Más de 100 alumnos de Galapagar serán reconocidos con los Premios a la Excelencia Académica
El curso en Galapagar comienza reconociendo a los alumnos que el pasado curso destacaron por sus resultados académicos. En total, 104 estudiantes recibirán este año los Premios a la Excelencia Académica que concede el Ayuntamiento, tras haber obtenido los mejores expedientes en las etapas de final de ciclo: 6º de Primaria, 4º de ESO y 2º de Bachillerato.
Los alumnos premiados recibirán una dotación económica de entre 200 y 555 euros, con una inversión municipal que suma 37.000 euros. Un reconocimiento con el que el Consistorio quiere poner en valor el esfuerzo y la dedicación de los escolares y trasladarles que el trabajo constante tiene sus frutos, al tiempo que esta ayuda pretende servir de aliciente para que continúen avanzando en su carrera académica.
Una gala para reconocer el esfuerzo de los alumnos
El Ayuntamiento pone en valor la importancia de estos premios con una gala de entrega de diplomas y becas en la que los alumnos estarán acompañados por sus familias. El acto, presidido por la alcaldesa, Carla Greciano, tendrá lugar el próximo 8 de octubre, a las 19:00 horas, en el Teatro Jacinto Benavente del Centro Cultural La Pocilla. La ceremonia supone así mucho más que la entrega de una ayuda económica: es un reconocimiento público a la dedicación y a las horas de estudio de los jóvenes y una oportunidad para compartir con sus familias y con toda la comunidad educativa el resultado de un curso de esfuerzo y constancia.
La excelencia también tiene nombre en la Escuela de Adultos
Otra de las novedades que se consolida en esta XIII edición es la participación de la Escuela de Adultos Oreja Verde. Esta categoría se incorporó hace dos años a los Premios a la Excelencia Académica y, en esta edición, dos alumnos de la Escuela de Adultos han conseguido acceder a este reconocimiento.
De esta manera, los premios amplían su reconocimiento a diferentes trayectorias educativas y ponen de manifiesto que el esfuerzo, la superación y las ganas de seguir aprendiendo pueden encontrar su recompensa en cualquier etapa de la vida.
