Ecologistas en Acción denuncia que el Canal de Isabel II ha arrasado un bosque en una finca privada de El Escorial

Desde el Canal indican que cuentan con "todos los permisos" y que la obra está correctamente dimensionada, mientras que el Ayuntamiento explica que los trabajos de desarrollan en una "zona de servidumbre" cuya titularidad no corresponde al Club del Real Sitio.

Ecologistas en Acción ha denunciado que el Canal de Isabel II “ha irrumpido” en una propiedad privada y “ha arrasado un bosque protegido” en una finca de El Escorial. Este colectivo explica que se trata del Club del Real Sitio, donde con la “excusa de sustituir un colector obsoleto se han arrasado 10.000 metros cuadrados de bosque de fresnos y encinas, explana una vaguada y que se ha obstruido la salida natural del agua de un manantial que nutre al arroyo Ladrón”.

Consideran que la obra está “sobredimensionada” y que “el daño causado es injustificable” porque el nuevo colector “podría haber ido por calles aledañas sin ocasionar este destrozo”. “La empresa usuaria del Club del Real Sitio ha puesto los hechos en conocimiento del Seprona de la Guardia Civil”, han añadido.

Con todos los permisos

Sin embargo, fuentes del Canal de Isabel II han indicado que disponen de “todos los permisos” para ejecutar la obra, “incluida la licencia municipal, concedidos por el Ayuntamiento de El Escorial como titular de la parcela”. Indican que accedieron a la finca “con el permiso del Ayuntamiento” y que procedieron a “desmontar la puerta de acceso y a acceder a la parcela municipal”. “Una persona que dijo ser propietaria de la parcela avisó a la Guardia Civil y se personó también personal del Ayuntamiento, que acreditó la titularidad de las instalaciones como municipales, por lo que la obra prosiguió, instando al supuesto propietario a denunciarlo”, afirman.

Además, estas mismas fuentes aseguran que “únicamente” se han talado o podado los árboles y elementos vegetales “incluidos en los permisos emitidos por el Ayuntamiento.

El Club del Real Sitio es un equipamiento deportivo privado que se localiza en la urbanización Los Arroyos, en El Escorial. Las instalaciones están en desuso desde hace años, lo que ha propiciado, según indican los ecologistas, que se haya convertido en un “oasis de biodiversidad”, detectándose presencia de conejos, gavilanes, jabalíes, tejones, zorros, mangostas, cigüeñas o ánades.

En cuanto a la vegetación, el límite este de la parcela del Club está declarado suelo no urbanizable de especial protección. “La presencia de vaguadas y manantiales naturales ha permitido el desarrollo de un denso bosque de fresnos y chopos. También hay otras especies como pinos de gran porte y encinas, algunas centenarias. La presencia permanente de humedad permite el desarrollo de un rico sotobosque formado por rosal silvestre, espino blanco, zarzamoras, violetas”, detallan.

“Destrozo injustificable”

“Es precisamente en esta valiosa zona en la que se ha producido un destrozo injustificable. Junto al muro de piedra que limita la parcela del Club y dentro de la misma, discurría un antiguo colector que recogía las aguas residuales del sector norte de la urbanización y las conducía hasta la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de Los Arroyos 1, junto al embalse del mismo nombre”, prosiguen desde el grupo conservacionista.
Aunque el colector es propiedad del Ayuntamiento de El Escorial y el mantenimiento es competencia del Canal de Isabel II, estaba en estado de abandono. El mal estado de la infraestructura propiciaba frecuentes roturas, produciéndose vertidos de aguas residuales que contaminaban los pozos y manantiales naturales del Club del Real Sitio. Por ello era necesario su sustitución, incluyéndose dentro de las actuaciones previstas en el Plan Sanea. El objetivo era sustituir el colector actual de 25 centímetros de diámetro, en un tramo de 600 metros de longitud que discurre en superficie, por otro nuevo, enterrado, de 100 centímetros de sección.
Para ejecutar este proyecto, el Ayuntamiento de El Escorial y el Canal de Isabel II firmaron un convenio en noviembre de 2019. El Canal  se comprometía a redactar los proyectos y realizar las obras a través de sus contratistas, mientras que el Consistorio se encargaba de agilizar la tramitación de las licencias y demás autorizaciones. “Pero lo que debía haber sido una actuación de mejora ambiental y del saneamiento municipal, se ha convertido en una tragedia para la biodiversidad”, afirma Ecologistas en Acción.
“El Canal de Isabel II adjudicó las obras de sustitución del colector a PACSA Servicios Urbanos y del Medio Natural S.L. Las obras comenzaron el pasado mes de noviembre, los operarios irrumpieron violentamente, arrancado la puerta de acceso a la parcela del Club del Real Sitio que da a la calle Catorce. No se había avisado a la empresa titular, quien desconocía la aprobación del proyecto y su alcance”, señalan.
Durante estos meses, relata este colectivo, “la empresa ha arrasado completamente la vegetación de una superficie aproximada de 10.000 metros cuadrados en la zona del bosque de fresnos vaguada y manantiales. Se ha visto afectado el límite este de la parcela del Club, de norte a sur, desde la calle Catorce a la calle Nueve de Los Arroyos. En esta franja se han eliminado centenares de árboles y arbustos. Se han talado fresnos de diferentes portes, chopos, pinos y se han cortado grandes ramas de alguna encina centenaria”.
“También se han abierto vías transversales (este-oeste) a la franja principal donde igualmente se ha eliminado toda la vegetación. Para cubrir la nueva tubería se ha levantado un caballón de escombros y tierra que supera el metro de altura sobre el nivel del suelo. Este caballón que obtura la vaguada y la salida natural del manantial hacia el arroyo Ladrón (que discurre por la parcela colindante). Este taponamiento de la vaguada ha producido un embalsamiento de agua que ahora no tiene salida”, añaden estas mismas fuentes.

