Las Rozas se queda a un paso de una remontada memorable ante el Éibar (3-4)

Los de Manolo Cano remontaron un 0-3 con tres goles en seis minutos de Mario Losada, Franco Ramos y Augusto, antes de caer en la prórroga con un tanto de Sergi Enrich para los guipuzcoanos 🔴 Mendilíbar tuvo que tirar de sus jugadores clave en la Liga para decantar la balanza, entre ellos Bryan Gil, que fabricó el cuarto gol con un gran jugada 🔴 Ambiente de gala en Navalcarbón, con 600 espectadores en las gradas que siguieron el partido con temperaturas bajo cero.

Y Las Rozas murió en la orilla. Se quedó a un paso de derribar a la Sociedad Deportiva Éibar, a la que levantó un 0-3 con tres goles en seis minutos que ya están en la historia del club azulón. La gesta no pudo ser completa porque en el tiempo extra imperó la lógica, impuesta en la fría noche de Navalcarbón por Bryan Gil y Sergi Enrich, dos de los habituales en Primera División a los que José Luis Mendilíbar tuvo que apelar para sofocar el incendio. El joven extremo de Barbate rompió a Las Rozas por su banda izquierda, invadió el área y sirvió el pase de la muerte para el gol decisivo de Enrich. Pura electricidad la del jugador de 19 años cedido por el Sevilla, más si cabe ante una defensa roceña que en esa jugada llevaba 107 minutos de enorme desgaste. Las Rozas ya no encontró soluciones para abordar a un Éibar recompuesto con sus mejores piezas: Inui, Edu Expósito, Enrich, el propio Bryan… Los armeros terminaron siendo un equipo reconocible que fue capaz de aplacar la crecida roceña.

El Éibar golpea en el arranque

El Éibar fue de salida bastante fiel a la receta de Mendilíbar de empezar fuerte: tardó segundos en hacerse con el balón y sometió a Las Rozas a un suplicio de veinte minutos en el que se acercó a la sentencia definitiva: el japonés Muto, muy incisivo todo el partido, y Quique González tradujeron al marcador esa superioridad con dos goles antes del minuto 18. Una losa para Las Rozas, que entró frío y con timidez al partido, quizá por el largo parón navideño.

Los de Manolo Cano fiaron todo a imprecisos envíos largos hacia Carrasco y Álvaro Portero, mientras que el Éibar hizo suyo el medio campo y no tardó en afilar las bandas, con Pedro Léon y Damian Kadzior indetectables para sus marcadores. El internacional polaco sirvió a Muto el primer gol con una rosca desde la derecha que fue culminada por el japonés con un precioso remate, inapelable para Loïc. El segundo gol ya fue un error defensivo de Las Rozas, aprovechado por Quique González para encarar al portero francés, superarlo con un sutil sombrero y remachar el tanto sin oposición, ya casi bajo palos.

Tras el 0-2, el Éibar levantó el pie del acelerador y Las Rozas empezó a encontrar el balón, a partir de Carlos Indiano, y llegaron las primeras carreras por banda de Albur y Carrasco, mientras Álvaro Portero esperaba su ocasión insertado entre los centrales armeros. Suya fue la primera ocasión azulona, con un disparo que se marchó cerca del larguero. Y del mismo modo se fue fuera un golpe franco de Indiano, chutado a un metro de la frontal. Las Rozas se asomó al partido, pero el marcador de 0-2 llegó inalterable al descanso.

Fotografía: Twitter SD Eibar

Épica en seis minutos

Manolo Cano actuó en el intermedio con un doble cambio que empezó a cambiar el curso de los acontecimientos: quitó a Provencio y a Carlos Moreno y metió a Augusto Galván y Franco Ramos. El ítalobrasileño empezó a aparecer entre líneas y a crear desajustes en un Éibar ya no tan aplicado en el juego sin balón y en una actitud administrativa sobre el resultado. Cuando el técnico roceño volvió a intervenir para hacer debutar al juvenil Rafa Llorente, Las Rozas encontró un filón por la banda derecha que empezó a darle saques de esquina y vías claras hacia el área armera.

En ese contexto de crecida, el golazo de Pedro León, de una ejecución exquisita sobre la salida de Loïc, pareció la sentencia definitiva. Pero lejos de ello, el 0-3 dio paso a un auténtico vendaval roceño, alimentado con las entradas de David Barca y Losada para fijar dos puntas. El efecto fue inmediato, porque a los dos minutos de su entrada al campo, Losada cabeceó a placer el 1-3, recogiendo un rechace del portero a remate de Augusto, y abrió el camino de la épica. Casi acto seguido, una falta botada por Indiano encontró libre de marca en el corazón del área a Franco Ramos, cuyo remate de cabeza fue el 2-3 que dio rienda suelta a la locura colectiva en Navalcarbón.

El Éibar acusó el golpe de tal manera que apenas tres minutos después encajó el tercero, en un remate exquisito de Augusto, el tercer recambio  de Manolo Cano que encontró el gol. Con 12 minutos por delante, el Éibar incluso vivió unos instantes críticos en los que llegó a mascarse un cuarto gol roceño. Viendo venir la debacle, Mendilíbar intervino metiendo a Edu Expósito para buscar más creación de juego, y a renglón seguido del barcelonés entró Inui para ganar poder en banda.

Esos cambios reequilibraron el choque y dieron paso a una fase de mucho respeto en la que ambos equipos parecieron jugar a evitar fallos, en espera de una prórroga que llegó como justo premio al conmovedor despliegue roceño. Mas los azulones no pudieron ir más allá del minuto 107, cuando Bryan Gil rompió por la izquierda para servir el 3-4 a Enrich. Una jugada de altura para aplacar la insurrección de Las Rozas, que se quedó a un paso de una gesta memorable.       

LAS ROZAS: Loïc; Raúl Díez (A), Carlos Moreno (Franco Ramos 45’), Alex Malón, Gaetan Arib; Marcos Gullón, Dani Provencio (Augusto Galván 45’), Carlos Indiano; Albur (Rafa Llorente 64’), Álvaro Portero (Mario Losada 70’), y Adri Carrasco (David Barca 70’) 

SD EIBAR: Yoel; Kevin Rodrigues (Bryan Gil, 100’), Anaitz Arbilla (Roberto Olabe 74’), Esteban Burgos, Sergio Cubero; Sergio Álvarez, Recio(A, Sergi Enrich, 105’); Pedro León (Inui 85’); Muto (A, Rafa Soares 74’), Damian Kadzior (Edu Expósito 85’); y Quique González 

ÁRBITRO: Melero López (Comité Andaluz)

GOLES: 0-1, Muto (13’); 0-2, Quique González (17’); 0-3, Pedro León (68’); 1-3, Mario Losada (73’); 2-3, Franco Ramos (76’); 3-3, Augusto Galván (79’); 3-4, Sergi Enrich (107’).

INCIDENCIAS: Partido de la segunda ronda de la Copa de Su Majestad El Rey, con unos 600 espectadores en la Dehesa de Navalcarbón, el máximo permitido por el protocolo sanitario, en noche muy fría con temperaturas de entre uno y cuatro grados bajo cero. Los operarios municipales trabajaron horas antes del partido para retirar la nieve del césped, que presentó un estado óptimo.      

Jaime Fresno