“Esto no va de comprar un club para ganar dinero, va de tener pasión por hacer una labor social”

El nuevo presidente del Atlético Villalba se llama Rafael Jiménez Bravo y llega al cargo con 73 años presentando tres credenciales destacadas: una capacidad de gestión avalada por su experiencia de 43 años en cargos de responsabilidad en una de las grandes empresas del IBEX -cuyo nombre prefiere reservarse-; conocimiento del Deporte, gracias a su pasado como jugador de fútbol aficionado y como atleta de gran fondo, capaz de bajar de las tres horas en la maratón; y ganas por hacer crecer al club en el que, por un lado, su nieto de 20 años, Rafael Jiménez Maiquez, quiere hacer carrera como portero, y por otro, su hijo, Rafael Javier Jiménez López, es su mano derecha en calidad de vicepresidente.

Son tres Rafaeles representantes de tres generaciones, que ellos resumen en las abreviaturas alfanuméricas R-1, R-2 y R-3, en orden decreciente de edad. El abuelo, que es R-1, se define y se explica: “Soy un amante del fútbol en particular y del Deporte en general, lo vivo con mucha intensidad. Y soy el presidente porque soy el que más tiempo tiene, estoy jubilado. Soy también presidente por una serie de circunstancias, en las que al final se cruzaron las llamadas de Ismail El Hamiti, al que yo veía jugar en el equipo. Me cautivó su madurez con 27 años, sus conocimientos del fútbol… Nos sentamos, él, mi hijo y yo, y diseñamos el proyecto que yo tenía en la cabeza”.

Ese plan estratégico de futuro es el que pretende hacer crecer al Atlético Villalba y liberarlo del lastre de la deuda, todavía no cuantificada –se habla de más de 100.000 euros-, que estuvo detrás de la tormentosa salida de su anterior presidente, Manuel Bermejo. A diferencia de éste -y de la mayoría de sus predecesores-, Jiménez Bravo es presidente del Atlético Villalba elegido en una votación de socios, en la que ganó por veinte votos a seis, en la asamblea en la que confrontó su proyecto con el de Aitor Jiménez, el responsable del fútbol base y uno de los dirigentes señalados por la anterior gestión. Jiménez Bravo no se echó atrás ante esa herencia envenenada: “Estoy convencido de que puedo hacerlo bien si las circunstancias lo permiten. Somos un equipo potente”. A las tres R les acompañan Silvia Díaz Vega, la mujer clave en la transición, y David Bermejo, el hijo del expresidente. “Queremos ser ocho, estamos trabajando en incorporar más personas”, dice el nuevo presidente, pleno de determinación ante el reto que tiene delante.             

Si uno se coge toda la secuencia previa, se llega a la conclusión de que usted es un valiente, dadas las circunstancias del Atlético Villalba…

En la primera reunión que tenemos, cuando ya somos elegidos, en la que nos vamos a las instalaciones del club, se dicen cosas que yo no había escuchado: que había una deuda, que había cosas sin pagar… Cosas que no te gustan. Entonces decimos: vamos a ver, aquí, de lo que hemos hablado en nuestro proyecto, es de que venimos a gestionar, nosotros no estamos comprando nada. Estos clubes ni se compran ni se venden, estos clubes se gestionan. ¿Seremos capaces de gestionar esto? Hombre, yo marcha atrás no voy a dar. Vamos a seguir avanzando y lo gestionaremos de la mejor manera. Estamos confinados, con teléfonos, con videoconferencias, con una mujer muy valiosa para nosotros que es Silvia Díaz, con jugadores que estaban dentro por otras razones, como Ismail El Hamiti o David Bermejo, que tenían información de primera mano, aunque no en cuanto a si se debe o no se debe, porque eso lo tocaban una o dos personas, y nada más, al menos tengo esa impresión. No hay un solo registro contable y los únicos que pueden saberlo son Bermejo –Manuel, el expresidente- y Aitor Jiménez. Te decían esto, te decían lo otro… Ahora mismo yo sería incapaz de cuantificar la deuda. Y además, sí te digo que eso nos conduce a poco. Esto ya es responsabilidad nuestra. Hemos tenido reuniones con personas que no quiero desvelar, y vamos dando pasitos. Creemos que el tema se puede solucionar.

¿Preocupa que puedan presionar los acreedores en cuanto se recupere la normalidad tras el coronavirus?