Zona de servidumbre

Durante estos meses explican que el titular del Club del Real Sitio ha pedido al Ayuntamiento de El Escorial la “paralización de las obras por la destrucción ecológica que se estaba ocasionando y por no contar con el permiso del propietario del terreno”. “Pero el Consistorio y la empresa contratista han hecho oídos sordos. El Ayuntamiento justifica la irrupción en la propiedad privada en base a la existencia de una supuesta zona de servidumbre que, sin embargo, no aparece inscrita en ninguna parte y que, aun en el caso de que existiera, no justificaría una actuación que multiplica la superficie ocupada y de tan alto impacto ambiental”, afirma Ecologistas en Acción, mientras que el titular de este club privado ha puesto los hechos en conocimiento del Seprona de la Guardia Civil por si se derivasen responsabilidades por parte de PACSA y del Ayuntamiento.
A juicio de Ecologistas en Acción, la obra “parece sobredimensionada, lo que supondría el manejo de un presupuesto también superior al necesario”. Mª Ángeles Nieto, portavoz de la organización, considera que  “no parece razonable que para sustituir un colector obsoleto sea necesario irrumpir sin previo aviso ni autorización en una propiedad privada y haya que arrasar tanta superficie forestal protegida. Resulta inexplicable, cuando además la conducción se podría haber llevado por las calles urbanas aledañas al Club del Real Sitio”.
Por su parte, desde el Canal de Isabel II explican que “todas las obras ejecutadas” en el marco del Plan Sanea responden a “detallados estudios diagnósticos y planes directores de alcantarillado” que identifican los puntos que “necesitan mejoras en las redes de saneamiento municipal” y desarrollan “la solución técnicamente más eficaz, tanto con el medio ambiente como con el correcto funcionamiento del alcantarillado”. “El dimensionamiento es correcto y adecuado, y solventará las deficiencias que presenta la red municipal de esta zona de El Escorial, así como los problemas ambientales derivados de ella”, reiteran.

Libre acceso

A su vez, desde el Ayuntamiento de El Escorial han señalado que las obras forman parte de las actuaciones de “mejora y conservación” de la red de alcantarillado municipal, cuya gestión “se ha encomendado al Canal de Isabel II”. “Precisamente, las obras se realizan por la detección de vertidos por el estado de conservación de este colector y es la Fiscalía de Medio Ambiente la que requirió al Ayuntamiento la realización de estos arreglos para evitar los vertidos”, destacan.Explican además que la zona en la que se ejecuta la obra se clasifica según el planeamiento municipal como “suelo urbano sistema general de equipamiento y zona de paso-servidumbre donde transcurre un colector de la red de saneamiento municipal”. “De acuerdo con los datos registrales y según los informes de los técnicos municipales (que determinan los metros cuadrados registrales de la parcela a nombre de Sociedad de Propietarios del Club Real Sitio), se concluye que la zona de paso o servidumbre no es de titularidad del Club Real Sitio. Zona cuyo acceso había sido indebidamente cerrada impidiendo el paso de los servicios de mantenimiento tanto al colector como a los pozos ubicados en esta zona”, detallan.Según estas mismas fuentes municipales, “consta a su vez licencia otorgada por la Junta de Gobierno Local de 3 de diciembre de 2020 para la tala de 17 ejemplares de encina y fresno” y “asimismo licencia para la poda de 12 ejemplares con motivo de las obras de renovación del colector”. Así, indican que, “precisamente” el día del inicio de las obras, los servicios técnicos del Ayuntamiento “constataron ante la Guardia Civil” que, tanto el Consistorio escurialense como el Canal “disponían de libre acceso a esa franja de terreno donde se ejecutan las actuaciones”, ya que figura como “zona de servidumbre de mantenimiento de infraestructuras municipales de saneamiento y acceso a los pozos de agua”.”La propia Comandancia de Madrid comunicó a esta administración con fecha 8 de marzo de 2021 que por parte de la unidad del SEPRONA de la Guardia Civil de San Lorenzo de El Escorial se había elaborado informe de los hechos denunciados, el cual quedo archivado, al no haber observado infracción alguna”, concluyen.