El Ayuntamiento de Las Rozas pone en marcha la campaña contra la procesionaria del pino

Como cada año al finalizar el verano, el Ayuntamiento de Las Rozas, a través de la Concejalía de Medio Ambiente, pone en marcha la campaña de tratamiento de la procesionaria, una plaga que afecta a pinos, abetos y cedros y cuyo tratamiento químico sólo es efectivo entre los meses de otoño. El servicio está dirigido a los propietarios de fincas o parcelas del término municipal que quieran mantener a salvo sus árboles de esta plaga.

Campaña contra la procesionaria

Los interesados pueden solicitar este servicio a través del correo electrónico [email protected], que realizará la reserva y preinscripción, con indicación al interesado de la fórmula de pago. El coste del tratamiento será de 3,40 euros por árbol más 6,81 euros por desplazamiento, según Ordenanza Fiscal nº 11, y enviando a esta dirección de correo el resguardo del pago o bien entregando en mano el mismo en la sede de la Concejalía de Medio Ambiente, situada en la calle Kálamos, nº 32, 1ª planta. La disponibilidad es limitada, por lo que las inscripciones se aceptarán hasta completar el número de tratamientos disponibles, y se efectuarán hasta finales de noviembre aproximadamente.

El tratamiento se realizará mediante la utilización de productos aprobados por la normativa en vigor y mediante el método de endoterapia, que consiste en inyectar en el tronco del árbol la sustancia pertinente para combatir dicha plaga, con lo que no se producen emisiones a la atmósfera, evitando las afecciones a otros seres vivos.

Además, este método permite una protección mínima de dos años, por lo que el arbolado que haya sido tratado el año anterior por esta metodología no necesita de un nuevo tratamiento en el año actual. Los síntomas de la procesionaria son visibles por los mechones de hojas secas y las bolsas de seda que cuelgan de las copas de los árboles en el invierno. Este animal produce dos tipos de daños: pérdida de hojas, ya que las orugas se alimentan de ellas en invierno, y caída de las hojas de los árboles, que no suelen producir la muerte de los pinos pero los debilita, lo que favorece el ataque posterior de otras plagas.

Otro tipo de daño que produce la procesionaria es la urticaria y las alergias en las personas y animales domésticos debido a los pelillos urticantes de las orugas que se dispersan y flotan en el aire, provocando irritación en piel, ojos y nariz.