La Comunidad de Madrid realiza una intervención arqueológica en los restos de “La Sevillana”, en Guadarrama

Desde el pasado 15 de septiembre, y por un periodo de algo más de un mes, la Comunidad de Madrid ha trabajado en el entorno de “La Sevillana” con el objetivo de llevar a cabo una intervención arqueológica para mejorar la información y documentación de uno de los conjuntos de restos de la Guerra Civil más completos de toda la zona.

La posición de “La Sevillana” está recogida en el catálogo de fortificaciones llevado a cabo desde el Ayuntamiento de Guadarrama en su publicación “Tras las huellas de la Guerra” y en la Base de Datos de Bienes Inmuebles de la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.

Los trabajos han estado encaminados a descubrir una de las zonas de trincheras que componen el conjunto y que se encuentran enterradas, para mejorar la comprensión histórica de los restos, así como la creación de una ruta desde el Alto de El León, para que ésta pueda ser visitada y comprendida en las mejores condiciones y con toda la información disponible. También se han limpiado los graffitis en las obras de hormigón.

Una inversión de casi 10.000 euros que ha sido financiada por la Consejería de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid en el marco del Plan Regional de Fortificaciones de la Guerra Civil 1936-1939.

La más compleja y completa de la zona

La posición toma su nombre de la cumbre que ocupa. Domina la zona alta del Cerro de la Sevillana y defendía la vertical y el flanco izquierdo o sur del puerto, que incluye la subida por la carretera de La Coruña (N-VI) y el apeadero de La Tablada. Es la posición más compleja, completa y mejor fortificada de todas las que se recogen en la zona, formando una línea defensiva arqueada que rodea toda la cara este del cerro.

La posición conecta con el Puerto de Guadarrama por medio de una trinchera bien protegida por nidos de ametralladora, continúa como un largo muro que sirve de parapeto para distintos puestos, y se prolonga como una profunda y amplia trinchera hasta el antiguo Puerto de Tablada, de la que parten ramales a puestos avanzados relevantes.

Destaca por la variedad, calidad y cantidad de obras: nidos de ametralladora a barbeta o blindados, puestos de tirador atrincherados y parapetados, viviendas de catenaria, barracones de compañía y una profunda trinchera. La posición la culmina un singular observatorio blindado.

La intervención ha sido llevada a cabo por arqueólogos expertos, que han sido los encargados de recuperar restos y objetos, capaces de mejorar la comprensión de estos espacios defensivos que forman parte de la historia y del entorno de la Sierra de Guadarrama.