El Hospital El Escorial ofrece un programa de ayuda psicológica a los profesionales tras la pandemia

Algunos trabajadores, tanto sanitarios como no sanitarios, pueden sufrir trastornos del estado de ánimo, insomnio, estrés, síndrome de desgaste profesional o estrés postraumático.

El Hospital El Escorial ha diseñado un programa de ayuda psicológica para sus profesionales sanitarios y no sanitarios con el objetivo de fortalecerles psicológicamente para sobrellevar mejor la difícil situación en la que han tenido que desarrollar su trabajo.

El apoyo se enfoca desde un punto de vista multidisciplinar, participando el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales y los servicios de Psiquiatría y Psicología Clínica, y cuenta con el asesoramiento de Médicos del Mundo, una organización con acreditada experiencia en este tipo de situaciones

Psicólogo exclusivo para profesionales

En este contexto, el Hospital El Escorial ha diseñado un programa activo para difundir recomendaciones generales que protejan la salud mental de todos los profesionales consistente en ofrecer sesiones informativas a todos los trabajadores, en grupos reducidos, sobre los síntomas que pueden aparecer en cualquiera de ellos. Se trata de concienciarles de la necesidad de pedir ayuda para sobre llevar mejor la tensión acumulada y de fortalecerse ante las posibles nuevas situaciones que se puedan registrar. En estas sesiones se ofrece un apoyo individual y anónimo al profesional que así lo solicite. Para ello, se ha contratado un psicólogo clínico dedicado en exclusiva a este programa.

Ansiedad, depresión o estrés post-traumático

La epidemia por coronavirus ha supuesto una gran presión para todos los profesionales, por múltiples factores relacionados con la atención a los pacientes (tener que tomar de decisiones rápidas, en ocasiones con pacientes muy graves, en una situación nueva, desconocida con la escasa información de la que todavía se dispone sobre este virus; sensación de incertidumbre en cuanto a las consecuencias a medio y largo plazo de la enfermedad; separación de la familia, etc.) y, también con ellos mismos (miedo al contagio, miedo a ser fuente de contagio para familiares, amigos  y compañeros, rechazo por parte de vecinos y convivientes…).

Estas situaciones han podido producir entre los profesionales sanitarios alteración de ciclo sueño/vigilia cansancio físico y mental, cambios en la rutina diaria, etc. Además el apogeo de las redes sociales ha provocado una rápida propagación de información en muchas ocasiones con escasa veracidad que ha contribuido a incrementar los sentimientos de incertidumbre.

En este contexto, algunos profesionales pueden sufrir trastornos del estado de ánimo, insomnio, estrés, síndrome de desgaste profesional o estrés postraumático. Además, la posibilidad, todavía latente, de una reactivación de la epidemia en otoño aumenta la incertidumbre y acumula mayor cansancio y estrés.