso de su época. Ilustraciones de Carlos Fernández del Castillo.

“Claves para comprender el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Manuel Rincón (Ed. Universidad de Salamanca, 2007).- Este libro pretende situar debidamente el monumento en su contexto, desentrañando su complicada simbología, al tiempo que lo desgaja de los esoterismos y especulaciones que sobre él se ciernen. Sólo interesa la aproximación a sus formas artísticas y a su ideario, a su estética y a su esencia, en un contexto de una compleja encrucijada de tensiones políticas, religiosas y culturales en la segunda mitad del siglo XVI. Del mismo autor se puede encontrar también “Crónica de San Lorenzo de El Escorial. Monasterio, pueblo y paisaje” (Ed. La Librería).

“El Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial”, Pedro Navascués / Félix Lorrio (Ed. Lunwerg, 1994).- En este libro de gran formato, el historiador y arquitecto Pedro Navascués describe de forma amena y rigurosa la complejidad del proceso que concluyó con la construcción de esta colosal obra. Félix Lorrio ilustra con sus fotografías cada uno de los mágicos espacios que esconde el Monasterio.

Las claves ocultas de la Biblioteca de El Escorial”, Andrés Vázquez Mariscal (Ed. Creación, 2010). “A partir de una enigmática frase escrita en hebreo y de una tabla con números representadas en uno de estos frescos, el autor realiza un apasionante recorrido sumergiéndonos en un mundo insospechado. Con la ayuda de la Cábala judía, ha conseguido descifrar el mensaje que, intencionadamente, los autores dejaron para la posteridad”, señalaron desde el Centro de Estudios Históricos Juan de Herrera acerca de esta obra, que da cuenta de la obsesión de Felipe II por la tradición hermética y las ciencias ocultas.

San Lorenzo de El Escorial. Patrimonio Mundial”, José Luis Vega Loeches / Agustín Martínez (Ed. Alymar).- Coincidiendo con el XXXV Aniversario de la declaración del Monasterio y Sitio como Patrimonio Mundial de la Humanidad, a finales del pasado año se reeditó esta obra, actualizando el contenido y las imágenes de este cuidado volumen que recorre el conjunto monumental, la ciudad, el entorno natural y paisajístico y las tradiciones de la localidad, para “redescubrir el que para muchos es el monumento y entorno más importante de España”. Las fotografías están realizadas por el experto fotógrafo de patrimonio histórico y paisajístico Agustín Martínez y el autor de los textos -traducidos también al inglés- ha sido nuevamente José Luis Vega Loeches, Doctor en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid.

“La boca del infierno. Claves ocultas de El Escorial”, José Ignacio Cuesta Millán (Ed. Aguilar, 2006).- Cuesta Millán desvela los misterios que encierra uno de los edificios religiosos más prodigiosos del mundo, equiparable en su escala a otros de tanta relevancia como la Gran Pirámide, el Partenón, el monte Athos o el Potala tibetano.  Felipe II, mantiene el autor fue una especie de un faraón renacentista que quiso que el monumento sirviera también como panteón de la familia real española, una idea transmitida por su padre Carlos V. Hace unos años, el periodista y escritor comentaba en una conferencia en la primera edición de EscoLibro que “no existe en El Escorial ninguna boca del infierno, pero sí la intención de controlar al maligno en sentido espiritual”.

“El enigma del Escorial. El sueño de un rey”, Henry Kamen (Espasa, 2009).- Un ensayo sobre uno de los principales símbolos de la Monarquía hispánica en su etapa de máximo esplendor. El historiador británico analiza aspectos del poder de Felipe II relacionados con el papel del edificio, así como la vinculación entre El Escorial y la identidad de España. Una aproximación subjetiva al tema, que aborda el carácter simbólico del conjunto más allá de su interpretación histórica y artística. ¿Existe una idea secreta tras la construcción del Escorial? ¿Qué mensaje esconde? ¿Cuál es el código para descifrar su misterio? ¿Por qué se erigió? Las respuestas a estas preguntas desembocan en controversia, y la literatura acerca de la correcta interpretación del edificio es muy abundante. Solo un aspecto resta incuestionable: la magnificencia del conjunto.

