El 11 de diciembre llega a los cines “Estándar”, primer largometraje del guadarrameño Fernando González Gómez

Estándar, el primer largometraje del director Fernando González Gómez, vecino de Guadarrama, llegará a los cines el próximo 11 de diciembre. Un momento que puede no parecer el ideal, pero que muestra el valiente compromiso de la productora La Dalia Films con los sectores cinematográficos de la distribución y exhibición, tan afectados por la grave crisis que ha generado la pandemia del Covid-19.

La película llega a la gran pantalla respaldado por el reconocimiento que ha tenido tanto en festivales españoles como internacionales. El último galardón en llegar ha sido el Premio a la Mejor Comedia de Vanguardia del Jurado del Festival de Cine de Austin, Texas (Estados Unidos). Anteriormente, se había hecho con el Premio del Público del Festival de Cine de Madrid y del Festival de Cine de Comedia de Tarazona y el Moncayo ‘Paco Martínez Soria’.

 

Estándar es la ópera prima del director Fernando González Gómez, quien con el corto Downunder ya fue candidato al Goya al Mejor Corto de Ficción 2019. Un director que se estrena además como guionista en formato largometraje. Para Fernando González, debutar “ha sido un sueño y hacerlo con todos los que me han acompañado en mi camino durante más de una treintena de cortometrajes, lo convierte en una aventura maravillosa”.

El reparto está encabezado por Susana Abaitua, actriz de la serie Patria (HBO), y Niko Verona, de Sky Rojo (Netflix y Vancouver Media), que se enfrentan a su primer papel protagonista en un largometraje. Los acompañan Manuel de Blas, Premio Nacional de Teatro con una vasta carrera en cine; Jesús Vidal, conocido por su papel en Campeones, Ramiro Blas, de Vis a Vis; Alejandro Tous (Alguien voló sobre el nido del cuco), María Gregorio (La Margarita del Tajo que dio nombre a Santaren) y Fernando Tielve, actor de El espinazo del diablo.

González, Abaitua y Verona no son los únicos debutantes, pues Estándar constituye una prueba viva de la apuesta decidida de La Dalia Films por jóvenes profesionales que buscan un hueco en el panorama cinematográfico nacional e internacional, por lo que también es la puesta de largo de los directores de fotografía, arte, vestuario y maquillaje. Para redondear, el actor Jesús Vidal confiesa que se enfrenta por primera vez a un personaje sin discapacidad, reto que llevaba deseando completar desde hace tiempo, y que se enmarca en su afán por la inclusión y la diversidad tanto en la sociedad como en las artes escénicas.

La película es considerada un filme de autor y está dirigida a un público joven y cinéfilo. No en vano, Alejandro Román, compositor de la banda sonora, ha contado con la colaboración musical de la rapera Sara Socas y del guitarrista Jorge Salán, además de la participación del prestigioso Trío Arbós, Premio Nacional de Música, puesto que Estándar rinde homenaje a la música clásica, la pasión principal del protagonista.

Sinopsis

Estándar es una comedia vanguardista que cuenta la historia de Tomás (Niko Verona), un joven con síndrome de Asperger que trabaja como encargado de compras del supermercado de una pequeña localidad. Su día a día transcurre con normalidad hasta que desaparece Laura (Susana Abaitua), hija del dueño del establecimiento y su amor platónico desde niño. Laura es una chica moderna y extrovertida, y todos piensan que su desaparición obedece a su deseo de abandonar el pueblo y a la tóxica relación que tiene con su padre.

Nada que ver con la realidad, que se desplegará en esta comedia negra repleta de intrigas, mentiras y traiciones que giran alrededor de un universo de personajes muy peculiares que unirá a Tomás y a Laura para siempre… o no.

Para su director, “la película versa sobre el hecho de cómo destacar en cualquier colectivo por la simple razón de ser diferente puede convertirte en el primer sospechoso si algo malo sucede. De ahí el título elegido, Estándar, ya que el personaje que parece el más raro al final es el más coherente si lo comparamos con los que le rodean, que serían las personas normales según los convencionalismos de la sociedad actual. A través del concepto de paradoja buscamos entretener al público, pero sin dejar de lado la reflexión sobre los prejuicios, la envidia y los conflictos no resueltos, que hacen que las personas caigan en conductas autodestructivas”.

La película se rodó a finales de 2019 en la Merindad de Tudela, principalmente en Cascante y Cintruénigo. El rodaje se integró de forma natural en la vida de estas localidades e incluso algunos vecinos intervinieron como figuración.