El parque El Raso, de Moralzarzal, escenario de la Luminaria este domingo

El domingo 19 de enero, víspera de San Sebastián, el parque de El Raso, de Moralzarzal será el escenario de la celebración de fiesta de La Luminaria. Como cada año, una gran hoguera iluminará la noche invernal, como vestigio de una tradición que se remonta a principios del siglo XVII. La cita será a las 8 de la noche y estará amenizada con chocolate, churros y bizcochos.

La Luminaria es una festividad que se celebra en numerosos pueblos de España y está relacionada con las epidemias de peste que asolaron Europa durante el medievo llegando incluso hasta entrado el siglo XVII. Y para evitar la pestilencia de la muerte se encendían hogueras para purificar el aire, provocando grandes humaredas y hogueras de romero, cantueso, tomillo y enebro. Estas hogueras, las luminarias, ardían también durante toda la noche.

luminaria moralzarzal

El origen

Según dos grandes conocedores de nuestra historia, Antonio López Hurtado y Miguel Ángel Soto, en Moralzarzal La Luminaria debió comenzar a celebrarse a principios del siglo XVII, cuando una serie de malas cosechas coincidieron con una epidemia de peste que fulminó a un 10% de la población española.

En 1764, la villa de Moralzarzal hizo voto al Glorioso San Sebastián, como abogado de la peste y durante el siglo XVIII, la Cofradía de los Caballeros de San Sebastián estaba formada por los mozos y recién casados del pueblo. Estos eran los encargados de recoger los romeros, tomillos y enebros para La Luminaria. Ya comenzado el siglo XX, las actas municipales recogen los nombres de los jornaleros que tenían que ir a cortar leña al monte, así como los carreteros que tenían que transportarla hasta la plaza del pueblo.

Con el fin de la peste la tradición evolucionó adaptándose a nuevas costumbres y significados. Así, durante el siglo XX fueron los mozos llamados a filas, los quintos, quienes acabaron haciendo suya la fiesta. Además de saltar por encima del fuego, se colocaban cencerros alrededor de la cintura y corrían por las calles del pueblo. Esta fiesta es también conocida como “la noche de los viudos”, debido a que algunos aprovechaban el calor de la hoguera para arrimarse y buscar una nueva pareja.