Estamos tratando de dar el paso de poner las cifras contrastadas y cada día avanzamos en la dirección correcta. Pero lo que no se nos puede decir a nosotros, que acabamos de aterrizar, es: ¡Oiga, nos debe usted tanto! Para empezar, yo no le debo nada, se lo debe este club. Y yo, que me he hecho cargo de él, lo que voy a hacer es hacerle las propuestas razonables para que eso quede zanjado de la mejor manera posible. Porque, ¿eso, o qué hace usted conmigo, que es el proveedor y yo lo que quiero es ayudarle? Yo me comprometo a ayudarle, pero me tiene que dar tiempo. Primero, los documentos, constatar que la realidad es la que es; y cuando yo esté convencido de que es esa realidad, vamos hablando y vislumbrando, desde esa parte y desde la nuestra, cómo se puede arreglar. Decirte que hemos tocado a los proveedores y son personas sensatas. Estamos encantados de tratar este tema tan incómodo y difícil con personas que son razonables.

¿Dan el tiempo que pide el Atlético Villalba?

Nos falta una reunión que celebraremos en breve. Hay que tener en cuenta que hemos estado encerrados y que es ahora cuando nos podemos acercar a hablar. Han sido meses metidos en casa y hay gente que no sabe ni quiénes somos. En breve cogeremos el toro por los cuernos para ponerle cifras y fechas. Estamos hablando de una cifra que no es veinte, es más de veinte…

¿Le consta que se firmaron pagarés por valor de 52.000 euros? 

La cifra nunca me ha quedado clara. Sí sé que se firmaron pagarés, porque lo dijo el propio Aitor, que había firmado pagarés. Pero no sé por qué importe.

¿El tema de los pagarés es el que ha derivado en un proceso judicial contra el expresidente?

Eso es lo que nos dicen, pero nadie es capaz de entregarnos el documento de la denuncia. Nos lo han dicho ene veces, pero no tenemos documento de nada. 

¿Y va a mover el club ese proceso?

Los que tienen la responsabilidad de poner esa denuncia parece que la han puesto, y si no, veremos qué ocurre. En breves fechas habrá reuniones que clarificarán mucho este tema que, como te puedes imaginar, no me tiene tranquilo. Mi hijo ya ha tenido una reunión telemática con una persona que le ha causado muy buena impresión, y creo que se va a encontrar una solución a ese tema, pero no me quiero precipitar.    

Llama la atención que David Bermejo, ‘Kiko’, hijo del expresidente, siga en el club en el nuevo proyecto. Entiendo que es porque a usted le inspira confianza y que ha descubierto en él unas cualidades, además de que él pueda tener ganas de enmendar la plana de su padre…  

Casi puedes dar por contestada tu pregunta. Cuando hablas con este chico, al que yo veía jugar y me gustaba cómo lo hacía, te das cuenta de que es un chaval bien formado y con buena cabeza. Ya se vio el año pasado, cuando ayudó con unos patrocinios. Los hijos no tienen por qué pagar los errores de los padres, me parece de las cosas más injustas que hay. David es un chico que ni habla bien ni habla mal de su padre, aunque cuando sale su nombre me imagino que le será incómodo. En nuestras reuniones tratamos de no hablar del padre, porque eso ya pasó. Este chico ha diseñado el plan de Comunicación, y lo ha hecho muy bien.

Sea a través de David, o directamente ustedes como directiva, ¿han tenido contacto reciente con Manuel Bermejo?

No, ninguno. En mi opinión, a mí no me ha hecho nada. Hombre, sería más cómodo que hubiera actuado de otra manera, pero como persona a mí siempre me trató con respeto y con deferencia. Hasta ahora no hemos considerado oportuno vernos con él, creemos que aporta poco.

¿Y en el futuro?

Dependerá de cómo evolucione todo

¿Cómo de preocupante es la situación del Atlético Villalba? ¿Pide una inyección económica por su parte?

Nosotros no vamos a meter una inyección económica. Nosotros vamos a hacer lo que explicamos cuando fuimos votados con nuestro proyecto en la Asamblea. Lo que sí se quiere, porque no se entiende que un club no esté capitalizado, es que entremos todos: los socios, y tres socios especiales, que somos Ismail El Hamiti, mi hijo, Rafael Javier Jiménez López, y yo. Se trata de que los socios pongan 100 euros, y luego otros 50 cada año para que su familia vea los partidos. Pero esos 100 euros el socio se los lleva si se va. Cualquier empresa por insignificante que sea tiene que tener una configuración contable; y debe tener un capital social, aunque sea mínimo. Bien, pues esa base social, cuanto más gorda sea, mejor: si son 100 socios, pues ya tienes ahí 10.000 euros, que en un primer envite es nuestro objetivo, aunque no lo vamos a cumplir porque en breve acaba el primer plazo que nos hemos dado y no llegamos. Cuando eso esté cuantificado, nosotros nos hemos comprometido a poner el triple, que si nos vamos nos lo llevamos, porque aquí no hemos comprado nada. Además, no puede ser de otra manera, porque no hay nada que comprar, no hay un bien tangible. Esto no es una empresa, tú te encargas de una gestión, que bastante tarea tiene. No había un registro de socios fiable, pero explicas que si esos socios renuevan y, además, aumentan, por el mecanismo que hemos creado el capital aumenta por cada uno que llega. En estos últimos días eso ha ido creciendo. Y cuando eso esté cuantificado nosotros nos hemos comprometido a poner el triple. ¿Adónde llegaremos con eso? Pues dependerá del número de socios que hagamos.

