El infortunio ante el gol y Jorge Molino acaban con el Galapagar en Hortaleza (2-1)

El Galapagar se vino de vacío de Hortaleza tras superar con nitidez al Sporting y acabar lamentando el buen número de ocasiones que desperdició, un muestrario ofensivo que incluyó dos disparos al palo. El grupo de Álvaro Gómez-Rey resumió en el pequeño campo madrileño lo que ha sido su primera vuelta fuera de casa, un quiero y no puedo en el que los puntos se escapan a caballo entre el infortunio, la impericia ante el gol y la blandura defensiva. Los tres factores anduvieron detrás de la derrota ante un Sporting Hortaleza al que desarboló por completo, sobre todo en la primera parte.

Antes de la primera media hora, el Galapagar generó tres ocasiones muy claras, dos de ellas en remates de Marcos Gil y Penabella, cada uno estrellado en un palo distinto de la portería del Sporting. Fue la consecuencia de un juego muy dinámico, pleno de intensidad, que explotó a la perfección la velocidad de Abel Tena por la derecha, el mejor de los serranos en esa fase. El exmajariego, echado a la banda para dejar el centro del tridente de ataque a Penabella, rozó en el gol en un buen balón de Kiki y supo ganar con asiduidad la lateral del área para meter centros peligrosos que no encontraron rematador. Fue la condena del Galapagar, puesto que en una de las escasas llegadas locales, un balón al área acabó en el brazo de Vitolo y la juez árbitro, Elisabeth Calvo, señaló el penalti que dio opción a Rober de colocar el 1-0. Un resultado insospechado visto lo visto.

El gol apenas hizo mella en un Galapagar que siguió funcionando en una versión muy afilada, pese a que Álvaro Gómez-Rey tuvo que tirar del tándem Álex Moreno – Gabi Pont para contrarrestar las bajas de Teijeiro y Greci, y empezar a ensayar lo que será la vida sin Quique Casado, ausente en Hortaleza por un permiso pactado antes de su definitiva marcha del equipo el próximo domingo, cuando juegue su último partido en Canillas para dedicarse de pleno a una oposición. Todos los sustitutos encajaron bien y contribuyeron a que el Galapagar mantuviese una velocidad de crucero superior a la de su rival. Antes del descanso, aún rozó el gol del empate en un golpe franco botado por Gabi Pont cerca del palo, o en un disparo de Álex Moreno que detuvo con muchos apuros el guardameta Paco, mas no hubo manera de acertar.

Aparición decisiva de Molino

José María Juanino, técnico del Sporting, fue consciente al descanso de la inferioridad manifiesta de su equipo, pese a la victoria parcial, y decidió intervenir agotando tres de los cuatro cambios. Dos de los hombres de refresco, Jaime y Jorge Molino, le dieron lo que buscaba: un giro al partido, dando nuevos bríos al ataque local para que el partido ya no fuera en una única dirección. En el primer minuto de la reanudación, Rodrigo paró un gol cantado ante Jaime, en lo que hubiese sido un cruel 2-0.

La acción instaló una sensación de más igualdad, si bien el Galapagar siguió con la iniciativa. Aun sin la claridad de la primera parte, los arlequinados merodearon el área rival con frecuencia y encontraron finalmente el premio en una buena volea en escorzo de Penabella que se coló cerca de la escuadra. Con el ansiado 1-1 en la mochila, el Galapagar buscó con ahínco la remontada, pero fue entonces cuando apareció Molino. El ex del Atlético de Madrid decidió el partido con un jugadón por la izquierda, en el que fue dejando atrás hasta tres defensores galapagueños para ganar la línea de fondo y servir en bandeja a Jaime el 2-1. Poco después, con el Galapagar ya volcado, el extremo volvió a mostrarse imparable con balón dominado y calcó la jugada, esta vez sin rematador.

Las apariciones de Molino, siempre intimidante, rebajaron la energía de la carga final del Galapagar, que apenas contó con un cabezazo franco de Abel Tena como único remate peligroso en el tramo final, pese a los denodados intentos por revertir el resultado. El gol no llegó y el Galapagar cerró la primera vuelta con una única victoria a domicilio, la de la Concepción. Un pobre bagaje que está detrás del abismo que separa al equipo de la segunda plaza de ascenso: 13 puntos, tras la victoria vespertina del Complutense en La Moraleja.

Jaime Fresno