“El Escorial, metáfora en piedra”, Antonio Fernández Alba (CSIC, 2004).- El Monasterio como conjunto monumental o fetiche simbólico tal vez de un sueño fúnebre ha sido, a través de su historia, objeto de múltiples miradas, visiones, interpretaciones y lecturas, debido, sin duda, a que sus trazas y fábricas trascienden al tiempo en que fue construido. La elaboración del discurso simbólico en El Escorial se ve arropado por la gestión manifiestamente utópica del rey. La metáfora se hace piedra en un mapa de múltiples trazas constructivas que levantan una espacialidad de recintos y estancias tan próximos al mundo ideológico del monarca, en sus deseos de poder edificar la civitas de la cristiandad donde poder regenerar los postulados verdaderos de la Fe. La imagen de su arquitectura ha sido objeto de interpretaciones diversas, no solo por lo que su racionalidad constructiva expresa sino por el enigma que invade al lugar edificado.

“El jardín de los frailes”, Manuel Azaña (1921-1922).- Esta pequeña novela autobiográfica del que años más tarde sería presidente de la II República se acerca a los recuerdos de su adolescencia, transcurrida en el colegio de los agustinos de San Lorenzo de El Escorial, recreados con un estilo austero que no excluye una delicada ironía. Publicada parcialmente entre septiembre de 1921 y junio de 1922 en la revista “La Pluma” y editada finalmente como libro en 1927, la novela traza la trayectoria psicológica de un adolescente sometido a una rígida educación religiosa, sus tempranas experiencias sexuales, sus primeros arrebatos contemplativos y el despertar del sentido de la belleza y del paisaje, sin que falten reflexiones entreveradas sobre la historia y el ser de los españoles. 

“Meditaciones del Quijote” / “Meditación de El Escorial”, José Ortega y Gasset (1914-1915).- Ortega escribió en San Lorenzo de El Escorial su primer libro, aquel en el que plasmó la famosa frase “yo soy yo y mi circunstancia y si no la supero a ella, no me supero yo”. Fue en una de las Casas de Oficios, en la calle Floridablanca, como recuerda una placa colocada allí en 1993, después de que en 1980, siendo alcalde Francisco Fernández Maganto, se hubiese descubierto inicialmente en los patios de la Casa de Cultura. “El Monasterio de El Escorial se levanta sobre un collado. La ladera meridional de este collado desciende bajo la cobertura de un boscaje, que es a un tiempo robledo y fresneda. El sitio se llama La Herrería. La cárdena mole ejemplar del edificio modifica, según la estación, su carácter merced a este manto de espesura tendido a sus plantas, que es en invierno cobrizo, áureo en otoño y de un verde oscuro en estío”. Más tarde, en su “Meditación del Escorial” (uno de los textos incluidos en los distintos volúmenes de “El Espectador”), se acercó con dureza al monumento, hablando de la “gran piedra lírica”, pero también del “esfuerzo consagrado al esfuerzo” que únicamente conduce a la melancolía.

“La Revista Escorial: poesía y poética. Trascendencia literaria de una aventura cultural en la alta posguerra”, Joaquín Juan Penalva (Universidad de Alicante, 2005).- No es exactamente un libro, sino la tesis doctoral del escritor y filólogo alicantino Joaquín Juan Penalva, haciendo un extenso recorrido por la historia de esta revista que nació en 1940 como la “gran empresa cultural, largamente acariciada, de la intelectualidad falangista”, según señala el autor. Entre sus impulsores estuvieron Dionisio Ruidrejo y Pedro Laín Entralgo, haciendo del Escorial un pretendido símbolo de reconstrucción. Además de analizar sus implicaciones, entre la cultura y la propaganda, se detiene especialmente en los autores de la generación poética del 36 y, sobre todo, en el grupo de Luis Rosales -escritor estrechamente vinculado a Cercedilla-, también conocido como “Grupo del Escorial”, del que formaron parte, entre otros, Juan y Leopoldo Panero, José María Valverde o Luis Felipe Vivanco, nacido en San Lorenzo en 1907. Se puede acceder a este trabajo a través del Repositorio Institucional de la Universidad de Alicante.

Enrique Peñas