Más Madrid Galapagar afirma que ofreció a Ciudadanos un “pacto de estabilidad” y que “nadie quiso negociar” los presupuestos con ellos

Tras las críticas de Unidas por Galapagar a Más Madrid por su rechazo a las enmiendas presentadas a los presupuestos municipales, el concejal de esta formación en el Consistorio galapagueño, Álvaro Hernández, ha defendido su postura en este pleno, indicando que las citadas propuestas suponían una modificación sustancial de las cuentas, “cogiendo partidas del edificio previsto para Centro de Servicios Sociales, Punto contra la Violencia de Género y Centro de Día”.

“Entendemos que este espacio es necesario para ofrecer una mejor atención a los vecinos; para eso aprobamos hace unos meses iniciar el proceso a través de las inversiones financieramente sostenibles, y cuando este grupo decide cargarse el edificio para aumentar el gasto directo, lo que está diciendo es que tiremos a la basura casi medio millón de euros, porque el concurso no sólo está convocado, sino que ya tenemos las propuestas y la mesa de contratación se iba a reunir en un par de semanas”, explicaba el edil, subrayando además que este nuevo espacio será “un ejemplo de sostenibilidad”.

Un pacto de estabilidad

Más allá de esta cuestión, desde Más Madrid Galapagar afirman que “no tenía sentido meter los presupuestos, que es el mayor acto político del año, por la puerta de atrás, en un pleno ordinario, sino que tenía que haber sido un monográfico para argumentar y debatir más ampliamente”. Igualmente, Hernández considera un error táctico que el cese del ya ex concejal socialista Antonio Cantón fuese en el último punto y no al empezar la sesión. “Solo cuando se enteraron de que iba a ir al pleno y podía votar, empezaron a llamarnos”, asegura. En este sentido, explica que unos días antes de la celebración del pleno se reunió con el portavoz de Ciudadanos, Felipe García, planteándole un “pacto de estabilidad”.

Álvaro Hernández, concejal de Más Madrid, en un acto durante la pasada compaña electoral

“Dentro de lo malo, esta coalición es mejor de lo que pudiera venir, y por eso queremos que continúe”, relataba, detallando que este pacto se sustanciaba en tres puntos: el primero, “asumir el compromiso de que hasta el último año de la legislatura no se pudiese apoyar ni convocar una moción de censura”; el segundo, un Plan Municipal de Transición Energética, con inversiones para mejorar la sostenibilidad de los edificios municipales; y el tercero, la puesta en marcha de una mesa de trabajo semanal para actuar de forma coordinada.

Sin embargo, proseguía, la respuesta fue que “tenían que hablarlo con el resto del equipo de Gobierno”, añadiendo que en todo momento las conversaciones han sido con Ciudadanos, puesto que desde el PSOE le han “redirigido” de forma reiterada a la formación naranja. “Nunca quisieron contemplar ese pacto; nadie quiso negociar con nosotros”, enfatizaba Álvaro Hernández, para quien Cs tiene un poder “casi absoluto” en el Ejecutivo.

Una vez en el pleno, “cuando vimos que la suma no daba, decidimos apoyar estos presupuestos, que no nos gustaban, pero eran el mal menor”, continuaba el concejal de Más Madrid Galapagar. “Por eso empecé diciendo que por supuesto eran mejor que los anteriores; lo que nos preocupaba es que desde que dimitió el señor Cantón los presupuestos se habían modificado mucho”, añadía.

Superar tensiones

Por otra parte, Hernández defendía que “cuando uno vota en contra, no necesariamente vota junto a otros”, haciendo referencia a las críticas de Unidas por Galapagar acerca de que Más Madrid hubiese votado con PP y Vox para rechazar sus enmiendas. “Hay un ejemplo muy claro: en el Congreso ha habido cosas que han votado PSOE y Podemos, y que han rechazado igual Bildu que Vox, que desde luego no comparten ideario; es un error ir por ahí”, explicaba.

De izquierda a derecha: Raquel Almendros, Celia Martell (concejalas de Unidas por Galapagar) y Álvaro Hernández (Más Madrid), en el pleno de investidura

También se refería al reproche que le hacían desde Unidas por haber tachado los presupuestos como “neoliberales”, señalando que no se refería a las cuentas en su conjunto, sino a un apartado de la memoria de Alcaldía, donde figura un párrafo “al hablar de cómo se van a gestionar los tributos, en el que dice que se van a basar en la Curva de Laffer, que básicamente dice que al bajar los impuestos aumenta la recaudación fiscal”.

Finalmente, indicaba que, pese a estos desencuentros y tensiones, “lo vamos a seguir intentando, porque hay más cosas que nos unen de las que nos separan, y creo que podemos trabajar juntos”, esperando que las relaciones con Unidas por Galapagar “se puedan recomponer”.