Ocurre que la coyuntura es complicada por la crisis sanitaria. Incluso si dejáramos aparte la deuda, mirar al futuro se hace difícil, se pueden perder subvenciones, puede ser difícil encontrar patrocinadores…

La situación es muy complicada. Sin patrocinios, como mucho te puedes mantener en la categoría, y haciendo equilibrios. Si a medio o largo plazo tú quieres seguir creciendo, o hay patrocinadores, o hay que conformarse en quedarnos como estamos.

Háblenos del proyecto que presentaron vía telemática a los socios y simpatizantes…

Nuestro proyecto es Fútbol Excelencia, y lo explico: si se cumplen dos requisitos en el ser humano, la excelencia está asegurada, y es cuando en cada uno de nosotros confluyen la aptitud, es decir, conocimientos, sean sobre fútbol, gestión de Recursos Humanos, Economía, o Periodismo; y la actitud, es decir, el comportamiento, el querer hacer… Si tienes los dos, ya tienes ahí la excelencia. El problema es que no todo el que sabe quiere, y no todo el mundo que quiere, sabe; de ahí que la excelencia sea un bien escaso. Nosotros aquí la vamos a perseguir, yo no sé trabajar sin ella. Algunos padres nos preguntan por si su hijo no va a jugar si no lo hace de forma excelente. Y no: se trata de que seamos nosotros los excelentes para enseñar a su hijo en su desarrollo físico, técnico y también humano. Nuestro objetivo es ser percibidos como un club y una academia de fútbol de referencia en la Comunidad de Madrid. Somos así de ambiciosos. Sé que cuando esto ruede vamos a disfrutar, porque vamos a sentir la satisfacción del deber cumplido, y por eso estoy aquí. Yo no espero un euro, tengo mi vida resuelta, vivo bien porque he trabajado muchísimo en esta vida, pero creo sinceramente que podemos ayudar a que los niños disfruten, a que sean bien guiados, respetados… Y a que estén deseando salir del cole para jugar al fútbol. Eso es lo que a mí me apasiona. En ese sentido, hemos diseñado un plan estratégico con unos principios y unos valores que hay que inculcar en la gente. No voy a consentir que a un niño se le insulte por darle mal al balón, como he visto en muchos campos, porque mire, usted está aquí para enseñar al niño y para que se lo pase bien, no para otra cosa. Mis principios me obligan a hacer las cosas bien, no me permiten vaguear o insultar a la gente. Lo tenemos que tener claro. La deuda y lo demás se arreglará, de una forma o de otra; pero a mí lo que me preocupa es el futuro, el ver si se muere el bicho éste para poder trabajar y crear una estructura sólida, porque así vamos a disfrutar mucho. Esto no va de comprar un club para ganar dinero, que eso lo harán otros; esto va de hacer una labor social, que creo que es importantísima. 

Hablando del primer equipo: el club ha remitido una nota con 25 jugadores confirmados, entre renovaciones y fichajes, que van a estar a las órdenes de David Muñoz en su cuarta temporada en el banquillo. Viendo nombres, parece que la apuesta es intentar desde ya  subir a Tercera División…

Todas estas cosas tienen matices. David Muñoz quería saber si contábamos con él y nosotros queríamos contar con él siempre. En las dos o tres conversaciones informales que habíamos tenido habíamos visto a una persona seria, con las ideas muy claras y que sabe de esto. En cuanto a subir a Tercera, es muy difícil elaborar un presupuesto económico en estos momentos. Estamos confinados y no sabemos lo que va a pasar, no sabemos si va a empezar el fútbol, no nos engañemos. Han dado fechas de arranque, que si el 17 o el 18, pero ya veremos. Ayer, en Cataluña, se dieron 943 contagios. Es que esto es una incógnita. Si a eso le sumas que los campos van a estar vacíos, los patrocinadores dicen: ¿A quién le estamos dando el dinero? Esto es algo que valoramos con David Muñoz. Él estaba haciendo el equipo y le dijimos: haz lo que puedas, que nosotros también haremos lo que podamos. Todos tenemos que arrimar el hombro. Hemos conseguido algunos patrocinios, y si salen un par de cosas más que tenemos pendientes, pues David se quedará muy tranquilo y podrá comprometerse definitivamente.

