“Intrigas + Fetiches”: sexo, suspense y dinero negro en una novela que mira de reojo a la trama Gürtel

Sofía Labiaga es Consejera de Infraestructuras en la Comunidad de Madrid. Genera tanto dinero negro que necesita encontrar la manera de ponerlo a buen recaudo. Así empieza “Intrigas + fetiches”, un thriller en formato saga que de momento cuenta con dos partes (“Carlos y las arquitecturas del mal” y “León y el oficio de tinieblas”, pero que promete seguir escandalizando a los lectores con las actividades de las élites políticas y económicas. Una historia en la que además encontraremos distintos escenarios de la Sierra de Guadarrama, como el Hospital de la Fuenfría (Cercedilla), el túnel del tren bajo el Puerto de Navacerrada o el embalse de Navacerrada.

Violenta Moss, seudónimo de la misteriosa autora, se une así al club del spanish noir heredero de Stieg Larsson —y la novela negra escandinava—, o del spaguetti crime italiano. Los personajes de “Intrigas + fetiches” son una de sus grandes bazas. Resultan carismáticos y profundos pero, al mismo tiempo, completamente creíbles y cercanos a nuestra realidad. La autora no ha escondido su inspiración.

Al igual que Sofía Labiaga nos puede recordar a alguno de los políticos que han acabado ante el juez en el último lustro en casos judicializados como Púnica, Lezo o Gürtel, también encontramos similitudes con otros muchos personajes de la actualidad. El comisario Villacampa, que juega a varias bandas y graba conversaciones, recuerda indudablemente al comisario jubilado José Manuel Villarejo. Madame Carmen, una sofisticada mujer que regenta un club fetichista, evoca una combinación entre Corinna Larsen y Heidi Fleiss, conocida como la madame de Hollywood.

El título hace hincapié en la palabra “intrigas”, tanto por las oscuras maniobras de los protagonistas, como por el enigma provocado ante la misteriosa desaparición de dos de ellos. La investigación correspondiente irá destapando conflictos e intereses que no se resuelven hasta el insólito final de la segunda parte.

Suspense, sexo y mentiras

Tampoco es casual la elección de la palabra “fetiches” en el título. Las élites reclaman sensaciones fuertes y, a lo largo de las páginas, se desgranan sin pudor las fantasías a las que solo se accede con mucho dinero, algunas de ellas relacionadas con la tradición sadomasoquista. Las páginas de «Intrigas + fetiches» están llenas de suspense, sexo y mentiras. Maletines con dinero negro, cuentas en Suiza, detalles de blanqueo y adjudicaciones fraudulentas. También de referencias a Nietzsche y de reflexiones sobre el ejercicio de la corrupción o la práctica religiosa.

Si la primera parte es de lectura rápida, la segunda se devora sin concesiones. Los hechos que parecían presentados de forma inconexa o casual, se ensamblan para deslumbrarnos en un final trepidante, incluyendo los correspondientes giros inesperados y acontecimientos que nos preparan para una futurible tercera parte. En definitiva, una trama de ritmo adictivo en la que es difícil saber qué es verdad y qué es simple ficción nacida en la mente de una misteriosa autora escondida bajo un enigmático seudónimo.