El Centro de Naturaleza Cañada Real, en Peralejo (El Escorial), cerrará sus puertas al público de forma “inminente”

La dirección busca un nuevo destino a los animales tras anunciarse el cese de la actividad de senda, que permitía disfrutar de un recorrido con distintas espercies de fauna ibérica, como lobos, corzos, ciervos, muflones o gato montés

Tras más de 30 años desde su creación en 1988, el Centro de Naturaleza Cañada Real, en Peralejo (El Escorial), cerrará sus puertas al público de forma “inminente”, al menos en lo que respecta a la actividad de senda, que permitía disfrutar de un recorrido con distintos ejemplares de fauna ibérica, como cabra montés, lobo, corzos, cigüeña negra, jabalíes, zorros, ciervos, muflones o gato montés, entre otros.

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Un ejemplar de lobo ibérico en el Centro de Naturaleza Cañada Real

Así lo anunciaba hace unos días la coordinadora del centro, María Sánchez Rubí, a través de un mensaje público en las redes sociales: “Por desgracia y muy a nuestro pesar, nos vemos en la obligación de cesar de momento la actividad de senda. Pero el centro no cierra del todo sus puertas a otras actividades”, añadía. Entre éstas se encuentran cursos, eventos, cursos de formación, campamentos de verano o actividades de conservación e investigación, sobre las que aún no se ha concretado qué pasará tras este “cese temporal”, tal como indicaban fuentes del centro.

Garantizar el bienestar de los animales

“Los motivos son causas ajenas a nosotros, pero os garantizo que hemos luchado y seguiremos luchando para que la labor tan bonita que se desarrolla allí no desaparezca, pero ahora mismo, tienen que tomar esta medida, ya que la situación es insostenible”, explicaba la coordinadora del centro. En cuanto al bienestar de los animales, aseguraba que “está garantizado” y “nos vamos asegurar que se van a centros donde les puedan dar la vida y la atención que se merecen”.

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En esta línea se pronunciaban también las fuentes consultadas por Aquí en la Sierra, subrayando que “lógicamente lo que más nos preocupa es el bienestar de los animales, y en eso se está trabajando”. “En este mundo nos conocemos todos y lo que queremos es que estén en centros que reúnan las mejores condiciones”, concluían. Por otra parte, el cierre de la senda (principal actividad del centro) conllevará varios despidos, aunque estas mismas fuentes no han podido concretar por el momento a cuántos trabajadores afectará.

Cañada Real, creado en 1988, es un centro de acogida y recuperación de fauna ibérica. A lo largo de sus 14 hectáreas se encuentran animales que no podrían sobrevivir en libertad por sus propios medios. “Sin un hogar como Cañada Real, estaría condenado a muerte”, señala de forma simbólica un buitre leonado en la propia página web del centro. Ahora, su futuro pasa por encontrar un nuevo destino en otros lugares dedicados a la recuperación de especies salvajes.