O sea, que la plantilla anunciada es un esbozo realizado con compromisos verbales que debe refrendarse más adelante…

David ha tenido libertad de maniobra total para conseguir lo que ha conseguido, pero con estos condicionantes. Él ha sido valiente y ha sido capaz de arrancar compromisos

Sí, pero en cada llamada a los jugadores  le habrán preguntado que cuánto me das por ir…

Estoy de acuerdo con eso, pero si se es un mercenario del fútbol, de los que dice que yo voy si me das 600… La gente se tiene que creer nuestro proyecto, y yo creo que David, que sí lo conoce, lo estará vendiendo tal cual, porque es un hombre serio al que no imagino engañando a nadie. Lo que haga está bien hecho, y les estará vendiendo nuestro proyecto, que será distinto dependiendo de si se muere o no el bicho. La apuesta la tiene que hacer el jugador, si sabe valorar cosas como que aquí hay gente seria, que el director deportivo es también futbolista y que además todos se conocen y saben que David no les va a traicionar.

Si uno analiza la carrera de David Muñoz como entrenador ve una progresión, no ve fallos, y deduce que apunta a dar un salto más. ¿Condicionó su continuidad a la confección de un proyecto para subir a Tercera División?

David Muñoz lo que le planteó a mi hijo es que cree que es una oportunidad para soñar con eso, haciendo un equipo como el que ha configurado. Él no pone la condición de o me da usted esto, o me voy. David conoce nuestro proyecto, nos conoce a nosotros y ha visto quienes somos, y yo creo que ha habido una confianza mutua que ha flotado en el ambiente y él ha dicho que yo con estos señores sigo aquí. Y nosotros, ni por el forro nos hemos planteado echar al entrenador. Si David se hubiese ido habría sido un disgusto. No hay nada escrito, hay un tema de confianza. Vamos a ver hasta dónde llega el dinero y, en función de eso, ya arrancaremos. ¿Con la idea puesta en Tercera División? David lo tiene leído y escuchado que es a medio plazo. En contabilidad, medio plazo son tres años. Y largo plazo, a partir de tres. Esa es la realidad.

¿Es cierto que el Atlético Villalba contactó con Víctor Vallejo, exentrenador del  CUC Villalba?

Víctor Vallejo es una persona a la que yo quiero mucho. Acaba de fallecer su padre, Paco, que fue compañero mío cuando éramos jovencitos, y no supe que era su padre hasta que hablé con él, siendo entrenador de mi nieto en el CUC Villalba. Yo le llamé para reforzar el afecto y para decirle que nos habíamos hecho cargo de esto y que quería que lo supiera, nada más. No podrá decir que le ofrecimos nada. Víctor es una opción buena y siempre tendría mi opinión favorable en el momento que yo viese un hueco, aunque yo no tendría la última palabra, la decisión sería de Ismail como director técnico, y que como socio está a la misma altura de nosotros.

A diferencia del año pasado, David Muñoz sólo se dedica a entrenar al primer equipo…

Sí, y tendrá una conexión plena con Ismail, se conocen y se respetan, y yo creo que tienen una sana amistad. Ahí estamos muy tranquilos.

Del organigrama han salido dos personas que eran importantes en el fútbol base, Aitor Jiménez y Terrones, que se ha ido al CUC Villalba y se habla de que con él saldrán también varios niños de la cantera. ¿Hasta qué punto le preocupa?

Esas personas que se han ido han estado a la contra desde el primer momento, así que, bien idas están. Es una decisión de ellos, nosotros no les hemos echado. Además, se han ido intentando llevarse niños. Yo no puedo obligar a ningún padre a que siga aquí. Esto es una carrera de fondo y, si en lugar de tener 400, tenemos 280, será lo que quieran los padres. Nosotros hemos tratado de mostrar con claridad meridiana nuestro proyecto y a la gente le estará llegando de una manera o de otra. De mí no les podrá llegar nada malo, porque no he hecho nada malo, aunque me pueda equivocar, con lo que tengo la conciencia tranquila. Vendrán los niños que los padres quieran traer, Si son menos, tendremos menos entrenadores. Ismail está contento con la cifra de doscientos y pico que han dado muestra clara de querer inscribirse. Hay que pensar también en el bicho, en si empezará o no la Liga… Puede ocurrir que muchos padres tengan miedo a los contagios, son muchas las incógnitas. Con lo cual, no sabemos lo que se ha llevado Terrones. Allá cada cual con su forma de ser. Pese a todo, intentamos que Aitor se quedara, y no quiso. No tengo ningún tipo de acritud hacia ellos, son decisiones que tomamos las personas. 

“Sería sano y sensato que los dos clubes de Villalba se fusionaran”  

Rafael Jiménez Bravo ha llegado al Atlético Villalba tras conocer el CUC Villalba en la etapa de su nieto Rafa como portero del club amarillo. Lo ha hecho justo antes del comienzo de una campaña en la que, si las condiciones sanitarias lo permiten, se darán los dos primeros derbis villalbinos de la historia a nivel oficial, algo que para el presidente “es una oportunidad para mostrar nuestros valores, que son generosidad, respeto, unión, pasión y orgullo. Fíjate que las iniciales de cada valor forman la palabra GRUPO”. “Será un domingo curioso e interesante, en el que ganará el mejor  o el que tenga más suerte, y para el que pido que todo el mundo sea respetuoso”.

A diferencia de sus predecesores, Jiménez Bravo va más allá de lo deportivo, al decir que “me parecería sano para el municipio y, sobre todo, para hacer un club potente y grande en Collado Villalba, una fusión de sus equipos. Me parece que eso habrá que pensarlo. Ha habido alguna insinuación, algún contacto muy leve, y no ha prosperado. Yo creo que en algún momento alguien tendrá que hacerlo, y no sé si seré yo, será Jesús –Mena, presidente del CUC Villalba-, o será otro que me suceda. Creo que eso se debe producir. Se ha producido en Las Rozas, en Boadilla, pasa en muchos sitios, porque es lo sensato”.

David Muñoz incorpora al Atlético a seis jugadores clave del Galapagar y al ariete del Torrelodones, Víctor Salcedo

David Muñoz ha logrado cerrar la que por nombres parece la mejor plantilla en la historia del Atlético Villalba, formada por 25 jugadores y grandes dosis de experiencia y calidad que indican que puede estar en condiciones de pelear por el ascenso a Tercera División, si se despejan todas las incógnitas que suscita la crisis sanitaria y todo el trabajo de reclutamiento del entrenador termina trasladándose al campo de juego con la bendición de las cuentas. El trabajo del técnico, unido al del nuevo director deportivo, Ismail El Hamiti, ha logrado renovar a la gran mayoría de los jugadores importantes del curso pasado, empezando por el propio Ismail. La lista sigue por los porteros, Javi Álvarez y Rafa, continúa por la línea de defensas, con las renovaciones de Kani y Mario Alin, y se remata con los centrocampistas Maypu, Álvaro, Fabio, Bilal, David Manzano y Juanito, además de los atacantes Jaime Hoyos y Dani. En total, siguen 13 futbolistas y, en relación al año pasado, se caen hombres con una importante cuota de minutos, como Elo, Borja Arranz, o Javi Pérez.

En el capítulo de incorporaciones, David Muñoz se reencontrará con varios de los jugadores a los que hizo crecer en su magnífica etapa en el Galapagar, como el interior Juan Carlos Luján, Kiki; el lateral Sergio López Faraldo, Keko; y el media punta Quique Casado, segundo máximo goleador del Galapagar en la última década, tras Marcos Gil. También llegan de El Chopo el lateral izquierdo, Hugo; el lateral derecho, Sergio Reviejo; y el centrocampista, Chele Cabrera. La incorporación de estos dos últimos, es un notable éxito de David Muñoz y la dirección deportiva, puesto que tanto Cabrera como Reviejo contaban con ofertas de Tercera División. 

El otro gran golpe de efecto en materia de fichajes lleva el nombre de Víctor Salcedo. El máximo goleador del Torrelodones en las últimas temporadas llegará al Atlético Villalba con otros dos compañeros, los centrales Leblic y Alberto, otras dos piezas muy cotizadas en el mercado serrano. Además, David Muñoz ha logrado apuntalar la zaga con el acuerdo alcanzado con Bassim, central reconvertible en pivote que empezó a despuntar en el CUC Villalba, antes de pasar al Villanueva del Pardillo. La nómina de incorporaciones se completa con Pau Echarri, delantero que llega del San Agustín del Guadalix, con el que anotó tres goles el pasado curso, y Jason, extremo izquierdo procedente del Hoyo de Manzanares.

Jaime Fresno